Ganancias y pérdidas (Filipenses 3:7-9)

5695999564_1d60f4e46f.jpg

Por Kenneth Stewart.

Extractos del segundo sermón de dos con el título “Gains and Losses,” sobre el capítulo 3 de la Epístola de san Pablo a los Filipenses.

Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.   Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,  y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es a base de la ley, sino la que es por medio de la fe de Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe… (Filipenses 3:7-9).

¡Qué poco vemos el pecado como Dios los ve!  Dios se siente peor por tu pecado más pequeño que lo que tú te sientes por tu pecado más grande.  Nos sacudimos en repulsión cuando oímos del abuso de niños.  ¿Alguna vez has pensado que es bastante posible que a Dios le repugna más tu más leve pecado de lo que a ti te repugna ese otro?  Ver las cosas como Dios las ve…  Sí, a veces decimos, “¿Cómo puede ser que Dios mande gente al infierno por esto?”  ¿Pero realmente lo entendemos?  Como el gran teólogo medieval siempre solía decir: “Por cada pregunta que tienes en conexión con la justicia de Dios en condenarte, por cada pregunta que haces acerca de la justicia de Dios y lo que mereces, la respuesta siempre es: “Todavía no has ponderado la gravedad del pecado.”  ¿Y quién lo ha hecho?  Pero cuando el Espíritu de Dios trae la ley de Dios a tu corazón entonces comienzas a ponderar la gravedad del pecado.

[Explicación de Romanos 7:9-10 en conexión con Fil. 3:4-7)]:

Quizá no pensabas que Saulo de Tarso estaba así de atribulado cuando estaba llevando a cabo su persecución.  ¿Alguna vez has pensado que estaba redoblando sus esfuerzos para obtener paz con Dios, porque la ley con la que alguna vez le fue tan fácil vivir era ahora la ley que estaba aplastándolo?  Y aquí da esencialmente lo que es un cuadro miserable de un hombre miserable.  Y de repente las cosas que eran para él ganancia dejan de serlo.

Así que aquí está un hombre miserable que está descubriendo que sus ganancias ya no son buenas.  ¿Qué lo saca de este desastre?   …¿Quién lo saca de este desastre?  Cristo lo saca de este desastre…  Lo saca de él en el camino a Damasco.  Cuando a Saulo, que sale en una hazaña de rabia y furia para ahogar sus propias convicciones, Cristo lo encuentra soberanamente y por gracia en el camino a Damasco.

Y por tres días Saulo de Tarso está ciego dentro de esa casa…  Y finalmente algo sucede.  Dice que cayeron de sus ojos “como escamas,” y ve.  ¿Pero qué es lo que entiende?  La gloria de la justificación por la fe es lo que entiende.  Un gran teólogo repentinamente sabe de lo que está hablando.  Por fin sabe cuál es el plan de Dios para la salvación; que el Cristo que era para él basura es realmente TODO lo que necesita.

Estas escamas que caen de sus ojos [en Hechos 9:18, después del tercer día en la casa de Ananías] son tan sólo un símbolo de la iluminación que llegó al alma de este hombre, Saulo.  Encuentra a Cristo.  Sí, Cristo lo encuentra.  Él encuentra a Cristo.  Es lo mismo, siempre que recordemos el orden.  Es siempre Dios quien nos encuentra primero.  Si no lo hiciera, nosotros nunca lo encontraríamos.  Y nunca olvides eso.  Dios te encontró antes de que tú lo encontraras a Él.  Y alabarás y glorificarás a Dios por ello todos tus días por la eternidad.

¿Y qué encuentra Pablo en Cristo?  Encuentra dos cosas.  Encuentra, primero que todo, una justicia…  Filipenses 3:7: ‘Cuantas cosas eran para mí ganancia las he estimado como pérdida por amor a Cristo.’  Nótese cómo Cristo sustituye a esas cosas.

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es a base de la ley, sino la que es por medio de la fe de Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe. (Filipenses 3:8-9)

Eso nos dice que la primera cosa que obtuvo en Cristo fue una justicia.  Y eso es lo primero que necesitas.  Necesitas algo que te ponga en la situación correcta delante de Dios, necesitas una justicia.  Necesitas algo que corresponda a Su santidad.  Él es santo, tú debes ser santo.  Sin santidad nadie verá al Señor [Hebreos 12:14].

________________

Ver: Pablo sobre la justificación de Abraham en Génesis 15 (Romanos 4); La correcta interpretación de Romanos 10:9-10Sermón temático: Sola gracia (audio)Sermón expositivo de Éxodo 34. La ley como señal de la gracia y la elección de Dios (audio)Sermón de Rut 1, antecedente AT de invocar el nombre del Señor para salvación por fe no por obras (audio)Sermón de Génesis 15: El pacto abrahámico (audio)Vestíos del Señor Jesucristo (Romanos 13:14)Vistámonos con la armadura de luz (Romanos 13:12)Invocar el nombre de Jehová (Génesis 4:26).

________________

Selección, transcripción y traducción: Alejandro moreno Morrison.

El Rev. Kenneth Stewart, de nacionalidad escocesa, es ministro de la Iglesia Presbiteriana Reformada de Escocia, en el lado oeste de Glasgow; y es profesor del seminario de la misma denominación.  

El sermón de referencia puede ser escuchado y descargado (en inglés) de: http://www.sermonaudio.com/sermoninfo.asp?SID=319121440382 

 

Anuncios