La perspectiva histórico-redentora idealista del Apocalipsis

G. K. Beale, Revelation: A Shorter Commentary (Eerdmans, 2015), p. 9. 

La perspectiva idealista ve todo el libro [Apocalipsis] como una presentación simbólica de la batalla entre el bien y el mal.  Los sellos, copas y trompetas hablan una y otra vez acerca de los eventos de la historia humana en todas las edades y dan a los creyentes de todas las edades una exhortación a ser fieles de cara al sufrimiento (por ello es “histórico-redentora”).  Creemos que esta perspectiva es sustancialmente correcta pero que debe ser modificada a la luz del hecho de que partes del Apocalipsis definitivamente sí se refieren a eventos futuros del fin concernientes al retorno de Cristo, Su victoria final sobre el enemigo, y el establecimiento de su reino celestial.  Muchos de los eventos profetizados hablan igualmente a la vida de la Iglesia en todas las generaciones, excepto aquellos eventos particulares que tienen que ver con el fin de la historia y el retorno de Cristo.  Preteristas e historicistas están en lo correcto hasta cierto punto en entender que varias porciones de la visión de Juan se cumplen en alguna medida en eventos históricos.  El hecho es, no obstante, que su mensaje no está ligado exclusivamente a esos eventos particulares, pues Apocalipsis tiene su cumplimiento en innumerables eventos a lo largo de la era de la Iglesia.

Como tal, el mensaje de la epístola es de relevancia y valor para todos los creyentes de todas las edades, que es la razón por la cual la visión fue dada a Juan.  Quizá debiésemos llamar a ésta una perspectiva histórico-redentora idealista ecléctica, puesto que aunque el enfoque es en una presentación simbólica de la batalla entre el bien y el mal y en eventos históricos que se repiten durante la era de la Iglesia, aspectos de las perspectivas preteristas, historicista y futurista son incorporados (por ello “ecléctica”).  Conforme vayamos desarrollando el bosquejo del libro, quedarán claras las razones por las que adoptamos esta perspectiva.

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Gregory K. Beale es el titular de la Cátedra J. Gresham Machen de Nuevo Testamento y Profesor de Nuevo Testamento y Teología Bíblica en Westminster Theological Seminary (Filadelfia, EUA) y ministro de la Orthodox Presbyterian Church (EUA).  Fue educado en Southern Methodist Univeristy, Dallas Theological Seminary y en la Universidad de Cambridge (doctorado).  Fue profesor del Departamento de Filosofía y Religión de Grove City College (Pennsylvania), de Nuevo Testamento en Gordon-Conwell Theological Seminary, y de Nuevo Testamento de la Escuela de Posgrado de Wheaton College.  Es autor de varios libros sobre el uso del Antiguo Testamento en el Nuevo Testamento, Teología Bíblica y Nuevo Testamento, incluyendo el Comentario al Apocalipsis de la serie New International Greek Testament Commentary (Nuevo comentario internacional del texto griego del [Nuevo] Testamento). En español está disponible su libro Una Teología Bíblica del Nuevo Testamento: El Desarrollo del Antiguo Testamento en el Nuevo.

Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

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Ver también: Apocalipsis 9:13-21 (La sexta trompeta): Sugerencias para reflexionar y aplicar a nuestras vidas; Naturaleza del libro de Apocalipsis; Para entender el Apocalipsis, conferencia en dos partes (audios); Introducción al Apocalipsis, 1ª parte (audio); Introducción al Apocalipsis, 4ª parte (audio); Introducción al Apocalipsis, 5ª parte (audio); Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismo; Cómputo de los 70 septenos (“sietes” o “semanas”) de la profecía de Daniel 9:20-27; Paralelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (gráfico); Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24); Jerusalén: Lugar del fin de la antigua era; Ampliación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sede; La extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11); Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios); Antiguo y Nuevo Testamentos: ¿Diferentes fotos o una misma película?; El reino del Mesías y Su Iglesia; El Reino de Dios a lo largo de la historia de la redención; La fusión del Reino de Dios y el reinado de la dinastía davídica en Salmos; Sermón expositivo del Salmo 67 (audio); Brevísima introducción a la teología bíblica del evangelismo y las misiones (audio); La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4); Este mundo está lleno del poder redentor de Dios (las parábolas de la semilla de mostaza y de la levadura).; Sermón expositivo de Hechos 1:6-7. La restauración del Reino a Israel (audio); Sermón expositivo de Hechos 1:8: El Reino del Mesías y la Gran Comisión (audio); Sermón expositivo de Hechos 1:9-11. Cumplimiento de la profecía de Daniel 7 en la ascensión del Señor (audio).; La profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27); Sermón expositivo de Hechos 2:29-40: El cumplimiento de la profecía del Salmo 110 y el arrepentimiento para el perdón de pecados (audio); Transición pública del antiguo pacto al nuevo pacto en pentecostés; Significado escatológico del Pentecostés; Restauración de Israel: Implicaciones escatológicas de la elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26); Sermón expositivo de Hechos 1:12-26: La elección del sustituto de Judas (audio); Definición bíblica del concepto “postreros días” (eschaton); El valle de los huesos secos (Ezequiel 37:1-14); El Señor Jesucristo es ya el rey mesiánico que se ha sentado en el trono de David.

La “Ley de la racionalidad inversa” de Merold Westphal

Paul Copan, A Little Book for New Philosophers: Why and How to Study Philosophy (Intervarsity Press, 2016), pp. 56-57.  Traducción y notas de Alejandro Moreno Morrison.

“La habilidad del pensamiento humano para no ser distorsionada por el deseo pecaminoso es inversamente proporcional a la importancia existencial del asunto que trate.”[1]  Cuanto menos toque un asunto al núcleo de mi ser—mi humanidad—es menos probable que distorsione mi razonamiento.  Así, por ejemplo, es muy probable que mi pensamiento no sea distorsionado cuando percibo un canario de manglar en una rama afuera de mi ventana…  Pero, cuanto más se acerca una cuestión al núcleo de mi ser—elecciones morales, culpa, vergüenza, autoridad última, autonomía personal—mayor es la tendencia a “subordinar la verdad a otros valores.”[2]  La influencia noética del pecado—el impacto del pecado en la mente—seguramente afectará nuestro filosofar.*  Aunque las leyes de la lógica son neutrales, el uso de la razón no lo es.  La razón puede ser usada en rebelión contra Dios para reprimir la verdad y proteger la autonomía humana de la interferencia divina.

Por otro lado, el Espíritu de Dios puede usar y usa la razón y los argumentos—incluyendo las razones en favor de la existencia de Dios o de la resurrección corporal de Jesús—para conducir a la gente a la verdad…  La razón… es un don de Dios para toda la humanidad.  Usada apropiadamente, ya sea para escribir un libro de texto de lógica o para construir puentes y rascacielos, la razón expresa la imagen de Dios en nosotros.  Y a menudo Dios ha usado la razón para persuadir mentes inquisitivas acerca de la verdad de la fe cristiana.


[1] Merold Westphal, “Taking St. Paul Seriously,” in Christian Philosophy, ed. Thomas P. Flint (Notre Dame: University Press, 1990), p. 205.  Justin Taylor ofrece la siguiente “traducción” a lenguaje más ordinario: “Cuanto más está una cuestión relacionada con el núcleo de que lo que eres y de lo que más te importa, hay más probabilidad de una distorsión pecaminosa y de una respuesta irracional.” (The Law of Inverse Rationality, junio 16, 2010).

[2] Ibid.

* Nota Editorial: La doctrina de los efectos noéticos del pecado es peculiarmente reformada teniendo en Juan Calvino a uno de sus primeros exponentes en la Era Moderna.  Un artículo relevante para el asunto tratado en este fragmento es Paul Helm, “John Calvin, the sensus divinitatis, and the noetic effects of sin,” en International Journal for Philosophy of Religion 43: 87-107, 1998.  Otro exponente moderno de los efectos noéticos del pecado en el pensamiento filosófico es el matemático, científico, inventor, filósofo y téologo francés Blas Pascal. Por ejemplo en Pensamientos, 45, Pascal escribe:

El hombre no es más que un sujeto lleno de error natural que no puede ser erradicado excepto mediante la gracia. Nada le muestra la verdad, todo lo engaña. Los dos principios de la verdad, la razón y los sentidos, no solo no son genuinos, sino que ambos están dedicados al engaño mutuo. Los sentidos engañan a la razón mediante falsas apariencias, y, así como engañan al alma, son a su vez engañados por ella; ésta se venga. Los sentidos son alterados por las pasiones, las cuales producen falsas impresiones. Ambos compiten en mentiras y engaño.

Ver también, Pensamientos, 149, 183, 188, 395, 399, 421, y 693.

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Merold Westphal es Profesor de Filosofía en Fordham University.  Se graduó con honores de Wheaton College, y obtuvo el doctorado en Filosofía de la Universidad de Yale.  Comenzó su Carrera docente en Wheaton y luego se unió a la Facultad de Filosofía de Yale.  Posteriormente fue profesor de la Universidad Estatal de Nueva York, y más Adelante de Hope College.  Ha sido profesor de Filosofía de Fordham University desde 1987.  También ha sido profesor visitante en Juaniata College, Loyola College (Maryland), Villanova University, y la Universidad de Harvard, y profesor adjunto en Fuller Theological Seminary.  Fue presidente de la Hegel Society of America y la Søren Kierkegaard Society, Co-Director Ejecutivo de la Society for Phenomenology and Existential Philsophy, y miembro del Consejo Nacional de la American Philosophical Association.  Recibió la Medalla Aquino otorgada por la Universidad de Dallas, y ha dado conferencias en Estados Unidos, Europa, China y Brasil.  Ha sido en el consejo editorial de cinco revistas académicas y es el editor general la serie en Filosofía y Religión de Indiana University Press.  Además de haber publicado numerosos artículos en revistas académicas y en tomos de colecciones de obras, ha editado seis libros incluyendo Postmodern Philosophy and Christian Thought (1999).  Ver más en: Faith, Rationality, and the Passions – Participants (templeton.org).

Paul Copan es titular de la Cátedra de Filosofía y Ética de Palm Beach Atlantic University.

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Ver también: Hay suficiente luz para quienes desean creer en Cristo y suficiente oscuridad para quienes no; Algunas objeciones al cientismo; Las raíces del pecado sexual; Calvino sobre la ley natural (conocimiento innato de las semillas de equidad y justicia) para el gobierno del estado y el orden social; Efectos y alcances del pecado original (Génesis 3); La doctrina de la luz de la naturaleza en el libro “La ley divina para el gobierno eclesiástico”; Anthony Burgess sobre la ley natural y contra el teonomismo (Romanos 2:14-15); Influencia del calvinismo y del puritanismo en el pensamiento político de las colonias británicas en el norte de América (siglos XVII y XVIII); Juan Altusio (1557-1638), filósofo, jurista, teólogo, y estadista Reformado; La perfecta confiabilidad de Dios y de Su Palabra.

B. Pascal: El Dios de los cristianos es…

Blas Pascal, Pensamientos, #449 (556).

El Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, el Dios de los cristianos es un Dios de amor y consolación; es un Dios que llena el alma y corazón de aquéllos a quienes posee; es un Dios que los hace darse cuenta internamente de la miseria de ellos y de la infinita misericordia de Él; que se une a Sí mismo con ellos en las profundidades de su alma; que los llena de humildad, gozo, seguridad y amor; que los hace incapaces de tener cualquier otro fin que no sea Él.

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Ver también: Sermón expositivo de Juan 4:1-42; el diálogo entre el Señor Jesús y la mujer Samaritana (audio); Sermón temático: Sola gracia (audio)Pascal: Cuando veo la ceguera y miseria del hombre…Pascal: Descubir lo verdadero y lo bueno no está dentro de nosotrosLa oración y la luz láser: Una ilustraciónLos puritanos del S. XVII y las ciencias, la cultura, y la educaciónAlgunas objeciones al cientismoCronología de las obras de C. S. Lewis que refutan al positivismo, al conductismo y al subjetivismo ético, y de las interacciones entre B. F. Skinner y LewisBrevísima nota biográfica sobre Jonathan EdwardsLa “Ley de la racionalidad inversa” de Merold Westphal.

Pascal: Cuando veo la ceguera y miseria del hombre…

Blas Pascal, Pensamientos, #198 H5 / (693).

Cuando veo la ceguera y miseria del hombre, cuando considero el universo en completo silencio, y al hombre sin luz, abandonado a sí mismo, y, como sea, perdido en este rincón del universo, sin saber quién lo ha puesto ahí, qué ha venido a hacer, y qué será de él al morir, e incapaz de todo conocimiento, me aterrorizo, como un hombre al que hubieran llevado mientras dormía a una aterradora isla desierta, y que hubiera despertado sin saber dónde está, y sin tener medios de escape.  Y entonces me pregunto cómo es que la gente en una condición tan miserable no cae en la desesperación.  Veo a mi alrededor otras personas de naturaleza semejante.  Les pregunto si están mejor informadas que yo.  Me dicen que no lo están.  Y entonces estos seres miserables y perdidos, habiendo mirado a su alrededor, y viendo algunos objetos placenteros, se han dado y se han a prendido a ellos.  Por mi parte, no he podido prenderme a ellos y, considerando cuán fuertemente parece que hay algo más que lo que veo, he examinado a ver si este Dios no ha dejado alguna señal de sí mismo.

Veo muchas religiones contradictorias, y consecuentemente todas falsas menos una.  Cada una quiere ser creída por su propia autoridad, y amenaza a los incrédulos.  Yo por lo tanto no les creo.  Todos pueden decir esto; todos pueden llamarse a sí mismos profetas.  Pero veo la religión cristiana en la que las profecías son cumplidas; y eso es lo que no todos pueden hacer.

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Ver también: La “Ley de la racionalidad inversa” de Merold Westphal; Pascal: Descubir lo verdadero y lo bueno no está dentro de nosotrosCómputo de los 70 septenos (“sietes” o “semanas”) de la profecía de Daniel 9:20-27Sermón expositivo de Juan 4:1-42; el diálogo entre el Señor Jesús y la mujer Samaritana (audio)Sermón expositivo de Hechos 2:29-40: El cumplimiento de la profecía del Salmo 110 y el arrepentimiento para el perdón de pecados (audio)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)Sermón: El pacto con Noé, Génesis 9 (audio)La profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoEl Reino de Dios a lo largo de la historia de la redenciónLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Ampliación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sede.

Pascal: Descubrir lo verdadero y lo bueno no está dentro de nosotros

Blas Pascal, Pensamientos, #149.

Es en vano, oh hombres, que busquéis dentro de vosotros mismos la cura para todas vuestras miserias.  Toda vuestra reflexión os ha llevado al conocimiento de que no está en vosotros mismos descubrir lo verdadero y lo bueno.  Los filósofos os lo prometieron pero no pudieron cumplir esa promesa.  Ellos no saben cuál es vuestro verdadero bien o cuál es vuestra verdadera naturaleza.  ¿Cómo habrían de proveeros con una cura para enfermedades que ni siquiera han entendido?  Vuestras principales enfermedades son orgullo, el cual os aparta de Dios, y sensualidad, la cual os encadena a la tierra.  Y ellos no han hecho sino fomentar al menos una de estas enfermedades.  Si os han dado a Dios por vuestro objeto, esto ha sido para complacer vuestro orgullo.  Os han hecho pensar que erais como Él y que os parecíais a Él por vuestra naturaleza.  Y aquellos que se han percatado de la vanidad de tal pretensión os han derribado en el otro abismo haciéndoos creer que vuestra naturaleza es como la de las bestias del campo y os han llevado a buscar vuestro bien en la lujuria, que es la suerte de los animales.

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Ver también: La “Ley de la racionalidad inversa” de Merold WestphalB. Pascal: El Dios de los cristianos es…; Pascal: Cuando veo la ceguera y miseria del hombre; Hay suficiente luz para quienes desean creer en Cristo y suficiente oscuridad para quienes noSermón expositivo de Juan 4:1-42: El diálogo entre el Señor Jesús y la mujer Samaritana (audio)Las raíces del pecado sexualSermón temático: Sola gracia (audio)Sermón Rut Cap. 1: La salvación por gracia mediante la fe (no por obras) en el AT (audio)Sermón expositivo de Hechos 2:29-40: El cumplimiento de la profecía del Salmo 110 y el arrepentimiento para el perdón de pecados (audio)Algunas objeciones al cientismoGanancias y pérdidas (Filipenses 3:7-9)La perfecta confiabilidad de Dios y de Su PalabraCronología de las obras de C. S. Lewis que refutan al positivismo, al conductismo y al subjetivismo ético, y de las interacciones entre B. F. Skinner y LewisEfectos y alcances del pecado original (Génesis 3).

Calvino: Dios manda a los gobernantes castigar los delitos (Romanos 13:4)

Juan Calvino, Comentario a la Epístola de san Pablo a los romanos, 13:4.

Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo  (Rom. 13:4).

Los magistrados deben, con energía y fuerza, reprimir la audacia de los malos, los cuales jamás soportan gustosamente que se les gobierne por leyes, y castigar sus delitos como Dios manda.  Por eso dice que llevan la espada, no sólo como muestra de severidad o para exhibirla, sino para castigar a los delincuentes.

Las palabras vengador para castigar… equivalen a: ejecutor de la justicia divina, y eso lo demuestra el uso de la espada que el Señor ha puesto en sus manos.

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Ver también: Calvino y la división de poderes y los controles y contrapesos en el gobiernoAborto: La esclavitud de nuestra generaciónInfluencia del calvinismo y del puritanismo en el pensamiento político de las colonias británicas en el norte de América (siglos XVII y XVIII)Calvino sobre la ley natural y contra el teonomismoLa ley natural en el libro “Lex, rex” de Samuel RutherfordJuan Altusio (1557-1638), filósofo, jurista, teólogo, y estadista ReformadoCalvino sobre la ley natural (conocimiento innato de las semillas de equidad y justicia) para el gobierno del estado y el orden socialAnthony Burgess sobre la ley natural y contra el teonomismo (Romanos 2:14-15)La fe de los estatistasSamuel Rutherford (1600-1661) erudito, pastor, teólogo, pactante y comisionado escocés a la Asamblea de WestminsterFactores no económicos de la pobreza.

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Calvino y la división de poderes y los controles y contrapesos en el gobierno

Juan Calvino, Institución de la religión cristiana, IV, XX, 8.

Las fallas y los defectos de los hombres hacen que sea más seguro y soportable que los que ejercen el gobierno sean muchos, ayudándose, instruyéndose y amonestándose unos a otros; y si alguno se impone indebidamente, contar con varios censores y amos para restringir su arbitrariedad.

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Ver también:  Influencia del calvinismo y del puritanismo en el pensamiento político de las colonias británicas en el norte de América (siglos XVII y XVIII); Juan Altusio (1557-1638), filósofo, jurista, teólogo, y estadista Reformado; Calvino sobre la ley natural y contra el teonomismo; La ley natural en el libro “Lex, rex” de Samuel Rutherford; La fe de los estatistas; Calvino sobre la ley natural (conocimiento innato de las semillas de equidad y justicia) para el gobierno del estado y el orden socialAnthony Burgess sobre la ley natural y contra el teonomismo (Romanos 2:14-15) Factores no económicos de la pobreza; Introducción al Apocalipsis, 4ª parte (audio)Aborto: La esclavitud de nuestra generación.

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Las raíces del pecado sexual

Por Rosaria Champagne Butterfield.

Extracto tomado del libro The Secret Thoughts of an Unlikely Convert.  An English Professor’s Journey into Christian faith, 2nd ed. (Crown & Covenant Publications, 2014); pp. 31-34. Traducción y Nota introductoria de Alejandro Moreno Morrison.

Nota introductoria: Rosaria Champagne era profesora de tiempo completo de Literatura Inglesa y de Estudios de la Mujer en la Universidad de Syracuse y una activista posmodernista lesbiana de izquierda de la comunidad LGBTQ.  Una de sus especialidades académicas era la teoría queer.  Tras dos años de conversaciones y de analizar la Biblia con un ministro presbiteriano reformado y su esposa, Rosaria rindió su vida a Cristo y cambió por completo su forma de pensar y su estilo de vida.   Hoy Rosaria Champagne Butterfield está casada con un ministro de la Iglesia Presbiteriana Reformada, es madre adoptiva de cuatro hijos, profesora de literatura inglesa en The Geneva College, y autora de cuatro libros cristianos, además de dar conferencias sobre su conversión y la enseñanza bíblica sobre la sexualidad

Vivo yo, dice Jehová el Señor, que Sodoma tu hermana y sus hijas no han hecho como hiciste tú y tus hijas.  He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso.  Y se llenaron de soberbia, e hicieron abominación delante de mí, y cuando lo vi las quité.  (Ezekiel 16:48-50)

Quizá notes que no hay nada inherentemente sexual acerca de estos pecados: orgullo, riqueza, enfoque de vida motivado por el entretenimiento, falta de misericordia y falta de modestia.  Nos gusta pensar que el pecado está contenido por categorías de la lógica o la psicología.  No lo está.  ¿Entonces por qué asumimos que el pecado sexual tiene orígenes sexuales o afectivos?  Esto es porque tenemos un enfoque demasiado estrecho acerca de la esfera de la sexualidad.  La sexualidad no es lo que hacemos en la cama.  La sexualidad abarca toda una gama de necesidades, demandas y deseos.  La sexualidad es más un síntoma de la condición de nuestra vida que una causa, es más una consecuencia que un origen.De manera importante, [en las palabras registradas en libro de Ezequiel 16:48-50] no vemos a Dios burlándose de la homosexualidad ni considerándola como un pecado diferente, inusual, o exótico.  Lo que vemos en lugar de ello es la advertencia de Dios: Si te complaces en los pecados del orgullo, riqueza, entretenimiento-lujuria, falta de misericordia y falta de circunspección, te encontrarás hundido en pecado — y en la clase de pecado que te sorprendería.  Ese pecado puede adherirse a un patrón de vida estrecha o laxamente vinculado con esta lista.  Aunque el pecado no está constreñido por categorías lógicas de progresión, sí es progresivo.  Es decir, aunque el pecado no se queda constreñido por tipo o tropo, si es ignorado, excusado, o disfrutado, el pecado crece y se esparce como hiedra venenosa.Pero Dios es un Dios de misericordia, redención, segundas oportunidades, y salvación.  Y entonces, cuando Jesús usa Sodoma como ejemplo durante su ministerio terrenal, el ejemplo revela que Dios está más enojado con la gente religiosa del tiempo de Jesús que con los habitantes de Sodoma.  Jesús dijo esto al pueblo de Dios en Capernaum:

Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti. (Mateo 11:23-24).

Jesús les dice claramente que, si Sodoma hubiese visto el poder de Dios manifestado ante ellos como lo vio Capernaum, se hubieran arrepentido y hubieran vivido.  La afirmación de Jesús de que Dios está mucho más dolido por los pecados de aquellos que dicen conocerlo que por los de quienes no lo conocen, resonó conmigo.  Hay una justicia y amplitud en las palabras de Jesús que simplemente no está reflejada en la cultura evangélica moderna.  Vemos esta amplitud reflejada en la invitación de Jesús al final del capítulo.  Jesús declara: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.  Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mateo 11:28-30).   Este pasaje también me convenció de que la homosexualidad —como todo pecado— es sintomático y no causal —es decir, nos dice dónde han estado nuestros corazones, no quiénes somos inherentemente o qué es lo que estamos destinados a convertirnos.Este pasaje me forzó a ver al orgullo y no a la orientación sexual como la raíz del pecado.  En consecuencia, esto dio forma a la manera en la que reflexionaba sobre la totalidad de mi vida, en el contexto de la Palabra de Dios.  Me di cuenta de que mi sexualidad nunca había sido pura y mis relaciones nunca honraron a la otra persona ni al Señor.  Mi código moral incluía la monogamia serial, el sexo “seguro”, y el sexo solamente en el contexto del amor.  El amor, fundado solamente en sentimientos personales como lo había sido el mío, cambia sin aviso ni lógica.  La verdad es que, fuera de Cristo, soy manipuladora, mentirosa, traficante de poder, y controladora. En mis relaciones con hombres y con mujeres, tenía que ser yo la que estaba a cargo.  Mataba con amabilidad y asesinaba con regalos.  Compraba las lealtades y afectos de la gente.  Había sido lesbiana por casi una década.  Me consideraba una lesbiana “informada” –alguien que había tenido relaciones con hombres y los había encontrado faltos y no satisfactorios.  No me consideraba bisexual porque no había tenido la intención de tener una relación con un hombre nunca más.  No me parecía que los hombres fuesen atractivos o interesantes.  Mi identidad sexual comenzó en formas no sexuales: Siempre he disfrutado la buena comunicación que las mujeres comparten.  También me encontré estrechando lazos con mujeres en pasatiempos e intereses compartidos y en valores políticos feministas e izquierdistas.  No me interesa la pornografía en ninguna forma, y por lo tanto la atracción visual nunca motivó mis amistades o respuestas a otras personas.  Comparto mi historia sexual contigo no para presumir mi pecado o para ofender al lector, sino para revelar que mi sexualidad era pecaminosa no porque fuese lesbiana per se sino porque no estaba controlada por Cristo.  Mi pasado heterosexual no estaba más santificado que mi presente homosexual.  Dios me había revelado eso poderosamente al aprender de la predicación de su Palabra, al leer la Biblia y al hablar con otros cristianos en mi iglesia acerca de lo que la sexualidad significaba en la economía de Dios.  Al entenderme a mí misma como un ser sexual, responder a Jesús (es decir, “entregar mi vida a Cristo”) significaba no ir hacia atrás a mi pasado heterosexual sino ir hacia adelante a algo enteramente nuevo.  En ese entonces pensé que eso sería muy probablemente una vida célibe y soltera.  Una sexualidad que no devorara a la otra persona me parecía inimaginable.  Y aunque nunca me gustó realmente la idea de envejecer sola, acepté que si Dios pudo llevarme a salvo tan lejos en la vida, él también atravesaría conmigo esta siguiente parte.Todo aspecto de mi vida quedó bajo el escrutinio de mi nueva cosmovisión cristiana… Aprendí que el pecado echa raíces no en conductas externas, sino en patrones de pensamiento…Conforme releí mi vida, me di cuenta de que mi pecado sexual tenía su raíz no solamente en el orgullo sino también en un falso entendimiento acerca del género…   ni siquiera sabía cómo ser mujerROSARIA. Foto portada SECRET THOUGHTS unlikely convert

La ley natural en el libro “Lex, rex” de Samuel Rutherford

Por Samuel Rutherford.

(Introducción, selección y traducción por Alejandro Moreno Morrison)

Introducción

En su libro Lex, rex; la ley y el príncipe, Samuel Rutherford utiliza 104 veces la expresión law of nature (ley de la naturaleza), 20 veces nature’s law (ley de la naturaleza), una vez “nature’s laws” (leyes de la naturaleza), y cinco veces nature’s light (luz de la naturaleza) en sentido normativo, como ley de conducta.  Además de estas ocasiones en las que dichas expresiones aparecen tal cual, existen muchas otras instancias en las que Rutherford describe como “natural” un deber, obligación, o conducta buena o sensata.[1]

A continuación algunos fragmentos que muestran de la manera en que Rutherford suscribe y usa la doctrina clásica del derecho o ley natural (o iusnaturalismo) en su Lex, rex.[2]

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Fragmentos de Lex, rex sobre la ley natural

Lo que está avalado por la dirección de la luz de la naturaleza está sustentado por la ley de la naturaleza, y consecuentemente por una ley divina; ¿pues quién puede negar que la ley de la naturaleza es una ley divina? [I, p. 1].

La esclavitud de siervos a señores o amos, tal y como fue antaño entre los judíos, no es natural, sino contra natura…  2. La esclavitud no debió existir en el mundo, si el hombre nunca hubiese pecado, como tampoco hubiera existido la compra y venta de hombre, que es una consecuencia miserable del pecado y una especia de muerte, cuando hombres son puestos bajo los dolores fatigosos del empleado, quien anhela la sombra, y bajo trillos de hierro y sierra, y a cortar madera, y sacar agua continuamente…   4.  Un hombre hecho conforme a la imagen de Dios, es res sacra, algo sagrado, y por la ley de la naturaleza no puede ser vendido y comprado como no puede serlo algo religioso y sagrado dedicado a Dios [XIII, p. 94].

Cuando el pueblo nombraba a alguien para ser su rey, la voz de la naturaleza exponía su título legal, aunque no hubiese pacto verbal o escrito; puesto que ese hecho—hacer un rey—es un acto moral legítimo respaldado por la palabra de Dios (Deut. xvii. 15, 16; Rom. xiii. 1, 2) y la ley de la naturaleza; y, por lo tanto, habiendo hecho a tal hombre su rey, le han dado poder para ser su padre, su proveedor, sanador, y protector; y por lo tanto no sólo deben haberlo hecho rey condicionalmente, para que sea su padre, proveedor, y tutor.  Ahora, si este título legal de hacer un rey ha de ser expuesto como invistiendo con un poder absoluto, y no condicional, este hecho será contrario a la Escritura y a la ley de la naturaleza; puesto que si le han dado absolutamente poder real, y sin ninguna condición, entonces tuvieron que haberle dado poder para ser un padre, protector, tutor, y para ser un tirano, un asesino, un león sanguinario para devastar y destruir al pueblo de Dios [XIV, pp. 108-109].

Así como Dios, en una ley de la naturaleza, ha dado a cada hombre la guarda y preservación de sí mismo y de su hermano, Caín debió en su lugar ser el guarda de Abel su hermano; así también Dios ha encargado la preservación del estado, mediante una ley positiva, no al rey solo, puesto que eso es imposible. (Num. xi. 14, 17; 2 Cro. xix. l–6, 1 Cro. xxvii.) [XXI, p. 175].

Así como las Escrituras en todos los fundamentos son claras, y se exponen a sí mismas, y actu primo condenan herejías, así también, todas las leyes de los hombres en sus fundamentos, que es la ley de la naturaleza y de las naciones, son claras; y, 2.  La tiranía es más visible e inteligible que la herejía, y es pronto discernida.  Si un rey trae contra sus súbditos nacionales veinte mil turcos armados, y el rey los lidera, es evidente que no vienen a hacer una visita amistosa para saludar al reino y partir en paz.  El pueblo tiene un trono natural de gobierno en su conciencia para alertar, y materialmente dictar sentencia contra el rey como un tirano, y así por naturaleza han de defenderse a sí mismos.  En donde la tiranía es más oscura, y el hilo pequeño, de manera que escapa a la vista del hombre, el rey mantiene su posesión; pero niego que la tiranía pueda ser oscura por mucho tiempo [XXIV, p. 210].

…la reserva de este poder de defensa no ha de ser necesariamente expresada en el contrato entre el rey y el pueblo.  Las exigencias de la ley natural no pueden ser plasmadas en pactos positivos, se presuponen [XXIV, p. 211].

La supremacía del pueblo es una ley de la auto-preservación de la naturaleza, por encima de todo derecho positivo, y por encima del rey, y está para regular la soberanía, no para destruirla.  Si esta supremacía de majestad estaba en el pueblo antes de que tuviesen un rey, entonces, 1. No la pierdan por la elección voluntaria de un rey; pues un rey se escoge para el bien, no para la merma del pueblo, por lo tanto, deben retener este poder, en hábito y potencia, aun cuando tengan un rey.  2.  Luego entonces la supremacía de la majestad no es un rayo de divinidad propio de un rey solamente.  3.  Luego entonces el pueblo, teniendo virtualmente soberanía real en ellos, hacen, y también deshacen a un rey [XXIV, p. 211].

Para esta [interpretación] pública [de la ley], la ley tiene una regla fundamental, salus populi, como el rey de los planetas, el sol, que da su luz astral a todas las leyes, y mediante la cual son expuestas: cualquier interpretación que se aparte ya sea de las leyes fundamentales de gobierno, o de la ley de la naturaleza, y de la ley de las naciones, y específicamente de la seguridad del público, ha de ser rechazada como una perversión de la ley; y por lo tanto, conscientia humani generis, la consciencia natural de todos los hombres, a la cual el pueblo oprimido puede apelar cuando el rey expone una ley injustamente, a su gusto, es la última regla sobre la tierra para exponer las leyes [XXVII, p. 245].

Si mi prójimo viene a matarme, y no puedo salvar mi vida huyendo, puedo defenderme; y todos los teólogos dicen que puedo matarlo en lugar de ser yo asesinado, porque yo soy más cercano, por la ley de la naturaleza, y más estimado para mí mismo y mi propia vida es más estimada que la de mi hermano [XXX, p. 278].

Por la ley de la naturaleza un gobernante es nombrado para defender al inocente [XXXI, p. 291].

Nada ha de hacerse en palabra o en hecho tendiente al deshonor del rey; ahora bien resistirlo en defensa propia, siendo un mandamiento de Dios en la ley de la naturaleza, no puede luchar contra el otro mandamiento de honrar al rey, así como el quinto mandamiento no puede luchar contra el sexto; pues toda resistencia es contra el juez, como alguien que está excediendo los límites de su oficio, es a ese respecto que es resistido, no como juez [XXXIV, p. 313].

La ley de la naturaleza y la ley divina prueban que a cada siervo y ministro debe pagársele su salario [XLIV, p. 412].

[1] El teonomista Greg Bahnsen dice que “el énfasis en la ley natural de los escolásticos medievales [fue] repudiado y controvertido por la Reforma” (Theonomy in Christian Ethics, Phillipsburg: Presbyterian & Reformed, p. 399).  Bahnsen es un claro ejemplo, y quizá la principal fuente, de la profunda ignorancia que hoy existe en círculos reformados en el continente americano acerca de la ley natural o derecho natural.  La afirmación citada es absolutamente falsa, como lo demuestra el uso que reformadores como Juan Calvino, Johannes Althusius, Samuel Rutherford, Anthony Burgess, miembro de la Asamblea de Westminster, y la propia Asamblea de Westminster hicieron de la doctrina del derecho natural (ver: La doctrina de luz de la naturaleza en el libro “La ley divina para el gobierno eclesiástico”Calvino sobre la ley natural (conocimiento innato de las semillas de equidad y justicia) para el gobierno del estado y el orden socialCalvino sobre la ley natural y contra el teonomismoAnthony Burgess sobre la ley natural (Romanos 2:14-15)).

[2] Los números de página corresponden a la edición publicada por Portage Publications, disponible gratuitamente en: http://www.portagepub.com/dl/caa/sr-lexrex17.pdf.

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Ver también:  Samuel Rutherford (1600-1661) erudito, pastor, teólogo, pactante y comisionado escocés a la Asamblea de WestminsterJuan Altusio (1557-1638), filósofo, jurista, teólogo, y estadista ReformadoInfluencia del calvinismo y del puritanismo en el pensamiento político de las colonias británicas en el norte de América (siglos XVII y XVIII)La fe de los estatistasLa doctrina de la luz de la naturaleza en el libro “La ley divina para el gobierno eclesiástico”Calvino sobre la ley natural (conocimiento innato de las semillas de equidad y justicia) para el gobierno del estado y el orden socialCalvino sobre la ley natural y contra el teonomismoAnthony Burgess sobre la ley natural (Romanos 2:14-15)Cronología de las obras de C. S. Lewis que refutan al positivismo, al conductismo y al subjetivismo ético, y de las interacciones entre B. F. Skinner y Lewis.