Citas (románticas) con no cristianos

Por Francis A. Schaeffer.

Tomado de Lane T. Dennis, ed., Letters of Francis A. Schaeffer.  Spiritual Reality in the Personal Christian Life (Wheaton: Crossway, 1986), pp. 179-180.

Carta a un ex-alumno de L’Abri[1] y nuevo creyente respecto de su relación con su novia cristiana, y acerca de si los cristianos pueden salir/andar románticamente[2] con no cristianos.

Diciembre 1957.

Chalet les Mélèzes.  Huémoz sur Ollon, Suiza.

Estimado Jim:

Gracias por tu larga carta.  Fue un gozo para la Sra. Schaeffer y para mí y para todos nosotros recibirla.  Cuán agradecidos estamos de saber que estás progresando espiritualmente, y de saber que encontraste al Señor aquí en L’Abri.  Nos regocijamos de oír de ti después de tantos meses y de oír cuán maravillosamente has continuado con el Señor recientemente.  Estaremos pensando acerca de Cynthia y de ti y estaremos orando por ambos, que el Señor les muestre claramente lo que él quiere que su relación sea.  Vayan lentamente hasta que estén muy seguros, y Jim, ten cuidado de que ambos acudan al Señor por Su fuerza para no permitir que lo físico los presione a ir más rápidamente de lo que el Señor quiere.  Puedes estar seguro de que si quieres la voluntad del Señor respecto de Cynthia, el Señor te lo dejará claro.

En cuanto a la pregunta sobre andar o salir con [dating] no cristianos, diré lo siguiente: depende del por qué una persona está saliendo con un no cristiano.  Siento que siempre está mal salir [to date] con no cristianos con cualquier posibilidad en mente de casarse con ellos.  Debes recordar que la Biblia dice claramente que no debemos casarnos con no cristianos.  Y siendo realistas, uno debe reconocer que nos casamos con quien conocemos, y con quien andamos.  Y en algún punto, si andamos con alguien regularmente y disfrutamos su compañía, comienzan las atracciones físicas y éstas pueden ser muy poderosas.  Por otro lado, si un cristiano ocasionalmente saca a pasear a una no cristiana, y no se limita a la conversación casual, sino que usa el tiempo para sentarse en algún lugar para hablar directamente acerca de las cosas del Señor, eso podría algo diferente.

Mucho depende de lo que quieras decir con “andar” o “salir” [date].  Con toda seguridad en tal caso no se tomarían de la mano o nada de ese tipo, sino solamente una amistad de tipo conversacional serio—con el cristiano habiendo predeterminado que no habrá nada más.

Espero que esto les sea de alguna ayuda.  No creo que sea el tipo de cosa sobre la que puedes hacer una regla absoluta.  El individuo debe determinar por qué está haciendo esto y lo que realmente está haciendo, delante del Señor.

Nos dará muscho gusto saber de cómo te fue en la reunión de InterVarsity en Urbana.  Y alabamos al señor por lo que escribiste acerca de tu madre.  Si ves a Ed Phillips dale nuestros saludos.  Todos te enviamos nuestro amor en el Señor.

Francis. A. Schaeffer.

[1] La referencia es a L’Abri Fellowship, un centro de estudio bíblico y pensamiento cristiano fundado en 1955 por Francis y Edith Schaeffer en los Alpes Suizos.  Ahí la familia Schaeffer recibía a viajeros (mayormente jóvenes) que querían discutir intelectualmente el cristianismo.  Ver http://www.labri.org/

[2] Nota del traductor: La palabra usada en el original inglés es date, verbo que puede usarse para lo que en español llamamos noviazgo (formal) pero que también puede referirse a la mera acción (informal) de “salir” o “andar” con alguien del sexo opuesto con motivaciones o intenciones románticas y/o sexuales.

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Ver también: “…y para vuestros hijos”Contraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)Aborto: La esclavitud de nuestra generaciónLas esposas de Juan KnoxVistámonos con la armadura de luz (Romanos 13:12)Vestíos del Señor Jesucristo (Romanos 13:14).

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison

El Rev. Dr. Francis A. Schaeffer (1912-1984), de nacionalidad estadounidense, fue un misionero y pensador cristiano de mediados del S. XX, cuyo principal ministerio se desarrolló en Suiza.  Proveniente de un hogar no cristiano, Schaeffer se convirtió en su adolescencia.  Fue educado en Hampden-Sydney College, de donde se graduó magna cum laude, en Westminster Theological Seminary, donde estudió con Cornelius Van Til y con Gresham Machen, y en Faith Theological Seminary.  Pastoreó iglesias presbiterianas en Pennsylvania y en Missouri.  En 1948 se mudó con su familia a Suiza como misionero, y en 1955 estableció, junto con su esposa Edith, L’Abri.  Recibió varios grados académicos honoríficos, incluyendo tres doctorados (en divinidades, en letras, y en derecho).  Escribió 22 libros, varios de ellos traducidos al español.

Este mundo está lleno del poder redentor de Dios.

Por Herman N. Ridderbos.

Tomado de When the Time had Fully Come: Studies in New Testament Theology (Ontario: Paideia Press, 1957, 1982), pp. 18-19.

Por cuanto el Reino de Dios ha entrado en este mundo, debemos decir que este mundo está lleno del poder redentor de Dios.  Pues la cruz de Cristo fue puesta en este mundo, y Cristo resucitó aquí.  Es este poder efectivo el tema del que tratan las parábolas de la semilla de mostaza y de la levadura.  La primera trata sobre el poder expansivo del Reino.  La semilla es muy pequeña pero el árbol se vuelve muy grande, los pájaros moran en sus ramas y los pueblos buscan refugio bajo sus hojas.  El Reino no se mantiene distante del mundo, sino que está buscándolo y a sus relaciones más amplias.  Busca a los pueblos, y a los confines de la tierra.  Esa es su extensión.  Pero también es como levadura que está leudando el todo.  Esa es su intensidad.  Penetra todas las relaciones, todos los ámbitos de la vida.  Por eso es que el escatologismo — un énfasis indebido en la escatología — es tan no bíblico como la conexión del Reino con la filosofía de la inmanencia.  El escatologismo mal-entiende la resurrección, y el poder del Señor exaltado mediante Su Palabra y Espíritu.  No pone atención en el hecho de que el campo en el que la semilla debe ser sembrada es el mundo.  Y que Cristo, por esa razón, es la esperanza de este mundo.

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

Herman N. Ridderbos (1909-2007), de nacionalidad holandesa, fue un pastor reformado y un destacado teólogo y erudito en Nuevo Testamento.  Fue educado en la Universidad Libre de Amsterdam  hasta obtener el grado de doctor (1936).  Después de servir como pastor por ocho años, fue nombrado profesor de Estudios del Nuevo Testamento de la Escuela de Teología de las Iglesias Reformadas (Kampen, Países Bajos), cargo que desempeñó por más de cuarenta años.  Fue autor de numerosos libros y artículos académicos entre los que destacan La venida del Reino (1962) y El pensamiento del apóstol Pablo (1966), que están traducidos y publicados en español.