Sermón expositivo del Salmo 67 (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Sermón predicado en la “Comunidad Cristiana de Cuernavaca” (Iglesia Nacional Presbiteriana de México), el domingo 26 de julio de 2015.

Enlace al archivo de audio: Sermón Salmo 67 (AMM, Jul. 26, 2015).

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Ver también: Amplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeSalmo 67 (para canto congregacional)La extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)El Reino de Dios a lo largo de la historia de la redenciónSermón expositivo de Ezequiel 47:1-12, antecedentes AT del Pentecostés (audio)Dos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario)El evangelio y las misionesEl reino del Mesías y Su IglesiaSerie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Este mundo está lleno del poder redentor de Dios.

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de varias denominaciones incluyendo la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Sermón expositivo de Hechos 2:22-37, el Señor Jesucristo es el rey mesiánico prometido en el AT (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Domingo 17 de agosto de 2014.

Enlace al archivo de audio: Sermón Hechos 2:22-37 (AMM, Ago. 17, 2014).

Lecturas del culto:

  • Antiguo Testamento: 2º Samuel 7:8-29
  • Evangelio: Lucas 1:26-33
  • Nuevo Testamento: Hechos 2:22-37

Texto en la portada del orden de culto: El Reino de Dios a lo largo de la historia de la redención.

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Ver también: Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios); Transición pública del antiguo pacto al nuevo pacto en pentecostés; El comienzo de los postreros días en Pentecostés; El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés); Exaltación y entronización del Señor JesucristoEl reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Amplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeParalelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)Jerusalén: Lugar del fin de la antigua eraLa profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)La extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)Este mundo está lleno del poder redentor de DiosLa fe de los estatistas; Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañas; El mensaje del evangelio lleva implícito el mandato misionero.

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta último estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Dos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Hay dos formas de alimentarse “bien.”  Una es tomando píldoras que contienen sintetizados todos los nutrientes necesarios para sobrevivir.  La otra es mediante una dieta variada y balanceada que además satisfaga los sentidos corporales y aun el alma.  Similarmente, hay dos formas de alimentarse de la Biblia.  Podemos usar la Biblia para alimentarnos como astronautas.  Es decir, extraer de la Biblia las respuestas que buscamos y tomarlas en forma sintética, como píldoras.

Esa es, en cierta forma, la manera de leer la Biblia de la teología sistemática o dogmática.  No es que la teología sistemática o dogmática sea mala—nada de eso—es sólo que no es la única forma de leer la Biblia.  El acercamiento de la teología sistemática es bueno para sus fines pero no es suficiente para un estudio integral de la Palabra de Dios.  La teología sistemática nos da mucho, pero no nos da todo lo que podemos obtener del estudio de la Biblia.  La teología sistemática nos ayuda a no tener deficiencias graves que resulten en enfermedades pero no nos da todo el contenido y riqueza de la Palabra de Dios.  En cierta forma la teología sistemática es como un suplemento alimenticio.  Nos ayuda a suplir y corregir las deficiencias que tenemos cuando todavía no hemos podido leer, escudriñar y discernir todo el consejo de Dios revelado en la totalidad de Su Palabra.  Mediante la teología sistemática o dogmática aprovechamos de antemano las conclusiones que son fruto del estudio y discernimiento que el Espíritu Santo ha dado al pueblo de Dios, a lo largo de 20 siglos de historia de la Iglesia, mediante los pastores y maestros a quienes dio dones para la edificación del Cuerpo de Cristo (Efesios 4:8, 11-12).

Pero leer la Biblia únicamente con el acercamiento de la dogmática o teología sistemática no puede darnos la misma calidad de vida y salud espiritual que si leemos y digerimos cada porción tal y como nos es dada, sin desechar o desperdiciar nada.  En lugar de extraerle a una porción bíblica las respuestas que buscamos y desechar lo demás, dejamos que el Espíritu Santo nos nutra y satisfaga con todo lo que Él ha revelado en las Sagradas Escrituras.  Es como la diferencia entre tomarse una pastilla de vitamina C sintética y comer las frutas y demás alimentos que la contienen junto con muchos otros nutrientes, y que nos proporciona, además, una placentera experiencia sensorial.  No es en vano sino por una buena razón que el Señor no nos dio meramente un manual de doctrina sino una Biblia que contiene tantos libros, escritos por tantos y tan diversos autores en tan diversas épocas, cuyo contenido es tan variado y diverso, como también lo son sus géneros y estilos literarios.  ¡Tantos libros tan ricos y tan hermosos!

Cuando estudiamos la Biblia debemos tener en mente lo que nos dice la teología sistemática para no caer en errores que ya fueron enfrentados y superados por la iglesia en épocas pasadas, y para tener en cuenta en panorama completo del mensaje de la Biblia.  Pero si lo único que hacemos al estudiar la Biblia es buscar lo que queremos, lo que ya sabemos, o lo que creemos que ya sabemos, estamos perdiéndonos de la riqueza que hay en “degustar” todo el consejo de Dios.  Lo más probable es que no crezcamos saludablemente porque no estamos aprendiendo nada nuevo ni estamos desafiando nuestras mentes y espíritus a escalar a alturas desde donde tengamos una perspectiva más completa de la totalidad del mensaje de la Escritura.

Además del acercamiento de la teología sistemática, debemos escudriñar las Escrituras dejando que ellas nos hablen.  Debemos “degustar” los frutos completos, sin desechar nada, a fin de recibir no solamente los nutrientes que pensamos que necesitamos sino todo lo que el Señor ha puesto en Su Palabra.  Esta lectura más natural u orgánica (no sintética) requiere que pongamos atención y discernamos, por ejemplo, los trasfondos y contextos bíblicos e históricos, los diversos géneros literarios, los muchos y variados recursos literarios usados por los autores, las emociones que imprimieron en sus escritos y las que buscaron crear en su audiencia, y el desarrollo orgánico o progresivo de la revelación divina.

Éste último es el acercamiento de la teología bíblica y del análisis literario de la Escritura.  De hecho, no todas las teologías sistemáticas o dogmáticas son creadas iguales.  Las buenas teologías sistemáticas o dogmáticas son aquéllas que primero se detienen en el análisis literario (como parte de su exégesis) y en la teología bíblica.

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Ver también: Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasEl valle de los huesos secos (Ezequiel 37:1-14)Elección del sustituto de Judas (Hechos 1:12-26)Elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoEl comienzo de los postreros días en PentecostésLa historia de la redención: Del protoevangelio al reinado universal del MesíasArrepentimiento en respuesta al sermón de PentecostésContraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)Este mundo está lleno del poder redentor de DiosLa correcta interpretación de Romanos 10:9-10La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Vistámonos con la armadura de luz (Romanos 13:12)Vestíos del Señor Jesucristo (Romanos 13:14); Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Brevísima introducción a la teología bíblica del evangelismo y las misiones (audio)Sermón: Los jóvenes cristianos y el “liderazgo.” Algunas lecciones del libro de Proverbios (audio).Sermón expositivo de Mateo 8:28-34, los endemoniados gadarenos (audio)Sermón expositivo del Salmo 67 (audio)Ampliación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeDos sermones sobre Éxodo 32:1-33:6, episodio del becerro de oro (audios)Conferencia: Los milagros del Señor Jesús (audio)Sermón expositivo de Juan 5:1-17, sanidad de un paralítico (audio)Sermón expositivo de Juan 4:1-42; el diálogo entre el Señor Jesús y la mujer Samaritana (audio)Sermón expositivo de Éxodo 34. La ley como señal de la gracia y la elección de Dios (audio)Sermón expositivo de Éxodo 40, Jehová habita en medio de Su pueblo (audio).

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado. Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church of America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

 

La perfecta confiabilidad de Dios y de Su Palabra

Por Paul Helm

Fragmentos tomados de “The Perfect Trustworthiness of God,” en Paul Helm & Carl R. Trueman, eds., The Trustworthiness of God: Perspectives on the Nature of Scripture (Grand Rapids: Eerdmans, 2002); pp. 243-246.

[D]e acuerdo con [Tito 1:2] Dios, quien no puede mentir, prometió vida eterna antes del principio del mundo…  Si Dios es omnipotente, ¿puede hacer cualquier cosa?…  Puede hacer todo lo que es consistente con las otras perfecciones de su naturaleza aparte de su poder perfecto, y una de tales perfecciones, como hemos visto, es su bondad.  Así que Dios no puede mentir; no en el sentido en que George Washington no podía decir una mentira, sino en el sentido de que la veracidad es parte de su naturaleza esencial.  George Washington estaba resuelto a no mentir, pero su resolución podía haberse agotado.  La inhabilidad de Dios para mentir es más profunda que eso, es parte de su naturaleza esencial sin la cual no sería Dios.

Podemos ver a partir de pasajes como estos que en cierto sentido el carácter de Dios es imputado o transferido a su Palabra.  Si Dios es digno de confianza en el sentido indicado, entonces lo que sea identificado como su Palabra —su discurso—es también digno de confianza.  Este principio de transferencia se aplica por excelencia al Verbo Encarnado, pero cuenta con igual validez para cualquier otra cosa identificada como la palabra de Dios, a las palabras de los profetas y apóstoles, por ejemplo.  Fiel es el que prometió (Heb. 10:23; 11:11).  El testimonio del Señor es fiel (Sal. 19:7).  Si nada cuenta como discurso de Dios, entonces el punto es puramente uno teórico.  Sin embargo, si algo —cualquier cosa— cuenta como discurso de Dios, entonces dicho discurso es tan digno de confianza como lo es Dios mismo.  Así que, en la idea de la perfecta confiabilidad de Dios se juntan consideraciones metafísicas y epistemológicas; nuestra confianza epistemológica debe construirse sobre un cimiento metafísico suficientemente fuerte como para sostenerlo…

…  La idea de que Dios pudiese ser menos que completamente digno de confianza nos es ciertamente aberrante.  Más aún, este es un aspecto intrínseco de la religión cristiana puesto que en el corazón de la religión bíblica se encuentra la promesa o pacto divino.  Si tal promesa o pacto fluctuase, o se pensase que fluctúa, entonces la religión bíblica se convierte en otra cosa.  El carácter pactual de Dios puede y debe ser aplicado a nuestro entendimiento y acercamiento a la Escritura puesto que tomamos a la Escritura como la palabra de este Dios.  Amplificando esto, podemos decir que el evangelio cristiano sería ininteligible—algo diferente, un mensaje diferente—si no tuviese en su centro la perfecta confiabilidad de Dios.

…un Dios digno de confianza que sea que se confíe en él con toda seguridad no dejaría un relato no confiable de sí mismo…

Por lo tanto, cualquier tratamiento de o actitud hacia la Escritura… que debilita la seguridad en su carácter como digna de confianza es inadecuado o en última instancia destructivo de la fe cristiana.  No podemos rechazar la confiabilidad de la Escritura… sin minar cualquier base coherente para conocer que Dios es digno de confianza…

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison

Paul Helm, de nacionalidad británica, es un filósofo reformado reconocido mundialmente.  Fue educado en la Universidad de Oxford, y ha sido profesor de Filosofía en la Universidad de Liverpool; de Teología y Filosofía en Regent College, University of British Columbia; de Historia y Filosofía de la Religión en King’s College, University of London; y de Teología en Highlands Theological College (Escocia).  Es autor de numerosos libros y artículos de teología cristiana y filosofía, tanto de textos académicos de alto nivel, como de obras de discipulado y divulgación doctrinal.