La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo Testamento

Por Bruce K. Waltke.

Tomado de Genesis: A Commentary (Grand Rapids: Zondervan, 2001), pp. 152-153.

Las profecías de Noé a sus hijos [Ge. 9:25-27], que presagian el futuro del pueblo pactual de Dios y el curso futuro de la historia, encuentran cumplimiento en el Nuevo Testamento.  Aparte de Canaán y su descendencia, Noé omite el futuro de los otros hijos de Cam y sus descendientes.  Sin embargo, el narrador deja claro que incluyen a los egipcios (Sal. 78:51; 105:23), que esclavizan a los hijos de Abraham al inicio de la historia de Israel, y a los babilonios, que los esclavizan al final.  Políticamente, la oración de Noé por la subyugación de Sem sobre Canaán a una esclavitud abyecta se cumple con respecto a los cananeos (Ge. 15:18-21; 50:24-25; Ex. 3:8; De. 7:1-2; Jos. 12; Jue. 1; 1 Cr. 13:5).  Sin embargo, los semitas bíblicos nunca subyugaron políticamente a Egipto y Babilonia.  La victoria de Dios mediante Sem sobre las prácticas morales degradadas es en última instancia espiritual y cumplida en la era mesiánica, la cual es inaugurada por el más grande de los semitas, Jesucristo.  En dicha era, tanto Egipto como Babilonia encuentran nuevo nacimiento en Jerusalén y son contados con el pueblo de Dios (Sal. 87; Is. 19:19-25; 66:19-20).  Más aún, en el reino mesiánico, los jafetitas son engrandecidos y desplazan a los semitas como vencedores sobre el mal.

Políticamente, los jafetitas desplazan a los semitas (Israel) mediante las conquistas de Persia, Macedonia, y Roma después del periodo del Antiguo Testamento.  No obstante, es poco probable que se refiera a su victoria política sobre los semitas, porque Dios se ha comprometido a bendecir a Sem.  Teológicamente, después de la victoriosa muerte, resurrección, ascensión y glorificación de Jesucristo y el derramamiento de su Espíritu sobre los elegidos de Israel, los jafetitas desplazan a Israel cuando Pablo se vuelve del Israel incrédulo hacia los gentiles, la mayoría de los cuales viven en Anatolia y Grecia (Hch. 13:44-52; 14:27; 18:6).  Es el desplazamiento espiritual para heredar la bendición de Dios a lo que se refiere, como lo reconocieron los padres de la iglesia.  Así que, hoy la simiente de la mujer [Ge. 3:15] y los herederos de los pactos de Abraham son en su mayoría gentiles, que originalmente habitaban Anatolia, Grecia y Roma (ver Ro. 16:20)…  Delitzsch dice, “Somos todos jafetitas habitando en las tiendas de Sem.”

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison

El Dr. Bruce K. Waltke, de nacionalidad estadounidense, es un erudito reformado en Antiguo Testamento.  Obtuvo maestría (M.A.) y doctorado (Ph.D.) en lenguas y literatura del Antiguo Cercano Oriente por la Universidad de Harvard, con un post-doctorado en el Hebrew Union College de Jerusalem, Israel.  Aunque fue educado en el Dispensacionalismo (sus Th.M., y Th.D. en Nuevo Testamento los obtuvo por el Seminario Teológico de Dallas), a los 50 años de edad abandonó públicamente el dispensacionalismo por ser contrario a la Biblia y abrazó la teología Reformada o teología del pacto.  Ha sido profesor de Antiguo Testamento en el Seminario Teológico de Dallas, Westminster Theological Seminary, Regent College, University of British Columbia (de donde es Profesor Emérito), Reformed Theological Seminary, Orlando, y en Knox Theological Seminary, y profesor visitante en varias universidades y seminarios como Covenant Theological Seminary, Geneva Bible College, Trinity Evangelical Divinity School, y Wheaton College.  Es autor de numerosos libros y artículos de alto nivel académico.