El ministerio del Espíritu Santo en el Evangelio de Juan

Por Sinclair B. Ferguson.

Tomado del libro The Holy Spirit (Downers Grove: IVP Academics, 1997) pp. 35-37.

La enseñanza más concentrada en los evangelios sobre el ministerio del Espíritu se encuentra en el discurso de despedida de Jesús (Jn. 13-16).  Aquí la importancia de la venida del Espíritu es anunciada en términos programáticos: ‘Cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, él dará testimonio acerca de mí.  Y vosotros debéis dar testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio’ (Jn. 15:26-27).

El testificar de la iglesia sobre Jesús se ha vuelto una parte tan central de la visión cristiana que podemos perder de vista la importancia histórico-redentora y teológica de esta declaración.  El lenguaje es de naturaleza forense, y continúa con un tema recurrente que corre a lo largo del evangelio de Juan: Jesús está sujeto a juicio.

En la primera mitad del Evangelio de Juan, el “libro de las señales” (Caps. 1-12), varios ‘testigos’ aparecen y dan su testimonio.  Al final el autor indicará que la función de su Evangelio ha sido actuar como un documento testimonial sobre la identidad de Cristo: ‘estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios’ (Jn. 20:31).  No es sorpresa, entonces que el lenguaje de testigo y testimonio aparezca más frecuentemente en este evangelio que en el resto del Nuevo Testamento.

En este proceso judicial en progreso, el lector es presentado con evidencia acerca de Jesús y desafiado a alcanzar su propio veredicto (cf. 20:30-31).  Más aún, este será un proceso que continúe; Jesús tiene la intención de enviar a los apóstoles al mundo para ser sus testigos ahora  (‘vosotros también debéis dar testimonio’, Jn. 15:27; cf. Mt. 28:18-20; Lc. 24:48; Hch. 1:8).  En este contexto, no obstante, aprendemos que el principal testigo a favor de Cristo será el Espíritu Santo a quien él enviará del Padre (Jn. 15:26).  Él es el parakletos.

Mucha atención se ha dedicado en los estudios juaninos al significado e identidad del parakletos.  Compuesto de kaleo, ‘llamar’, y para, ‘al lado’, el termino denota a alguien llamado en auxilio o defensa de uno.  Un paracleto es, en el sentido antiguo de la palabra, un ‘confortador’ (latín cum forte), i.e. alguien que viene a fortalecer.  Ahora es más generalmente reconocido, no obstante, que en Juan el término tiene una connotación forense.  El Espíritu es el testigo defensor que testifica a favor de Cristo.

Los apóstoles también son testigos, y es importante notar qué es lo que los califica, de hecho los impulsa, para serlo: porque habéis estado conmigo desde el principio (Jn. 15:27).

La afición de Juan por el doble sentido sugiere una analogía aquí entre los apóstoles y el Espíritu.  Comparten la misma actividad, es decir, testificar, y la misma calificación para ello: han estado con Cristo desde el principio de su ministerio tal y como el Espíritu ha estado con él ‘desde el principio’.  Los discípulos y el Espíritu comparten la calificación esencial de dar testimonio autoritativo.

En la cultura de nuestro Señor, los juicios eran conducidos no mediante abogados actuando en nombre del acusador y de la defensa, sino por un juez que sacaba la verdad de los testigos que se presentaban con evidencia…  En tal contexto el ‘abogado’ o ‘defensor’ buscado por una persona acusada no era un profesionista altamente entrenado, sino alguien que lo reivindicaría diciendo la verdad…

Ante este trasfondo, el Espíritu es idealmente apto para ser el principal testigo de Cristo porque fue el compañero íntimo de Jesús a lo largo de su ministerio…  Es por ello que su testimonio es tan importante, potente y confiable.  Del vientre a la tumba, al trono, el Espíritu fue el compañero constante del Hijo.  Como resultado, cuando viene a los cristianos a habitarlos, viene como el Espíritu de Cristo en modo tal que poseerlo es poseer a Cristo mismo, y carecer de él es carecer de Cristo.

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Sermón alusivo: Sermón expositivo de Hechos 1:8 (audio)

Ver también: El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés)El evangelio y las misionesArrepentimiento en respuesta al sermón de PentecostésContraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)Este mundo está lleno del poder redentor de DiosEl reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Vistámonos con la armadura de luz (Romanos 13:12)Vestíos del Señor Jesucristo (Romanos 13:14)Dos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario)Sermón expositivo de Hechos 1:1-3 (audio)Sermón expositivo de Hechos 1:4-5 (audio)Sobre el “bautismo en Espíritu Santo y fuego”(Lucas 3:16)Sermón expositivo de Hechos 1:6-7 (audio)Sermón expositivo de Hechos 1:8 (audio).

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

El Rev. Dr. Sinclair B. Ferguson, de nacionalidad escocesa, es un pastor teólogo reformado.  Es doctor en teología por la Universidad de Aberdeen.  Ha sido profesor de teología sistemática en Westminster Theological Seminary (Philadelphia), Reformed Theological Seminary, Orlando, y Redeemer Seminary (Dallas).  Ha sido editor de The Banner of Truth, y es autor de numerosos libros cristianos.