¿Qué actividades es lícito llevar a cabo el día domingo?

Por B. B. Warfield.

Fragmento tomado de “The Foundations of the Sabbath in the Word of God.”

“Es lícito hacer bien el Día de Reposo” (Mateo 12:12).  Y esto nos lleva naturalmente a esta amplia proclamación: “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo” (Juan 5:17).  Obviamente, el Día de Reposo en la visión de nuestro Señor no era un día de pura ociosidad; la inactividad no era su marca distintiva.  La inactividad no era lo distintivo del Reposo de Dios, cuando descansó de la obra creativa que había hecho…  Dios descansó, no porque estaba agotado, o necesitara un intermedio en sus trabajos; sino porque había completado la tarea que se había propuesto (hablamos como hombre) y la había completado bien… [Génesis 1:31].  Ahora estaba listo para dirigirse a otro trabajo.  Y nosotros, como Él, hemos de hacer el trabajo que nos toca—“Seis días trabajarás y harás toda tu obra” (Éxodo 20:9)—y luego, dejándolo de lado, dirigirnos a otra tarea.  No es de trabajar como tal, sino de nuestro propio trabajo, de lo que debemos cesar en el Día de Reposo.  “Seis días trabajarás y harás toda tu obra,” dice el mandamiento; o, como Isaías lo presenta: “Si retrajeres del Día de Reposo tu pie” (esto es, de pisotear) “de hacer tu voluntad en mi día santo” (esa es la manera de pisotearlo); “y  lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,  entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado” (Isaías 58:13-14).  En una palabra, el Día de Reposo es el Día del Señor, no de nosotros; y en él ha de hacerse la obra de Dios, no la nuestra; y ese es nuestro “reposo.”  …El reposo no es la verdadera esencia del Día de Reposo, ni el fin de su institución; es el medio para un fin ulterior, el cual constituye el verdadero “reposo” sabático.  Hemos de descansar de lo nuestro a fin de que nos entreguemos a nosotros mismos a las cosas de Dios.

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Ver también: Sermón expositivo de Éxodo Caps. 35-39, 1ª parte (audio)Breves textos sobre el día de reposo cristiano (enlace a álbum de imágenes jpg)Sobre la visión puritana del día domingoLa observancia del cuarto mandamiento en el Nuevo Testamento (video-conferencia)El Hijo del Hombre es Señor del Día de Reposo (Marcos 2:28).

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

 Benjamin B. Warfield (1851-1921), de nacionalidad estadounidense, fue un teólogo reformado, educado en la Universidad de Princeton y el Seminario de Princeton, de donde también fue profesor de Teología Sistemática (1887-1821). 

La conferencia de donde este fragmento está tomado fue dictada originalmente en el Décimo Cuarto Congreso Internacional del Día del Señor en Oakland California (27 de julio al 1 de agosto de 1915).  Fue publicada en Sunday the World’s Rest Day [Domingo, el día de descanso del mundo], escrito por Duncan James McMilan & Alexander Jackson (Garden City: Doubleday, 1916); pp. 63-81; y en The Free Presbyterian Magazine (Glasgow, 1918), pp. 316-19; 350-54; 378-83. 

Para el fragmento aquí traducido se utilizó el texto añadido como “Apéndice Uno” al libro The Day of Worship.  Reassessing the Christian Life in Light of the Sabbath [El día de adoración.  Revaluando la vida cristiana a la luz del Día de Reposo] escrito por Ryan M. McGraw (Grand Rapids: Reformation Heritage Books, 2011); p. 176.

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