Sermón expositivo de Hechos 2:22-37, el Señor Jesucristo es el rey mesiánico prometido en el AT (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Domingo 17 de agosto de 2014.

Enlace al archivo de audio: Sermón Hechos 2:22-37 (AMM, Ago. 17, 2014).

Lecturas del culto:

  • Antiguo Testamento: 2º Samuel 7:8-29
  • Evangelio: Lucas 1:26-33
  • Nuevo Testamento: Hechos 2:22-37

Texto en la portada del orden de culto: El Reino de Dios a lo largo de la historia de la redención.

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Ver también: Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios); Transición pública del antiguo pacto al nuevo pacto en pentecostés; El comienzo de los postreros días en Pentecostés; El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés); Exaltación y entronización del Señor JesucristoEl reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Amplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeParalelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)Jerusalén: Lugar del fin de la antigua eraLa profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)La extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)Este mundo está lleno del poder redentor de DiosLa fe de los estatistas; Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañas; El mensaje del evangelio lleva implícito el mandato misionero.

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta último estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Sermón expositivo de Joel 2 y Hechos 2:14-21. El inicio de los postreros días (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Domingo 10 de agosto de 2014.

Enlace al archivo de audio: Sermón Joel 2 y Hechos 2:14-21 (AMM, Ago. 10, 2014).

Lecturas del culto:

  • Antiguo Testamento: Joel 2
  • Evangelio: Marcos 16:14-20
  • Nuevo Testamento: Hechos 2:12-21

Texto en la portada del orden de culto: El comienzo de los postreros días en Pentecostés.

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Ver también: Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Definición bíblica del concepto “postreros días” (eschaton)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismo.

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Enlaces a los archivos de audio de los sermones predicados entre el domingo 2 de marzo, y el domingo 21 de septiembre de 2014, en lo que fue la Misión Presbiteriana Reformada de la Ciudad de México.  La mayoría de los sermones son expositivos de las distintas porciones del libro de los Hechos.  En algunos casos la serie incluyó “paréntesis” doctrinales para predicar temáticamente sobre alguna doctrina importante para entender la porción de Hechos en proceso de exposición, o para predicar expositivamente sobre algunos de los pasajes del Antiguo Testamento que sirven de trasfondo al libro de los Hechos.  La serie se interrumpió al cancelarse dicha obra misionera.

1. Marzo 2: Sermón expositivo de Hechos 1:1-3 (audio)

2. Marzo 9: Sermón expositivo de Hechos 1:4-5 (audio)

3. Marzo 16: Sermón expositivo de Hechos 1:6-7 (audio)

4. Marzo 23: Sermón expositivo de Hechos 1:8 (audio)

5. Marzo 30: Sermón expositivo de Hechos 1:9-11 (audio)

6. Abril 6: Sermón expositivo de Hechos 1:12-26 (audio)

7. Abril 20: Sermón temático: El antiguo pacto y el nuevo pacto

8. Abril 27: Sermón expositivo de Hechos 2:1-4 (audio)

9. Mayo 11: Sermón: El pacto de obras o de creación de Génesis 2:4-3:24 (audio)

10. Mayo 18: Sermón: El pacto con Noé, Génesis 9 (audio)

11. Mayo 25: Sermón: El pacto abrahámico, Génesis 15 (audio)

12. Junio 15: Sermón: El pacto davídico (Salmo 72) [No se grabó, pero ver texto La extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)]

13. Junio 22: Sermón: Lenguas extrañas como señal del juicio de Dios, antecedente antiguo-testamentario del pentecostés (audio)

15. Junio 29: Sermón expositivo de Hechos 2:5-13 [No se grabó.]

16. Agosto 3: Sermón expositivo de Ezequiel 47:1-12, antecedentes AT del Pentecostés (audio)

17. Agosto 10: Sermón expositivo de Joel 2 y Hechos 2:14-21 (audio)

18. Agosto 17: Sermón expositivo de Hechos 2:22-37 (audio)

19. Agosto 24: Sermón expositivo de Hechos 2:29-40 (audio)

20. Septiembre 7: Sermón expositivo de Génesis 4:26, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)

21. Septiembre 14: Sermón de Rut 1, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)

22. Septiembre 21: Sermón expositivo de Hechos 2:38-41, el bautismo (audio)

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado. Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Argumentación Jurídica y Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Sermón expositivo de Hechos 1:12-26: La elección del sustituto de Judas (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Domingo 6 de abril de 2014.

Enlace al archivo de audio: Sermón Hechos 1:12-26 (AMM, Abr. 13, 2014).

Lecturas del culto:

  • Antiguo Testamento: Salmo 87
  • Evangelio: Mateo 19:27-30
  • Nuevo Testamento: Hechos 1:12-26

Textos de la portada y contraportada del orden de culto: Elección del sustituto de Judas (Hechos 1:12-26); y Elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26).

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Ver también: Exaltación y entronización del Señor JesucristoLa extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)El comienzo de los postreros días en PentecostésEl reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoAmplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeLa profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Paralelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)Jerusalén: Lugar del fin de la antigua era.

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado. Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)

Por Herman N. Ridderbos.

Tomado de When the Time Had Fully Come: Studies in New Testament Theology (Ontario: Paideia Press, 1957, 1982), pp. 15-18.

En la interpretación de la parábola del sembrador el énfasis es puesto mayormente en las diferentes formas en las que la Palabra de Dios puede ser escuchada.  Y esto también está en el contenido de la parábola.  Pero uno se pierde del tenor si uno ve en ella una exhortación atemporal a tomar en serio la predicación del evangelio.  Pues en estas parábolas [del Reino en Mateo 13 y Marcos 4] Jesús revela a sus discípulos la naturaleza del Reino de Dios.  Les enseña cómo conocer los misterios del Reino.  ¿Qué misterio es?  Éste, antes que cualquier otra cosa, que el Reino escatológico de Dios viene como una semilla, aparentemente la cosa más débil e indefensa que hay.  Puede ser devorada por las aves, puede ser ahogada por los espinos, puede ser quemada por el sol, y algunas veces difícilmente puede ser distinguida de la cizaña.  Ese es el secreto del Reino.  Y detrás de esto yace un misterio aún mayor, es decir, que el que trae el Reino es un sembrador, aparentemente el más dependiente de los hombres.  “Un sembrador salió a sembrar” y “el que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre” – ese es el gran misterio del Reino de Dios.

Hasta aquí parecería que la teología liberal con su concepto espiritual del Reino tenía un mejor entendimiento de Jesús que todos quienes, después, pusieron todo énfasis en el carácter escatológico.  Pero las apariencias engañan aquí.  Pues detrás de este secreto del Reino toda la dinámica del poder de las grandes obras de Dios está escondida.  Eso ya está señalado en las parábolas mismas.  No sólo tratan acerca de sembrar, pero también de cosechar, y la cosecha también está en las parábolas (a pesar de lo que diga C. H. Dodd), la cosecha escatológica en el futuro.  Pero por encima de todas las cosas, este poder yace escondido en la persona de Jesús mismo.  La figura humilde y no-intrusiva del Sembrador encubre la grandeza escondida del carácter mesiánico de Cristo.  Ese es el misterio real del Reino.  La grandeza escondida de Jesucristo es, hablando estrictamente, el asunto sobre el que tratan los evangelios, y es esta grandeza  lo que determina la naturaleza del Reino.

El gran teólogo liberal Adolf von Harnack dijo, es cierto, que el evangelio del Reino es el evangelio del Padre no del Hijo.  Y muchos lo han repetido después de él.  Pero aquí, de hecho, yace el gran error del retrato liberal de Jesús y del concepto liberal del Reino de Dios.  Pues el carácter y substancia del Reino es determinado por la persona y por la manera de ser de Jesús.  Él es el auto-basileia, como Orígenes lo expresó. Y por lo tanto en su vida terrenal existe esa curiosa tensión entre revelación y misterio, entre grandeza escatológica y debilidad humana.  A la primera pertenece la autoridad (exousia), con la que habla en el Sermón del Monte, y con la que perdona pecados en la tierra.  A ésta pertenecen sus milagros, las señales del gran tiempo de salvación.  Pero al mismo tiempo prohíbe a los hombres darlos a conocer.  Su mesianidad es un secreto.  Toda esta paradoja está concentrada en el nombre Hijo del Hombre, esto es, ser humano entre seres humanos, hombre que siembra, y que debe esperar el resultado de la cosecha.  Pero también implica: Hijo del Hombre quien, de acuerdo con la profecía de Daniel 7, recibe todo dominio de las manos del Altísimo.  Es en él que Dios obra Sus grandes hechos, pues este Hijo del Hombre está bajo la ley del “tiene que,” del dein y prepein como dice en el Nuevo Testamento.

Ése es el por qué de la Cruz, también, es parte de la revelación del Reino, pues el Hijo del Hombre tiene que ir a Jerusalem.  El orden de la obra divina de redención demanda esto.  En ningún lugar es el misterio del Reino más profundo que en la Cruz de Jesús.  El sembrador se convierte él mismo en la semilla.  Pero a la vez un proceso escatológico está ocurriendo.  La dimensión del Reino se vuelve visible ya en las señales que acompañan la muerte de Cristo  y que afectan a la naturaleza.  Por encima de todo se vuelve manifiesta en Su resurrección.  Entonces el Hijo del Hombre da un gran paso a su gran futuro, y le es dado el dominio que menciona Daniel 7.  En Cristo el Reino está irrumpiendo a través de los límites de la categoría terrenal, y lo que fue escuchado en el oído, eso es predicado desde las azoteas  (Mat. 10:27).

Ese es el concepto del Reino en los evangelios sinópticos.  Es uno de presencia así como de futuro, tanto de secreto como de revelación.  El levantamiento de Cristo marca el límite.  En él coinciden las dos eras.  Pertenece a la presencia del Reino.  Pues ha acontecido sobre la tierra.  El eschaton [los últimos tiempos] ha venido en Cristo.  El mundo ha sido abierto al Reino de Dios.  El Fuerte ha vencido en su propia casa.  Pero la resurrección pertenece al futuro también.  El Cristo resucitado no pertenece ya más a la categoría terrenal.  Él es primicias del gran futuro.  Pero en la fase final, los cielos nuevos y tierra nueva, están todavía por venir.  Primero la semilla debe ser sembrada, entonces no solamente Israel sino todo el mundo debe vivir en la dispensación y bajo la responsabilidad de aquello que ha sido visto y oído en Cristo.

En los evangelios sinópticos la importancia presente y futura del Reino coinciden mayormente.  Antes de la resurrección de Cristo las perspectivas son a menudo muy poco claras, de acuerdo con la naturaleza de la profecía.  Se hace mención de la aparición del Hijo del Hombre y del Reino en gloria como un evento que puede ser esperado simultáneamente.  Se hace mención de los postreros días dentro del marco de la tierra judía.  Es como si todo convergere en un punto, resurrección y parusía [la segunda venida de Cristo],  y como si, al partir Cristo de la tierra, la plenitud de la revelación del Reino puede ser ya esperada.  Pero la resurrección abre una nueva perspectiva.  Nos enseña a distinguir entre lo que ha venido, y lo que está por venir.  Es el punto de partida de una nueva dispensación en el futuro del Reino.

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

Herman N. Ridderbos (1909-2007), de nacionalidad holandesa, fue un pastor reformado y un destacado teólogo y erudito en Nuevo Testamento.  Fue educado en la Universidad Libre de Amsterdam  hasta obtener el grado de doctor (1936).  Después de servir como pastor por ocho años, fue nombrado profesor de Estudios del Nuevo Testamento de la Escuela de Teología de las Iglesias Reformadas (Kampen, Países Bajos), cargo que desempeñó por más de cuarenta años.  Fue autor de numerosos libros y artículos académicos entre los que destacan La venida del Reino (1962) y El pensamiento del apóstol Pablo (1966), que están traducidos y publicados en español.

 

Definición bíblica del concepto “postreros días” (eschaton)

Por Richard L. Pratt, Jr.

Fragmento tomado de Nos dio profetas, Lección 8.

En Deuteronomio 4:30, Moisés acuña un término técnico para este periodo final de restauración.  Dijo que la restauración de Israel tras el exilio se daría en los “postreros días.”  La expresión en hebreo es  b’ahrit hayyamim.  En la mayoría de los casos, este tipo de terminología simplemente significaba “el futuro”…  Pero aquí, en Deuteronomio 4:30, encontramos el uso técnico de la terminología “los postreros días” o “la culminación de la historia.”  Este uso técnico aparece en los profetas, incluyendo Is. 2:2, Mi. 4:1; y Os. 3:5.  En el Nuevo Testamento, la misma expresión ocurre en Hch. 2:17, He. 1:2, y San. 5:3.  De hecho, es ésta expresión de donde obtenemos nuestro término teológico “escatología” — el estudio de las últimas cosas o últimos eventos.

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Ver también:  Introducción al Apocalipsis, 1ª parte (audio); Introducción al Apocalipsis, 4ª parte (audio); Introducción al Apocalipsis, 5ª parte (audio); Amplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeLa profecía de las setenta “semanas” de Daniel 9:20-27; Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoLa historia de la redención: Del protoevangelio al reinado universal del MesíasEl comienzo de los postreros días en PentecostésEl reino universal del Mesías (Salmo 72:8-11)Dos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario)Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasExaltación y entronización del Señor JesucristoElección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoArrepentimiento en respuesta al sermón de PentecostésEste mundo está lleno del poder redentor de DiosEl reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)Jerusalén: Lugar del fin de la antigua eraSobre el “bautismo en Espíritu Santo y fuego”(Lucas 3:16)Paralelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios); Para entender el Apocalipsis, conferencia en dos partes (audios); Cómputo de los 70 septenos (“sietes” o “semanas”) de la profecía de Daniel 9:20-27.

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El Rev. Dr. Richard L. Pratt, de nacionalidad estadounidense, es un teólogo reformado y erudito en Antiguo Testamento.  Fue educado en Westminster Theological Seminary, Union Theological Seminary, y Harvard University (Th.D. en Estudios del Antiguo Testamento).  Fue profesor de Antiguo Testamento y Director del Departamento de Antiguo Testamento de Reformed Theological Seminary Orlando.  En 1997 fundó Third Millennium Ministries, un ministerio dedicado a la producción y difusión gratuita de materiales en diversas lenguas para la educación teológica de líderes cristianos alrededor del mundo.  Es autor de varios libros (algunos publicados en español), incluyendo su libro de texto de hermenéutica de las narrativas del Antiguo Testamento titulado Nos dio historias

El Reino de Dios a lo largo de la historia de la redención

Por Alejandro Moreno Morrison.

La sentencia que Dios emite como Juez del Universo en Gen. 3:15 decreta la destrucción de Su adversario (Satanás) junto con la simiente de éste, es decir, todos aquellos seres humanos en quienes Dios no ponga enemistad contra dicho adversario.  En el mismo acto de sentencia contra sus enemigos, Dios también revela Su soberana gracia salvífica para con la descendencia escogida de Eva, es decir, aquéllos en quienes Él pondrá enemistad contra la serpiente.  Dios no destruirá a toda la humanidad que lo traicionó aliándose con Su adversario sino que salvará a un remanente.  La elección, por pura gracia (Efe. 1:5; Rom. 9:11; 11:5; 2 Tes. 2:13), de un remanente de la humanidad caída para salvación y la consecuente preservación del planeta tierra (Rom. 8:19-21) tienen también como propósito que un ser humano descendiente de Eva reivindique el dominio material de Dios sobre la tierra que Satanás arrebató a Adán.

A Abraham y a Jacob, Dios les promete que reyes saldrán de ellos (Gen. 17:6; 35:11).  Isaac bendice a Jacob y a su descendencia diciendo: “Sírvante pueblos; y naciones se inclinen a ti” (Gen. 27:29).  Jacob profetiza que la descendencia de su hijo Judá vencerá a sus enemigos, que el cetro no le será quitado, y que a él será la obediencia de los pueblos (Gen. 49:8-12).  Por medio de Balaam, Dios anuncia al mundo que “se levantará centro de Israel” que destruirá a sus enemigos (Num. 24:17-24).  Ana, madre del profeta Samuel que ungirá a David, profetiza: “Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová juzgará los confines de la tierra, dará poder a su Rey, y exaltará el poderío de su Ungido” (1 Sam. 2:10).

Estas profecías sobre el Reino de Dios comienzan su cumplimiento con el reinado de David (1 Cro. 28:5), de la tribu de Judá, y son confirmadas y ampliadas por el pacto que Dios hace con David y su descendencia (2 Sam. 7:8-29; 23:1-7; Sal. 132).  David mismo profetiza que su descendiente, en quien se cumplirán las promesas del Reino de Dios, es mayor que él (Sal. 110; cf. Mat. 22:43-45; Mar. 12:37; Luc. 20:41-44).  Los salmos y los libros proféticos reiteran la universalidad y perpetuidad del Reino de Dios mediante el gran Hijo de David, y cómo éste destruirá a sus enemigos y reinará sobre todas las familias de la tierra, en los postreros días, en “el día de Jehová”.

En su sermón el día de Pentecostés, Pedro apela al cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento en relación con el Señor Jesucristo, y muestra que el derramamiento del Espíritu Santo es una señal más de que aquél a quien crucificaron es verdaderamente el Hijo de Dios, quien tras haber resucitado ascendió al cielo y se sentó en el trono de David a la diestra del Padre, desde donde ha enviado Su Espíritu a quienes son verdaderamente Su pueblo.  La venida del Espíritu Santo y sus efectos (la proclamación del evangelio a todas las familias de la tierra y su conversión, la obediencia a la fe, al evangelio –Rom. 1:5; 16:26) son señales de que “Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de Su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos” (Apo. 11:15).

* Nota editorial: Texto originalmente escrito para la portada del orden de culto del domingo 17 de agosto de 2014, de la Misión Reformada Presbiteriana en la Ciudad de México.  Editado el 21 de junio de 2020.  Sermón alusivo: Sermón expositivo de Hechos 2:22-37 (audio).

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Ver también: La fusión del Reino de Dios y el reinado de la dinastía davídica en el libro de Salmos; Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasExaltación y entronización del Señor JesucristoElección del sustituto de Judas (Hechos 1:12-26)Elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoSobre el pacto abrahámicoLa extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)El evangelio y las misionesEste mundo está lleno del poder redentor de DiosEl reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Amplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeDos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario)La profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoSerie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Cómputo de los 70 septenos (“sietes” o “semanas”) de la profecía de Daniel 9:20-27Brevísima introducción a la teología bíblica del evangelismo y las misiones (audio)

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado. Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church of America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta último estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Significado escatológico del Pentecostés

Por Dennis E. Johnson.

Tomado de The Message of Acts in the History of Redemption (Phillipsburg: P&R, 1997), pp. 55-56.

Lucas aprendió del Espíritu que los “postreros días” de la escatología del Antiguo Testamento habían comenzado.  El tiempo de la reparación prometida por los profetas había comenzado con la venida de Jesús el Mesías.  Quizá no logramos entenderlo a primera vista a partir de la forma de las promesas proféticas, pero la obra de reparación del Señor en los postreros días viene en dos fases.  La primera fase arribó por medio de la vida, muerte, resurrección, y entronización del mesías, y el derramamiento del Espíritu Santo de Dios sobre su iglesia.

La infección inicial del orden creado también ocurrió en dos fases.  Primero la “muerte” que separó a Adán y Eva de su Dios en el día de su desobediencia (Gen. 2:17).  Después esta muerte espiritual y relacional se manifestó en la muerte de sus cuerpos, que volvieron al polvo (3:19).  Similarmente, la cura viene primero a lidiar con la fuente oculta, espiritual, de la descomposición, nuestra alienación espiritual y relacional respecto de nuestro Creador y de nuestro prójimo; y luego, al final, se hará visible en la reversión de la muerte del cuerpo mediante la resurrección.  La salvación escatológica prometida por los profetas ya ha venido; pero el clímax prometido de la salvación todavía no ha venido.

Ésta es una tensión incómoda en la cual vivir, en el cruce de caminos entre la entropía cósmica inducida por el pecado, por un lado, y la energía creativa inagotable de Dios, por el otro…  La presencia del Espíritu en nuestras vidas es un anticipo, una primera entrega, de la restauración plena que nos aguarda cuando Cristo vuelva.  Y por cuanto el Espíritu nos da este anticipo de la redención final, también abre nuestro apetito para desear el festín completo…

La fatiga externa, el estrés, el sufrimiento, y lo “arruinado” es fácil de ver.  La reconstrucción interna de Dios, su renovación, y su reconstitución son discernibles sólo para aquellos que (paradójicamente) miran “las cosas que no se ven” [2ª Cor. 4:18].  Sería fácil concluir, a partir del estado del mundo, del estado de la iglesia, o del estado de nuestra propia conducta, que nada importante sucedió en los meses después de que Jesús de Nazaret fue crucificado.  Pero de hecho ese fue el inicio del fin del viejo proceso de descomposición, y fue el inicio de un nuevo comienzo, el amanecer de los postreros días.

Ésta es la perspectiva sobre la presencia del Espíritu en la Iglesia que emerge del relato del Pentecostés (Hch. 2:1-41) y la subsecuente curación del cojo a las puertas del templo (3:1-4:31).  Visto con el trasfondo de la promesa profética, estas primeras señales del poder de Jesús para rescatar y reparar por su Espíritu revelan que la vida de la Iglesia es ahora una primera entrega y atisbo de la paz, pureza, amor, y gozo del mundo venidero, aun en medio de la presente contaminación, descomposición, y muerte de la vieja creación.

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Sermón alusivo: Sermón expositivo de Joel 2 y Hechos 2:14-21 (audio).

Ver también: Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Origen de la expresión bíblica ‘postreros días,’ o ‘últimos tiempos’ (eschaton)Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasExaltación y entronización del Señor JesucristoEl ministerio del Espíritu Santo en el Evangelio de JuanElección del sustituto de Judas (Hechos 1:12-26)Elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoEl reino universal del Mesías (Salmo 72:8-11)Este mundo está lleno del poder redentor de DiosEl reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoAmplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sede.

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison

El Rev. Dr. Dennis E. Johnson, de nacionalidad estadounidense, es un pastor y teólogo reformado.  Fue educado en Westminster Theological Seminary (M. Div., Th.M), y en Fuller Theological Seminary (Ph.D.), y es profesor de Teología Práctica de Westminster Seminary California, y autor de varios libros.

Restauración de Israel: Implicaciones escatológicas de la elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)

Por David G. Peterson.

The Acts of the Apostles, The Pillar New Testament Commentary (Grand Rapids: Eerdmans, 2009), pp. 119-120, y 126-129.

Esta sub-sección [Hechos 1:15-26] resalta el papel distintivo y la importancia de los apóstoles como testigos de la resurrección y garantes de los relatos acerca del ministerio de Jesús. Como lo muestra la lista inconclusa de apóstoles en 1:13, el círculo de Los Doce se había roto. Cuando el Señor ascendido expresa su elección de Matías como el apóstol a suceder a Judas, el contexto sugiere que éste era un asunto preliminar esencial para el derramamiento del Espíritu. No podía haber testimonio ‘hasta lo último de la tierra’ sino hasta que la reivindicación del Mesías sobre toda la casa de Israel fuese reiterada. Entonces, ‘es primero que todo el Israel restaurado, representado por Los Doce, quien recibe el Espíritu Santo en Pentecostés’. Con su enfoque en testificar acerca de la resurrección, 1:21-22 prepara al lector para observar la centralidad de ese tema en la predicación subsecuente de los apóstoles… Hechos 1-2 es una narrativa apologética en la que Lucas busca promover la integridad del liderazgo de los apóstoles, y este segmento está en el corazón de este acercamiento. …una perspectiva más amplia de la importancia apologética de 1:15-26… observa cuatro maneras en las que a los lectores se les da seguridad. Primero, el lenguaje de necesidad es usado al principio (v. 16) y al final (v. 21) del discurso de Pedro. Segundo, se muestra que la traición de Jesús es el trágico cumplimiento de la Escritura (v. 20), dando a entender que Jesús no se equivocó ni fue tomado por sorpresa por los eventos. Tercero, en este punto crucial de transición en la historia de la salvación, el círculo de Los Doce como representantes del nuevo Israel fue restaurado (vv. 21-26; cf. Lucas 22:28-30). Cuarto, ‘el hecho de que el círculo de Los Doce estuvo completo en Pentecostés fue una confirmación del estatus profético y mesiánico de Jesús y aumentó la credibilidad de sus promesas acerca del futuro papel de Los Doce como líderes escatológicos de Israel. Matías no fue escogido porque Judas había muerto sino porque éste se había vuelto un apóstata.

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El deseo de completar el número de Los Doce estaba presumiblemente relacionado con el hecho de que Jesús tenía el propósito de que fuesen los líderes de un Israel restaurado (cf. Lucas 22:14-30; Mateo 19:28).  No podían ser los testigos del Mesías a menos que representasen en su número el ideal de un pueblo de Dios reunido y renovado, Israel en su plenitud, no un remanente (cf. Jeremías 31:1-34; Ezequiel 37:15-28; Apocalipsis 21:12,14).  Una vez que el Espíritu hubiese sido otorgado y Los Doce hubiesen sido definitivamente constituidos en el corazón de este Israel renovado, no hubo necesidad de remplazarlos cuando murieron…  Escoger a un doceavo apóstol en este momento también implicaba la aceptación de la comisión de Jesús para ser sus testigos en la nueva situación tras su muerte y resurrección.

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Antes de echar suertes, los discípulos se unieron en oración para que el Señor revelara su voluntad.  El ‘Señor’ a quien se dirigen aquí es casi con certeza el Señor Jesús (cf. v. 21; 7:59-60).  Aquellos que se unieron en esta oración creían que el Señor ya había escogido al sucesor de Judas (exelexo es un uso perfectivo del aoristo, implicando una elección ya hecha).  Su seguridad estaba presumiblemente basada en el hecho de que él había escogido a Los Doce en primer lugar (cf. Lucas 6:13; Hechos 1:2, en donde se encuentra el mismo verbo).  Además de tener las cualificaciones mencionadas en los vv. 21-22, los doce apóstoles tenían que ser designados de alguna manera obvia por Cristo mismo.  Cuando se dirigen al Jesús resucitado como el que conoce ‘los corazones de todos’… la implicación es que comparte una característica de Dios ampliamente atestiguada…  Puesto que creían que el Señor ascendido ya había hecho su elección, era simplemente cuestión de pedirle: ‘muestra cuál de estos dos has escogido, para ocupar este ministerio del apostolado’…

El hecho de que echaron suertes debe ser entendido a la luz de su seguridad de que el Señor conocía los corazones de los candidatos y ya había hecho su elección.  Ésta no era una elección democrática, con el pueblo votando.  Era un modo tradicional de determinar la voluntad de Dios en el judaísmo (cf. Levítico 16:8; Números 26:55; Jonás 1:7-8…).  Aquí, específicamente, era una manera de decidir entre dos candidatos igualmente calificados, creyendo que ‘Las suertes se echan en el regazo; mas de Jehová es la decisión de ellas’ (Proverbios 16:33).  Aun los dados están en las manos del Señor soberano.  En este contexto, ‘la suerte cayó sobre Matías’, y eso se tomó como la elección de Dios, ‘y fue contado con los once apóstoles.’  Es importante observar que no hay más ejemplos de tal modo de hacer decisiones en el Nuevo Testamento.  Siendo quienes estaban a punto de disfrutar de los beneficios del Nuevo Pacto, los apóstoles estaban usando una práctica que estaba sancionada por Dios pero que pertenecía a la antigua era.  Ocurrió antes de Pentecostés, cuando el Espíritu fue derramado de manera tal que significó una nueva clase de relación entre Dios y su pueblo.  Del énfasis posterior de Lucas sobre el papel del Espíritu en dar sabiduría, guía y dirección, parecería que este ejemplo apostólico en esta ocasión no ha de ser seguido por los cristianos hoy.  En lugar de ello, hemos de reconocer y responder a la mente del Espíritu en medio del pueblo de Dios, en modos que serán explorados en conexión con 5:3, 9; 13:1-2, 15:28; 16:6-10, y en otros pasajes.

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Sermón alusivo: Sermón expositivo de Hechos 1:12-26 (audio)

Ver también: Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasExaltación y entronización del Señor JesucristoEl derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés)Elección del sustituto de Judas (Hechos 1:12-26)El reino universal del Mesías (Salmo 72:8-11)El comienzo de los postreros días en PentecostésEl reino del Mesías y Su IglesiaOrigen de la expresión bíblica “postreros días” o “últimos tiempos” (eschaton)La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoAmplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeDos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario)Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios).

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison

David G. Peterson es senior research fellow en Nuevo Testamento en Moore Theological College (Sydney, Australia).