Para entender el Apocalipsis, conferencia en dos partes (audios)

Por el Rev. Dr. Simon Kistemaker (intérprete: Alejandro Moreno Morrison).

Conferencias impartidas en la Iglesia “Berith” (Iglesia Nacional Presbiteriana de México), en la Ciudad de México, en junio de 2010.

Enlaces a los archivos de audio:

  1. Para entender el Apocalipsis, 1ª parte (S. J. Kistemaker, 2010).
  2. Para entender el Apocalipsis, 2ª parte (S. J. Kistemaker, 2010).

__________________________

Ver también: Introducción al Apocalipsis, 1ª parte (audio)Introducción al Apocalipsis, 4ª parte (audio)Introducción al Apocalipsis, 5ª parte (audio)Contraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)Paralelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)La profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)La extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11).

__________________________

El Rev. Dr. Simon J. Kistemaker, nació en Holanda de donde migró con su familia a los Estados Unidos de América; fue educado en Calvin College, Calvin Theological Seminary, y la Universidad Libre de Amsterdam; fue profesor de Latín y Griego en Calvin College, pastor de una iglesia reformada en Vernon, British Columbia, Canadá; profesor de Biblia y Lenguas en Dort College, y de Griego y Nuevo Testamento en Reformed Theological Seminary, primero en el campus de Jackson, Mississippi, y posteriormente y hasta la fecha en el campus de Orlando, Florida.  También fue presidente de la Sociedad Teológica Evangélica.  Es autor de numerosos libros, algunos de ellos publicados en español.

hendriksen

img_0353

Este mundo está lleno del poder redentor de Dios.

Por Herman N. Ridderbos.

Tomado de When the Time had Fully Come: Studies in New Testament Theology (Ontario: Paideia Press, 1957, 1982), pp. 18-19.

Por cuanto el Reino de Dios ha entrado en este mundo, debemos decir que este mundo está lleno del poder redentor de Dios.  Pues la cruz de Cristo fue puesta en este mundo, y Cristo resucitó aquí.  Es este poder efectivo el tema del que tratan las parábolas de la semilla de mostaza y de la levadura.  La primera trata sobre el poder expansivo del Reino.  La semilla es muy pequeña pero el árbol se vuelve muy grande, los pájaros moran en sus ramas y los pueblos buscan refugio bajo sus hojas.  El Reino no se mantiene distante del mundo, sino que está buscándolo y a sus relaciones más amplias.  Busca a los pueblos, y a los confines de la tierra.  Esa es su extensión.  Pero también es como levadura que está leudando el todo.  Esa es su intensidad.  Penetra todas las relaciones, todos los ámbitos de la vida.  Por eso es que el escatologismo — un énfasis indebido en la escatología — es tan no bíblico como la conexión del Reino con la filosofía de la inmanencia.  El escatologismo mal-entiende la resurrección, y el poder del Señor exaltado mediante Su Palabra y Espíritu.  No pone atención en el hecho de que el campo en el que la semilla debe ser sembrada es el mundo.  Y que Cristo, por esa razón, es la esperanza de este mundo.

__________________

Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

Herman N. Ridderbos (1909-2007), de nacionalidad holandesa, fue un pastor reformado y un destacado teólogo y erudito en Nuevo Testamento.  Fue educado en la Universidad Libre de Amsterdam  hasta obtener el grado de doctor (1936).  Después de servir como pastor por ocho años, fue nombrado profesor de Estudios del Nuevo Testamento de la Escuela de Teología de las Iglesias Reformadas (Kampen, Países Bajos), cargo que desempeñó por más de cuarenta años.  Fue autor de numerosos libros y artículos académicos entre los que destacan La venida del Reino (1962) y El pensamiento del apóstol Pablo (1966), que están traducidos y publicados en español.

El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés)

Por Herman Bavinck.

Tomado de Reformed Dogmatics, Abridged in One Volume (Grand Rapids: Baker, 2011), p. 476.

El Espíritu Santo… después de la ascensión de Cristo comenzó a habitar en la iglesia como su templo.  El derramamiento del Espíritu Santo prometido por los profetas del Antiguo Testamento (Is. 44:3; Ez. 39:29; Jl. 2:28ss.), es la tercera gran obra de Dios después de la creación y la encarnación.  Hay dos clases de actividades asociadas con el Espíritu Santo en la enseñanza de Jesús mismo.  Para los discípulos de Jesús solamente (Jn. 15:17), el Espíritu Santo los confortará, los guiará a la verdad, y permanecerá con ellos para siempre (Jn. 14:16; 15:26; 16:7).  Desde el interior de la iglesia, el Espíritu Santo convence al mundo de pecado y justicia y juicio, demostrándole [al mundo] que está mal en todos los puntos (Jn. 16:8-11).  En el día de Pentecostés Cristo convirtió a la iglesia en su templo, un templo que perpetuamente él santifica, edifica, y nunca más abandonará; este habitar del Espíritu Santo confiere a la iglesia de Cristo una existencia independiente más allá de los límites estrechos del Israel étnico.  El Espíritu ahora tiene que consagrar y perfeccionar el cuerpo de Cristo—como lo hizo con Jesús en su ministerio terrenal—hasta que alcance su plena madurez y se convierta en la plenitud (pleroma) de aquel que lo llena todo en todo (Ef. 1:23).

____________

Sermón alusivo: Sermón expositivo de Hechos 2:1-4 (audio).

Ver también: Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasEl ministerio del Espíritu Santo en el Evangelio de JuanElección del sustituto de Judas (Hechos 1:12-26)Elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)Sobre el “bautismo en Espíritu Santo y fuego”(Lucas 3:16)El reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Vistámonos con la armadura de luz (Romanos 13:12)Vestíos del Señor Jesucristo (Romanos 13:14)Amplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeLa profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)Jerusalén: Lugar del fin de la antigua eraSerie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios).

____________

Traducción: Alejandro Moreno Morrison

Herman Bavinck (1854-1921), de nacionalidad holandesa, fue uno de los más grandes teólogos reformados del siglo XX.  Fue sucesor de Abraham Kuyper en la cátedra de Teología Sistemática de la Universidad Libre de Amsterdam desde 1902.