“…y para vuestros hijos”

Por Alejandro Moreno Morrison.

Los hijos sean criados por los padres en el temor del Señor; y provean los padres para sus hijos…

Segunda confesión helvética, XXIX.

Es un deber natural de todos los padres, cristianos y no cristianos, proveer para las necesidades de sus hijos menores.  Esto requiere de los padres pensar a largo plazo, a futuro, de manera que lo que proveen para sus hijos en su infancia redunde en su bienestar cuando los padres ya no estén o no puedan cuidar de ellos.  Para ello, los padres invierten tiempo, esfuerzo y recursos de todo tipo planeando y proveyendo para sus hijos, a fin de darles las mejores posibilidades a su alcance de cuidado, crecimiento y desarrollo.

Los padres cristianos tienen además la obligación pactual, delante de Dios, de proveer para el bienestar espiritual, presente y futuro, de sus hijos.  Al recordarle Moisés al pueblo de Dios la ley del pacto, les recuerda también que dicho pacto y dicha ley son,

para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida… (Deuteronomio 6:2).

En el mismo espíritu, el libro de Proverbios exhorta a los fieles:

Instruye al niño en el buen camino, y aun cuando envejezca no se apartará de él (Proverbios 22:6).

Dicha obligación pactual se deriva de lo que se denomina el principio de la “sucesión dinástica” de los pactos bíblicos.  Este principio lo vemos reflejado, por ejemplo, cuando la Escritura celebra que la misericordia de Jehová es “de generación en generación”.  Al hacer su pacto benevolente de bendición y redención con Abraham, el Señor le prometió que dichas bendiciones serían para él y para su descendencia (Génesis 17:2-8).  Por eso el apóstol Pablo nos recuerda que la promesa es firme para toda la descendencia de Abraham, y que Abraham es “padre de todos nosotros” (Romanos 4:16), “los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, nuestro Señor” (Romanos 4:24); “los que son de fe, éstos son hijos de Abraham” (Gálatas 3:7).  Así que, siendo incorporados a la simiente de Abraham, no sólo el creyente en Cristo sino también sus hijos entran en dicha relación pactual.  Es por eso que al responder a quienes convencidos de sus pecados se preguntaron “¿Qué haremos?”, el apóstol Pedro los exhortó a arrepentirse y a ser bautizados (es decir, recibir la señal de pacto): “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos…” (Hechos 2:39).  Por eso bautizamos a los hijos infantes de los creyentes en Cristo como “hijos del pacto,” ¡porque la promesa de redención también es para ellos!

Asimismo, el principio de la “sucesión dinástica” entraña la obligación de los padres cristianos de instruir a sus hijos para amar a Dios y serle fieles (ver Génesis 17:9).  De manera que, así como la promesa se extiende a la descendencia del cristiano, también existe una obligación de los padres cristianos ante Dios de proveer en el presente para el bienestar espiritual presente y futuro de sus hijos, a fin de que a su tiempo ellos puedan poner conscientemente su fe en el Señor Jesucristo como su salvador.  Y es obvio que en su misericordia Dios provee los medios espirituales y materiales para que los padres cristianos puedan cumplir con esta obligación.  Así que lo único que Dios pide de nosotros es obediencia, lealtad, y fe, creyendo que Él cumplirá sus promesas proveyendo lo necesario para que cumplamos con nuestra obligación respecto de las generaciones venideras.

Así que, ¿has pensado qué será del bienestar espiritual de tu descendencia?  ¿De que serviría un buen trabajo, buena salud, y aun una buena familia y buenos valores, si ellos se apartaren de Dios, de la verdad de Su Palabra y de la salvación que sólo hay en Él? Entonces, ¿qué estás haciendo hoy para proveer para el bienestar espiritual de tus hijos y tus nietos cuando tú y tus pastores ya no estén en este mundo?  ¿Qué estás haciendo hoy para asegurarte de que quienes serán pastores de tus hijos y tus nietos estén debidamente preparados para los desafíos que enfrentarán las próximas generaciones?

_____________________

Ver también: Sermón expositivo de Génesis 4:26, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoSobre el pecado original (Génesis 3)La perfecta confiabilidad de Dios y de Su PalabraSobre el pacto abrahámicoPablo sobre la justificación de Abraham en Génesis 15 (Romanos 4)Arrepentimiento en respuesta al sermón de PentecostésContraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)Sobre el bautismo.Sobre los medios de gracia.Invocar el nombre de Jehová (Génesis 4:26)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoNulidad de los oficios eclesiásticos no prescritos en la BibliaCitas (románticas) con no cristianosSermón de Rut 1, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)Sermón expositivo de Hechos 2:38-41, el bautismo (audio)Sermón: Los jóvenes cristianos y el “liderazgo.” Algunas lecciones del libro de Proverbios (audio).

_____________________

Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de varias denominaciones incluyendo la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church of America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.