La “Ley de la racionalidad inversa” de Merold Westphal

Paul Copan, A Little Book for New Philosophers: Why and How to Study Philosophy (Intervarsity Press, 2016), pp. 56-57.  Traducción y notas de Alejandro Moreno Morrison.

“La habilidad del pensamiento humano para no ser distorsionada por el deseo pecaminoso es inversamente proporcional a la importancia existencial del asunto que trate.”[1]  Cuanto menos toque un asunto al núcleo de mi ser—mi humanidad—es menos probable que distorsione mi razonamiento.  Así, por ejemplo, es muy probable que mi pensamiento no sea distorsionado cuando percibo un canario de manglar en una rama afuera de mi ventana…  Pero, cuanto más se acerca una cuestión al núcleo de mi ser—elecciones morales, culpa, vergüenza, autoridad última, autonomía personal—mayor es la tendencia a “subordinar la verdad a otros valores.”[2]  La influencia noética del pecado—el impacto del pecado en la mente—seguramente afectará nuestro filosofar.*  Aunque las leyes de la lógica son neutrales, el uso de la razón no lo es.  La razón puede ser usada en rebelión contra Dios para reprimir la verdad y proteger la autonomía humana de la interferencia divina.

Por otro lado, el Espíritu de Dios puede usar y usa la razón y los argumentos—incluyendo las razones en favor de la existencia de Dios o de la resurrección corporal de Jesús—para conducir a la gente a la verdad…  La razón… es un don de Dios para toda la humanidad.  Usada apropiadamente, ya sea para escribir un libro de texto de lógica o para construir puentes y rascacielos, la razón expresa la imagen de Dios en nosotros.  Y a menudo Dios ha usado la razón para persuadir mentes inquisitivas acerca de la verdad de la fe cristiana.


[1] Merold Westphal, “Taking St. Paul Seriously,” in Christian Philosophy, ed. Thomas P. Flint (Notre Dame: University Press, 1990), p. 205.  Justin Taylor ofrece la siguiente “traducción” a lenguaje más ordinario: “Cuanto más está una cuestión relacionada con el núcleo de que lo que eres y de lo que más te importa, hay más probabilidad de una distorsión pecaminosa y de una respuesta irracional.” (The Law of Inverse Rationality, junio 16, 2010).

[2] Ibid.

* Nota Editorial: La doctrina de los efectos noéticos del pecado es peculiarmente reformada teniendo en Juan Calvino a uno de sus primeros exponentes en la Era Moderna.  Un artículo relevante para el asunto tratado en este fragmento es Paul Helm, “John Calvin, the sensus divinitatis, and the noetic effects of sin,” en International Journal for Philosophy of Religion 43: 87-107, 1998.  Otro exponente moderno de los efectos noéticos del pecado en el pensamiento filosófico es el matemático, científico, inventor, filósofo y téologo francés Blas Pascal. Por ejemplo en Pensamientos, 45, Pascal escribe:

El hombre no es más que un sujeto lleno de error natural que no puede ser erradicado excepto mediante la gracia. Nada le muestra la verdad, todo lo engaña. Los dos principios de la verdad, la razón y los sentidos, no solo no son genuinos, sino que ambos están dedicados al engaño mutuo. Los sentidos engañan a la razón mediante falsas apariencias, y, así como engañan al alma, son a su vez engañados por ella; ésta se venga. Los sentidos son alterados por las pasiones, las cuales producen falsas impresiones. Ambos compiten en mentiras y engaño.

Ver también, Pensamientos, 149, 183, 188, 395, 399, 421, y 693.

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Merold Westphal es Profesor de Filosofía en Fordham University.  Se graduó con honores de Wheaton College, y obtuvo el doctorado en Filosofía de la Universidad de Yale.  Comenzó su Carrera docente en Wheaton y luego se unió a la Facultad de Filosofía de Yale.  Posteriormente fue profesor de la Universidad Estatal de Nueva York, y más Adelante de Hope College.  Ha sido profesor de Filosofía de Fordham University desde 1987.  También ha sido profesor visitante en Juaniata College, Loyola College (Maryland), Villanova University, y la Universidad de Harvard, y profesor adjunto en Fuller Theological Seminary.  Fue presidente de la Hegel Society of America y la Søren Kierkegaard Society, Co-Director Ejecutivo de la Society for Phenomenology and Existential Philsophy, y miembro del Consejo Nacional de la American Philosophical Association.  Recibió la Medalla Aquino otorgada por la Universidad de Dallas, y ha dado conferencias en Estados Unidos, Europa, China y Brasil.  Ha sido en el consejo editorial de cinco revistas académicas y es el editor general la serie en Filosofía y Religión de Indiana University Press.  Además de haber publicado numerosos artículos en revistas académicas y en tomos de colecciones de obras, ha editado seis libros incluyendo Postmodern Philosophy and Christian Thought (1999).  Ver más en: Faith, Rationality, and the Passions – Participants (templeton.org).

Paul Copan es titular de la Cátedra de Filosofía y Ética de Palm Beach Atlantic University.

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Ver también: Hay suficiente luz para quienes desean creer en Cristo y suficiente oscuridad para quienes no; Algunas objeciones al cientismo; Las raíces del pecado sexual; Calvino sobre la ley natural (conocimiento innato de las semillas de equidad y justicia) para el gobierno del estado y el orden social; Efectos y alcances del pecado original (Génesis 3); La doctrina de la luz de la naturaleza en el libro “La ley divina para el gobierno eclesiástico”; Anthony Burgess sobre la ley natural y contra el teonomismo (Romanos 2:14-15); Influencia del calvinismo y del puritanismo en el pensamiento político de las colonias británicas en el norte de América (siglos XVII y XVIII); Juan Altusio (1557-1638), filósofo, jurista, teólogo, y estadista Reformado; La perfecta confiabilidad de Dios y de Su Palabra.

Anthony Burgess sobre la ley natural y contra el teonomismo (Romanos 2:14-15)

Por Anthony Burgess.

(Introducción, compilación, y traducción de Alejandro Moreno Morrison).

Fragmentos tomados de Vindiciae Legis: A Vindication of the Moral Law & Covenants (London, 1646), pp. 60, 62, 67, 68-70, 72, y 73-74.

El libro Una vindicación de la ley moral y los pactos de Anthony Burgess es fundamental para la correcta interpretación de la doctrina de la ley de Dios contenida en el Cap. 19 de la Confesión de fe de Westminster.  Burgess fue miembro de la Asamblea de Westminster y del comité redactor de dicho capítulo.  Las conferencias que luego fueron publicadas como libro (1646) fueron dictadas en una iglesia en Londres inmediatamente antes y durante el periodo en que la Asamblea discutió el Cap. 19.  En su introducción a la edición facsimilar electrónica del libro de Burgess (Reformation Heritage Books, 2011), Stephen J. Casselli escribe: “Vindiciae  Legis provee una explicación exegética y teológica consonante con la enseñanza del Cap. XIX de la Confesión de fe de Westminster” (la edición referida, en el original inglés, está disponible gratuitamente aquí).

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CONFERENCIA VI: ROMANOS 2:14, 15:

¿Cómo manifiestan [los hombres] esta ley escrita en sus corazones?  …primero externamente, de dos maneras: 1. Haciendo buenas y saludables leyes para gobernar por ellas a los hombres; y 2. Mediante su práctica, al menos algunos de ellos, conforme con aquellas leyes.  Y en segundo lugar internamente, mediante sus conciencias, en el consuelo o temor que tengan ahí…
Hay una ley de la naturaleza escrita en los corazones de los hombres… [p. 60].

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[La naturaleza de la ley escrita en los corazones consiste] en aquellas nociones comunes y máximas, las cuales están implantadas en los corazones de todos los hombres: y hay algunas de ellas especulativas, que hay un Dios; y algunas prácticas, que el bien debe abrazarse, y el mal evitado: y por lo tanto Aquino dijo bien, que lo que los principios de la ciencia son en las cosas de demostración, lo mismo son estas reglas de la naturaleza en lo práctico: por lo tanto no podemos dar ninguna razón de ellos…

[La Ley de la Naturaleza] fue perfectamente implantada en el corazón de Adán, pero nosotros tenemos solamente algunos fragmentos, y una mera sombra de ella en nosotros.  La totalidad de la Ley de la Naturaleza, como nos instruía perfectamente la voluntad de Dios, fue comunicada a él: y también Dios… dio, además de esa ley de la naturaleza, una ley positiva para probar su obediencia; empero la otra no puede negarse que estaba en él, viendo que fue hecho a imagen de Dios, en justicia, y santidad, y de otra manera Adán habría estado destituido de la luz de la razón y sin conciencia.  Por lo tanto es una cosa muy imprudente en Socinio negar que Adán tenía tal ley o precepto… [p. 62].

CONFERENCIA VII: ROMANOS 2:14

La doctrina ya deducida de estas palabras es que, los gentiles tienen una ley de la naturaleza escrita en sus corazones; la cual ley consiste en parte en luz y conocimiento de principios especulativos, y parte en práctica y obediencia a principios prácticos…

La luz de la naturaleza es un remanente de la imagen de Dios   … Primordialmente consistía en justicia y verdadera santidad; empero secundariamente también comprendía los poderes y facultades de un alma razonable…  Y esta última parte permanece.  Es cierto, esta luz de la naturaleza comparada con aquella de la fe, es como una luciérnaga al sol; empero alguna luz e irradiación tiene… la cual el apóstol llama (Rom. 1) verdad; le otorgó ese nombre, detienen con injusticia la verdad [p. 67].

…esta luz de luna o luz tenue es de una triple utilidad:
1.  Para las sociedades y los estados, mediante la cual han hecho buenas leyes.  Es maravilloso considerar cuán excelentes los paganos han sido en ello…
2.  Esta luz de la naturaleza sirve para instigar y provocar a los hombres a muchas buenas acciones y deberes hacia Dios y el hombre…
3.  El último uso de esta luz natural es, hacer al hombre inexcusable; pues, viendo que no glorificaron a Dios conforme a su conocimiento, por ello son justamente condenados… [p. 68-70]

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No hay nada en teología que contradiga la verdad de la naturaleza, pues es remanente de la imagen de Dios.  Esto es difícil de aclarar en muchos puntos de teología; como en la doctrina de la Trinidad, y la doctrina de la encarnación de Cristo, que parecen paradójicas a la razón…  Empero, viendo que el apóstol llama verdad al conocimiento natural del hombre, y que toda verdad proviene de Dios, cualquiera que sea el camino por el que llegue, no puede por lo tanto haber contradicción entre ello [p.72].

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Aunque la razón y la luz de la naturaleza son necesarios, la razón no es Juez en asuntos de fe.  Los luteranos parecen deprimir demasiado a la razón, y los socinianos exaltarla demasiado; la hacen no solamente un instrumento sino un juez; y así rechazan los más grandes misterios de la religión… y ciertamente…. podemos por la misma razón probar que la religión cristiana es la verdadera.  ¿Pero quién no puede ver cuán incierta es la razón comparada con la fe?  …  Pero no debemos confundir el instrumento con el Juez.  Las verdades santas son verdades bíblicas, aunque sean forjadas por la razón.  Así como el orfebre toma la placa de oro, y la golpea para darle la forma que quiere, su martillo no hace el oro sino solamente le da forma del oro.  Así también la razón no hace divina una verdad, sino solamente la presenta y la declara de una manera tal [p. 73-74].

La naturaleza es insuficiente para prescribir la adoración divina…  De ahí que tan a menudo Dios nos prohíbe andar tras nuestras propias imaginaciones y hacer lo que nosotros queramos.  El apóstol lo llama “culto arbitrario”  [Col. 2:23] cuando en el arbitrio del hombre está su causa…  los hombres tienen una tendencia a admirar esto, como lo vemos en los fariseos y papistas; aprecian mucho más sus tradiciones que a las instituciones de Dios.  ¿Pero qué dice nuestro Salvador (Luc. 16:15)?  Que “lo que los hombres tiene por sublime, delante de Dios es abominación.”  Esa palabra es aplicada a ídolos y a la adoración falsa [p. 74].   

CONFERENCIA VIII: ROMANOS 2:14

…así como hay algunos que menosprecian mucho [la luz de la naturaleza]; también hay otros que la ponen muy en alto.  Veamos entonces lo que esta luz puede hacer…

Que hay un Dios puede ser conocido por la luz de la naturaleza.  …  Esto es negado por los socinianos y otros.  De hecho, Belarmino acusó de algo así a Calvino, pero lo que los autores protestantes sostienen es que uno puede tener conocimiento de que hay un Dios, pero qué es ese Dios, si es uno, y cuáles son sus atributos, no pueden alcanzarlo así…  Dicho de otro modo, no hay ateo natural, aunque muchos en sus afectos desean que no hubiese Dios [p. 76-77].

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Si Dios está tan airado con aquellos que no usan bien la luz de la naturaleza, ¿cuánto más entonces con quienes tampoco usan bien la luz del evangelio?  …  En un capítulo [Rom. 1] se dice de Dios tres veces que “los entregó,” porque no glorificaron a Dios conforme a la luz de la naturaleza; ¿cuánto más entonces conforme a la luz del evangelio?  “Grave es la ley de la conciencia,” dijo Séneca, pero más grave es la luz del evangelio.  La luz del ministerio y la Palabra necesitan ser más perturbadoras para tus caminos pecaminosos [p. 83]

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Presentación PowerPoint con el mismo contenido en láminas:  PPT: BURGESS, A. Rom. 2.14-15, ley natural, luz naturaleza

Láminas en formato jpeg (album en Facebook).

Láminas en formato jpeg (album de Facebook) de la presentación “La ley natural en la tradición agustiniano-reformada”.

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Ver también: Influencia del calvinismo y del puritanismo en el pensamiento político de las colonias británicas en el norte de América (siglos XVII y XVIII)La fe de los estatistasGanancias y pérdidas (Filipenses 3:7-9)Brevísima nota biográfica sobre Jonathan EdwardsNulidad de los oficios eclesiásticos no prescritos en la BibliaCalvino sobre la ley natural y contra el teonomismoCalvino sobre la ley natural (conocimiento innato de las semillas de equidad y justicia)La luz de la naturaleza es insuficiente para prescribir el culto (texto en imagen JPG)La doctrina de luz de la naturaleza en el libro “La ley divina para el gobierno eclesiástico”Juan Altusio (1557-1638), filósofo, jurista, teólogo, y estadista ReformadoSamuel Rutherford (1600-1661) erudito, pastor, teólogo, pactante y comisionado escocés a la Asamblea de WestminsterLos puritanos del S. XVII y las ciencias, la cultura, y la educaciónLa ley natural en el libro “Lex, rex” de Samuel Rutherford; La “Ley de la racionalidad inversa” de Merold Westphal; Hay suficiente luz para quienes desean creer en Cristo y suficiente oscuridad para quienes no; Rutherford: Una potestad para oprimir no proviene de Dios; Calvino: Libertad con orden es la mejor forma de gobierno; Calvino: Dios manda a los gobernantes castigar los delitos (Romanos 13:4); Calvino y la división de poderes y los controles y contrapesos en el gobierno; Factores no económicos de la pobreza.