Para entender el Apocalipsis, conferencia en dos partes (audios)

Por el Rev. Dr. Simon Kistemaker (intérprete: Alejandro Moreno Morrison).

Conferencias impartidas en la Iglesia “Berith” (Iglesia Nacional Presbiteriana de México), en la Ciudad de México, en junio de 2010.

Enlaces a los archivos de audio:

  1. Para entender el Apocalipsis, 1ª parte (S. J. Kistemaker, 2010).
  2. Para entender el Apocalipsis, 2ª parte (S. J. Kistemaker, 2010).

__________________________

Ver también: Introducción al Apocalipsis, 1ª parte (audio)Introducción al Apocalipsis, 4ª parte (audio)Introducción al Apocalipsis, 5ª parte (audio)Contraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)Paralelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)La profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)La extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11).

__________________________

El Rev. Dr. Simon J. Kistemaker, nació en Holanda de donde migró con su familia a los Estados Unidos de América; fue educado en Calvin College, Calvin Theological Seminary, y la Universidad Libre de Amsterdam; fue profesor de Latín y Griego en Calvin College, pastor de una iglesia reformada en Vernon, British Columbia, Canadá; profesor de Biblia y Lenguas en Dort College, y de Griego y Nuevo Testamento en Reformed Theological Seminary, primero en el campus de Jackson, Mississippi, y posteriormente y hasta la fecha en el campus de Orlando, Florida.  También fue presidente de la Sociedad Teológica Evangélica.  Es autor de numerosos libros, algunos de ellos publicados en español.

hendriksen

img_0353

Introducción al Apocalipsis, 5ª parte (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Sermón predicado en la misión presbiteriana “Adulam” (Iglesia Nacional Presbiteriana de México), en Taxco, Guerrero, en el otoño de 2011.

Enlace al archivo de audio: Introducción al Apocalipsis, 5ª parte (AMM, otoño 2011).

_______________________

Ver también: Introducción al Apocalipsis, 1ª parte (audio)Introducción al Apocalipsis, 4ª parte (audio)Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Paralelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)La profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismo.

__________________

Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de varias denominaciones incluyendo la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church of America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Introducción al Apocalipsis, 1ª parte (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Sermón predicado en la Misión “Adulam” (Iglesia Nacional Presbiteriana de México) de Taxco, Guerrero,en el otoño de 2011.

Enlace al archivo de audio: Sermón: Introducción al Apocalipsis, 1ª parte (AMM, otoño 2011).

__________________________

Ver también: Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)El Reino de Dios a lo largo de la historia de la redenciónDefinición bíblica del concepto “postreros días” (eschaton)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)El reino del Mesías y Su IglesiaParalelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)Amplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeLa profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24).

__________________________

Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de varias denominaciones incluyendo la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church of America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Sermón expositivo de Hechos 2:22-37, el Señor Jesucristo es el rey mesiánico prometido en el AT (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Domingo 17 de agosto de 2014.

Enlace al archivo de audio: Sermón Hechos 2:22-37 (AMM, Ago. 17, 2014).

Lecturas del culto:

  • Antiguo Testamento: 2º Samuel 7:8-29
  • Evangelio: Lucas 1:26-33
  • Nuevo Testamento: Hechos 2:22-37

Texto en la portada del orden de culto: El Reino de Dios a lo largo de la historia de la redención.

____________________

Ver también: Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios); Transición pública del antiguo pacto al nuevo pacto en pentecostés; El comienzo de los postreros días en Pentecostés; El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés); Exaltación y entronización del Señor JesucristoEl reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Amplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeParalelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)Jerusalén: Lugar del fin de la antigua eraLa profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)La extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)Este mundo está lleno del poder redentor de DiosLa fe de los estatistas; Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañas; El mensaje del evangelio lleva implícito el mandato misionero.

____________________

Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta último estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Paralelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (gráfico)

Por G. I. Williamson

Tomado de A Study in Biblical Eschatology (Barrhead: Inheritance Publications, 2015), p. 15. 

WILLIAMSON Paralelismo en las visiones de Daniel (imagen)

PDF: WILLIAMSON, G. I. Paralelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel.

Enlace a la edición PDF del libro A Study of Biblical Eschatology.

__________

Ver también: La perfecta confiabilidad de Dios y de Su PalabraExaltación y entronización del Señor JesucristoLa profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoLa extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)El comienzo de los postreros días en PentecostésLa historia de la redención: Del protoevangelio al reinado universal del MesíasEste mundo está lleno del poder redentor de DiosEl reino del Mesías y Su IglesiaOrigen de la expresión bíblica “postreros días” o “últimos tiempos” (eschaton)Elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoAmplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeDos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario)La profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)Jerusalén: Lugar del fin de la antigua eraSerie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios).

__________

Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

El Rev. Gerald Irving Williamson es un ministro y téologo reformado estadounidense, fue educado en Drake University (Des Moines, Iowa), y en el Seminario Teológico de Pittsburgh.  Ha sido ministro de congregaciones en la antigua United Presbyterian Church of North America, la Associate Reformed Presbyterian Church, la Reformed Presbyterian Church of North America, y la Orthodox Presbyterian Church.  Es autor de varios libros incluyendo La Confesión de fe de Westminster para clases de estudio (en español).  

Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)

Por Bruce K. Waltke (ThD, PhD).

Fragmento tomado de An Old Testament Theology.  An Exegetical, Canonical and Thematic Approach (Grand Rapids: Zondervan, 2007), pp. 568-570.

La predicción de Jesús de que Jerusalén sería totalmente destruida mueve a sus discípulos a hacer dos preguntas: (1) ¿Cuándo serán estas cosas? y (2) ¿Qué señal habrá de la venida de Jesús y del fin del siglo?

  1. Jerusalén destruida en la era apostólica

Jesús respondela primera pregunta en Mateo 24:4-35 (= Mar. 13:1-31), con esta revelación clímax: “no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca” (v. 34).  A un lector moderno no familiarizado con el lenguaje apocalíptico, parece como si “todas estas cosas” incluyera la parusía.  (Parousia es la palabra griega para “presencia,” en contraste con apousia “ausencia.”)  La parusía connota la llegada de alguien tras un periodo de ausencia y es usada especialmente respecto de la realeza u oficiales.  Algunos premilenialistas contrastan la parusía de Cristo (un evento al inicio del milenio) con su Segunda Venida (que viene al final).  Yo uso los dos términos de manera intercambiable, porque el Nuevo Testamento no habla de un reino judío intermedio entre dos venidos de Cristo.  Si Jesús dijo que la parusía ocurriría dentro del lapso de vida de su generación, entonces, contrario a su afirmación, sus palabras no son verdaderas (Mat. 24:36), y aparentemente se contradice, porque después de fijar el marco de tiempo, en el siguiente aliento dice que nadie sabe el día ni la hora de su parusía (vv. 36-50).

Para salvaguardar al lector moderno en contra de cuestionar la veracidad y coherencia de las palabras de Jesús aquí, una exégesis más detallada del lenguaje apocalíptico de los versículos 29-31 (= Mar. 13:24-27) amerita un resumen de la útil interpretación de R. T. France.  De acuerdo con France, las perturbaciones cósmicas del versículo 29 en lenguaje apocalíptico se refieren al derrocamiento de poderes políticos (Babilonia [Isa. 13:10]; Egipto [Eze. 32:7]; Jerusalén en 586 aC [Joel 2:10]; las naciones [Isa. 34:4]; Jerusalén en 70 dC [Mat. 24:29], en tanto que el lenguaje acerca de “la venida del Hijo del Hombre sobre las nubes” se refiere a su ascensión a Dios para recibir vindicación y autoridad universal sobre toda la tierra (Dan. 7:13-14), no a su venida a la tierra.[1]  La interpretación de la “señal” (semeion—la LXX [Septuginta] usa esta palabra para traducir “pendón”; cf. Isa. 11:12; 49:22) del Hijo del Hombre en el cielo es más problemática.  Si “pendón” es la correcta traducción de “señal,” entonces posiblemente se refiere a “juntar a los exiliados,” puesto que eso es a lo que se refieren “pendón” y “voz de trompeta” (v. 31) en el lenguaje litúrgico judío.[2]  La frase “lamentarán todas las tribus” (v. 30) se traduce mejor como “lamentarán todas las familias de la tierra [i.e., Israel].”  Hacen eso en conexión con ver al Hijo del Hombre recibiendo autoridad de parte de Dios.

La profecía del lamento nacional, basada en Zacarías 12:10-14, es cumplida en pentecostés y a lo largo del periodo apostólico.  Antes de que Jerusalén fuese destruida, la Iglesia ya se había establecido firmemente en Roma.  Jesús asciende sobre las nubes para sentarse a la diestra de Dios, y como prueba de que ha recibido poder y autoridad envía el derramamiento del Espíritu Santo.  Pedro explica: “Exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís (Hch. 2:33).  Pedro lleva su sermón de pentecostés a la conclusión, “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo” (2:36).  Los que estaban oyendo, “se compungieron de corazón y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?” (2:37).  Lucas dice que, “los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas” (2:41).[[3]]

En Mateo 24:31 Jesús había dicho que los creyentes serían juntados de los “cuatro vientos.”  Esto es lo que sucedió en Pentecostés (ver Hch. 2:5-11).  Jesús también profetizó que Dios los juntaría enviando sus angeloi con “gran voz de trompeta”—que, como lo notamos arriba, es lenguaje para la reunión de los exiliados.  De acuerdo con Isaías 27:13, “Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Jehová en el monte santo, en Jerusalén.”  Angeloi (lit. “mensajeros”) puede referirse a predicadores tales como Pedro (cf. “mensajeros” en Luc. 7:24; 9:52), o al poder espiritual que está detrás de ellos (cf. Apo. 2).  R. T. France comenta, “La referencia [a los angeloi en Mat. 24:31] no es… como en 13:41, al juicio final, sino al crecimiento mundial de la iglesia…, lo cual es consecuente con el fin del estatus especial de Israel, simbolizado en al destrucción del templo” (Gospel of Mark, p. 35).

En Mateo 24:36-41, Jesús responde la segunda pregunta, “¿cuál será la señal de la venida de Jesús y del fin del siglo?,” citando el juicio que acompañará el tiempo desconocido de su segunda y final venida.  En resumen, Jesús claramente distingue entre el tiempo de la inminente destrucción de Jerusalén y la reunión de los judíos de alrededor del mundo en una comunidad de fe del tiempo, y su parusía.

  1. El tiempo de la parusía es desconocido

Puesto que el tiempo de la parusía y con ella el juicio final es desconocido, Jesús advierte a sus discípulos que velen por su venida.  Esto es aún más importante porque su venida será seguida, no de una felicidad milenial, sino de galardones eternos y castigos terminales, como lo deja claro la conclusión del discurso en el Monte de los Olivos de Jesús (24:42-51) así como sus parábolas de las diez vírgenes (25:1-13), de los talentos (25:14-30), y de las ovejas y los cabritos (25:31-46).  Concluye esta última diciendo “E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.”  En suma, Marcos-Mateo predicen la destrucción del Jerusalén territorial en conexión con el inicio de una nueva era, no la futura gloria de Jerusalén en un reino milenial, como algunos erróneamente alegan.

 

[1] R. T. France, The Gospel of Mark: A Commentary on the Greek Text.  New International Greek Testament Commentary. (Grand Rapids: Eerdmans, 2002), p. 35.

[2] Cf. T. Francis Glasson, “Ensign of the Son of Man,” en Journal of Theological Studies 15 (1964): 299-300.

[[3] Ver “Arrepentimiento en respuesta al sermón de Pentecostés” (Nota del traductor).]

 

[Ver también: Jerusalén: Lugar del fin de la antigua eraLa profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasExaltación y entronización del Señor JesucristoEl valle de los huesos secos (Ezequiel 37:1-14)Elección del sustituto de Judas (Hechos 1:12-26)Elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoLa extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)El comienzo de los postreros días en PentecostésLa historia de la redención: Del protoevangelio al reinado universal del MesíasEl reino del Mesías y Su IglesiaOrigen de la expresión bíblica “postreros días” o “últimos tiempos” (eschaton)La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoAmplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeDos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario).]

________________

Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

El Dr. Bruce K. Waltke, de nacionalidad estadounidense, es un erudito reformado en Antiguo Testamento.  Obtuvo maestría (M.A.) y doctorado (Ph.D.) en lenguas y literatura del Antiguo Cercano Oriente por la Universidad de Harvard, con un post-doctorado en el Hebrew Union College de Jerusalem, Israel.  Aunque fue educado en el Dispensacionalismo (sus Th.M., y Th.D. en Nuevo Testamento los obtuvo por el Seminario Teológico de Dallas), a los 50 años de edad abandonó públicamente el dispensacionalismo por ser contrario a la Biblia y abrazó la teología Reformada o teología del pacto.  Ha sido profesor de Antiguo Testamento en el Seminario Teológico de Dallas, Westminster Theological Seminary, Regent College, University of British Columbia (de donde es Profesor Emérito), Reformed Theological Seminary, Orlando, y en Knox Theological Seminary, y profesor visitante en varias universidades y seminarios como Covenant Theological Seminary, Geneva Bible College, Trinity Evangelical Divinity School, y Wheaton College.  En 1975 fue presidente de la Evangelical Theological Society.  Ha editado o participado en la edición de varias traducciones de la Biblia al inglés incluyendo la New American Standard Bible, y la New International Version.  Es autor de numerosos libros y artículos de alto nivel académico.

La profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)

Por Bruce K. Waltke, (ThD, PhD).

Fragmento tomado de An Old Testament Theology. An Exegetical, Canonical, Thematic Approach (Grand Rapids: Zondervan, 2007), pp. 549-552.

La visión de Daniel de las setenta semanas en Daniel 9:20-27 es de particular interés para nuestra materia [el papel de la tierra prometida (Tierra) en la historia de la redención].  Jeremías (Jer. 25:11-12; 29:10) había profetizado que el exilio de Israel en Babilonia duraría setenta años (i.e., 7 [el símbolo numérico de la perfección divina] x 10 [el símbolo numérico de lo completo]).  Los números bíblicos son a menudo usados de manera indefinida—como números redondos—o retóricamente, para énfasis o en un sentido hiperbólico.[[1]]  El siete juega un papel excepcionalmente importante en el antiguo Cercano Oriente.  Era sagrado para los egipcios, asirios, persas, y el pueblo védico en India.  En la Biblia el número siete está conectado con cada aspecto de la vida religiosa.  En relación con el tiempo, el siete representa un periodo apropiado (o sagrado) (Gen. 1:3-2:3; 8:12; 50:10; Ex. 7:25; Lev. 8:33, Jos. 6).  De manera más general indica un número completo o un número redondo de tamaño moderado (Est. 1:10; 2:9; Job. 1:2; Sal. 12:6; Pro. 26:16, 25; Isa. 4:1; 11:15; Miq. 5:4).

Como los sumerios, los autores bíblicos a menudo añaden siete a un número grande para indicar una cifra muy grande (cf. 7 x 7 y 7 x 62 en Daniel 9:25).  Setenta (el producto de dos números sagrados, 7 x 10) es usado como un número redondo, con matices simbólicos o sagrados.  Los múltiplos de siete conllevan el mismo carácter con énfasis añadido (Lev. 12:5, Num. 29:13; 1 Re. 8:65).  El siete y sus múltiplos deben ser tomados como lo que son: símbolos, no números literales.[[2]]  Más específicamente, de una inscripción en Esarhaddon, resulta que setenta años era una sentencia ordinaria por rebelión contra un dios,[3] permitiendo un tiempo de penitencia, diseñado para aplacar la ira divina.[4]  Pero para cuando se dio la visión de Daniel—66 años habían pasado desde el año 605 aC—Israel no se había arrepentido todavía de los pecados que los habían llevado al exilio: “pero no obedecimos a su voz” (Dan. 9:13-14).  Sólo un remanente de Israel regresa; la mayoría prefieren la seguridad y tranquilidad fuera de la Tierra al riesgo de vivir en la tierra restringida.  Jehová se queja de los exiliados “traidores:” “He aquí te he purificado, pero no como plata; te he escogido en horno de aflicción” (Isa. 48:10).  En lugar del oro o plata pura que su fuego purificador debería de haber producido, Jehová tiene una escoria (vv. 8-10).  Como se notó arriba, Malaquías (ca. 430 aC) ve hacia el futuro en espera de que Jehová venga a purificar el pueblo que todavía es impuro.

En la visión de Daniel el ángel Gabriel le hace entender que debido a la rebelión continua de Israel sus setenta años de exilio ahora serán multiplicados por siete (i.e. 490 años) para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos (Dan. 9:24).  El número perfecto es escogido de acuerdo con la maldición pactual según la cual el pecado continuado traería una sucesiva multiplicación por siete del castigo (Lev. 26:18, 21, 24, 28).  En Daniel el juicio multiplicado por siete es aplicado a los setenta años de exilio.[5]  En otras palabras, el múltiplo 7 x 70 representa una completa y plena era de juicio,[6] lo que significa que el fin vendrá en el perfecto cumplimiento del tiempo (cf. Gal 4:4).

Aunque los cálculos de Daniel no pueden ser tomados como precisos, el patrón básico de sus cálculos es claro.  Los “setenta sietes” están divididos en tres periodos definidos a grandes rasgos: siete, sesenta y dos, y uno.  El término a quo [desde donde inicia] de estos “setenta sietes” es el decreto de Ciro para reconstruir Jerusalén y su templo probablemente se refiere a los “tiempos angustiosos” de la fundación de la segunda nación-estado judío, durante la cual Jerusalén con su altar, templo, y murallas son reconstruidas [Dan. 9:25].  La predicción de que “después de los sesenta y dos ‘sietes’ el Ungido [i.e., Jesucristo] será cortado y no tendrá nada”[[7]] (Dan. 9:26) encuentra su cumplimiento consumado en el rechazo y crucifixión de Jesucristo por su propia nación.  La última semana es caracterizada por la guerra.  “El príncipe que ha de venir” y destruir Jerusalén es probablemente genérica con referencia tanto al rey sirio “Antioco IV Epífanes (175-146 BC), y al general romano Tito (ver Cap. 28).

“A la mitad del ‘siete’” en Daniel 9:27, explica Carl H. Cornill, significa el tiempo después de tres y medio años y que tiene su origen en los tres y medio años de la persecución de Antioco.[8]  En los años 169 a 168 aC el rey sirio saquea el templo y aplaca una rebelión judía, aboliendo el estado de Jerusalén basado en el templo, estableciendo una polis pagana en el Akra, y poniendo al templo el nombre “Zeus Olímpico.”  La “abominación de desolación” es algo que el rey sirio construye en el altar del santuario de Jerusalén en 167 (ver 1 Mac. 1:54; 2 Mac. 6:2).

Además, la abominación de desolación es identificada por Jesús con la profanación del templo a cargo del general Romano Tito, quien destruye el templo en el año 70 dC (Mat. 24:15; Mar. 13:14).  En otras palabras, Israel continúa desobedeciendo a pesar del azote de los 7 x 70 años.  No se arrepienten hasta que Jerusalén es completamente destruido en el año 70 dC, como lo profetizó Jesús, y el reino les es quitado y dado a otro rebaño, la iglesia compuesta de judíos y gentiles sin distinción.

Jesús revela los “misterios” (i.e., verdades mantenidas escondidas de los profetas del Antiguo Testamento) acerca del reino de Dios en parábolas (Mat. 13:1-52; ver p. 442).[[9]]  Estas verdades escondidas, como la parábola de la cizaña, llevan consigo la implicación de que habrá un periodo alargado de tiempo entre su primera y segunda venidas (Mat 13).  Inaugura el reino mesiánico de justicia en su primera venida, lo continúa ahora, y lo consumará en su segunda venida.  La amplia aceptación del evangelio de Jesucristo en la historia de la iglesia es un evento asombroso.  Como se ve en el siguiente capítulo, después de la destrucción de Jerusalén y su templo, estas instituciones son espiritualizadas, trascendentalizadas, y escatologizadas en el reino traído por medio de Cristo.

[[1] La Declaración de Chicago sobre la inerrancia bíblica, en su artículo XIII, dice: “Negamos también que la inerrancia sea negada por tales fenómenos bíblicos como… el uso de hipérboles y números redondos…” (Nota del traductor).]

[[2] Sin perjuicio de lo dicho por el autor, es de considerarse la propuesta presentada por el físico teórico evangélico David H. Lurie.  En su artículo “A New Interpretation of Daniel’s ‘Sevens’ and the Chronology of the Seventy “Sevens” (en Journal of the Evangelical Theological Society 33/3 (Sept. 1990), pp. 303-309), Lurie desarrolla una propuesta a partir del significado de la palabra hebrea traducida comúnmente como “semanas,” que podría traducirse mejor como septetos o septenos (la palabra hebrea es masculina, lo que la distingue de la palabra “semana” que en hebreo también es femenina).  El erudito reformado en Antiguo Testamento E. J. Young, en su libro The Prophecy of Daniel (Grand Rapids: Eerdmans, 1977), explica que la palabra traducida como “semanas” es un participio masculino que denota algo computado por siete o dividido entre siete (p. 195).  A partir de este significado de la palabra, Lurie propone que, los “sietes” o septenas pueden ser cualquier múltiplo de siete.  Lurie aplica esta propuesta interpretando el primer conjunto de siete septenos de Daniel 9:25 como compuestas de 14 años en lugar de siete años (es decir 7 x 14).  Conforme a esta propuesta, los cálculos entre la promulgación del edicto de Ciro en 538 aC, y el nacimiento del Señor, su crucifixión, y la destrucción de Jerusalén resultan asombrosamente precisos conforme a Daniel 9 (ver Lurie, op. cit., pp. 308-309).  (Nota del traductor).]

[3] Ver Thomas E. McComiskey,  “The Seventy ‘Weeks’ of Daniel against the Background of Ancient Near Eastern Literature,” en Westminster Theological Journal 47 (1985), pp. 35-40.

[4] E. Kipinski, “Recherches sur le livre de Zacharie,” en Vetus Testamentum 20 (1970), p. 40.

[5] Kaus Koch, “Die mysteriösen Zahlen der judäischen König und die apokalyptischen Jahwochen, en Vetus Testamentum 28 (1978), pp. 443-51; John J. Collins, Daniel with an Introduction to Apocalyptic Literature, Forms of Old Testament Literature 20 (Grand Rapids: Eerdmans, 1984), pp. 91-92.

[6] Similarmente, el sacerdote piadoso que escribieron el Libro de los Jubileos (ca. 160-110 aC) divide la historia de la salvación en “semanas” (i.e., periodos de siete años) y Jubileos (i.e., periodos de 7 x 7 años).  Divide el periodo desde la creación hasta Moisés en 7 “semanas” [de años] x 7 jubileos para un total de 49 Jubileos.  Después de eso, “y los jubileos pasarán, hasta que Israel sea limpiado de toda culpa de fornicación, e inmundicia, y contaminación, y pecado… y ya no habrá más un Satanás o ningún maligno, y la tierra será limpia desde ese tiempo y por siempre” (50:5).

[[7] Ésta es la traducción del autor, misma que en español es casi igual a la de la Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (nblh).  (Nota del traductor).]

[8] Carl H. Cornill, Die siebzig Jahrwochen Daniels (Köinigsberg: Hartung, 1889).

[[9] Nota del traductor: Ver La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4).

___________________

Ver también: Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasExaltación y entronización del Señor JesucristoEl valle de los huesos secos (Ezequiel 37:1-14);Elección del sustituto de Judas (Hechos 1:12-26)Elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoEl reino universal del Mesías (Salmo 72:8-11)El comienzo de los postreros días en Pentecostés;La historia de la redención: Del protoevangelio al reinado universal del MesíasEl reino del Mesías y Su IglesiaOrigen de la expresión bíblica “postreros días” o “últimos tiempos” (eschaton)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoAmplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeSerie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios).

________________________________

Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

El Dr. Bruce K. Waltke, de nacionalidad estadounidense, es un erudito reformado en Antiguo Testamento.  Obtuvo maestría (M.A.) y doctorado (Ph.D.) en lenguas y literatura del Antiguo Cercano Oriente por la Universidad de Harvard, con un post-doctorado en el Hebrew Union College de Jerusalem, Israel.  Aunque fue educado en el Dispensacionalismo (sus Th.M., y Th.D. en Nuevo Testamento los obtuvo por el Seminario Teológico de Dallas), a los 50 años de edad abandonó públicamente el dispensacionalismo por ser contrario a la Biblia y abrazó la teología Reformada o teología del pacto.  Ha sido profesor de Antiguo Testamento en el Seminario Teológico de Dallas, Westminster Theological Seminary, Regent College, University of British Columbia (de donde es Profesor Emérito), Reformed Theological Seminary, Orlando, y en Knox Theological Seminary, y profesor visitante en varias universidades y seminarios como Covenant Theological Seminary, Geneva Bible College, Trinity Evangelical Divinity School, y Wheaton College.  En 1975 fue presidente de la Evangelical Theological Society.  Ha editado o participado en la edición de varias traducciones de la Biblia al inglés incluyendo la New American Standard Bible, y la New International Version.  Es autor de numerosos libros y artículos de alto nivel académico.