Vindiciae Legis, or A Vindication of the Morall Law and the Covenants (PDF)

By Anthony Burgess.

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BURGESS, Anthony. A Vindication of the Moral Law and the Covenants (1647)

Introductory note by Alejandro Moreno Morrison

The full subtitle of the original edition is: A Vindication of the Morall Law and the Covenants, From the Errours of Papists, Arminians, Socinians, and more especially, Antinomians. In XXX Lectures, preached at Laurence-Jury, London. This facsimile edition is taken from second edition, corrected and augmented (London: James Young, 1647), and published by Reformation Heritage Books (Grand Rapids, 2011).

On the crucial importance and unique significance of this book as a testimony of the true Reformed Christianity, and more particularly of the true Reformed Presbyterianism that is faithful to the Westminster Standards, Stephen J. Casselli writes the following in the third page of the “Introduction” to the facsimile edition shared above:

On January 25, 1645, [Anthony Burgess] was elected vicar of the Guildhall church of St. Lawrence Jewry, where his lectures on the law would eventually be delivered. The timing for the call and delivery of these lectures is significant. Burgess delivered these lectures in the midst of the Assembly’s discussion and debates regarding the law of God, and Vindiciae legis provides exegetical and theological rationale, consonant with the teaching of chapter XIX of the Westminster Confession of Faith.

In footnote 11, Casselli further elaborates:

The foreword preceding the title page of Vindiciae legis calling for the publication of Burgess’s lectures is dated June 11, 1646, and this is a significant clue to understanding its historical milieu. It is clear that the lectures were delivered some time in the months preceding June of 1646. This is important because we also know that on November 18, 1645, the writing of the section on the law for the Confession of Faith was referred to the third committee, of which Anthony Burgess was a member. A report on the law was then made to the plenary session by John Wincop on January 7, 9, 12, 13, 29, and February 2 and 9, 1646…

Casselli’s sources are Alex F. Mitchel & John Sturthers, eds., The Minutes of the Sessions of the Westminster Assembly of Divines (Edinburgh: William Blackwood & Sons, 1847; p. 178); and Benjamin B. Warfield, The Westminster Assembly and Its Work (New York: Oxford University Press, 1931; p. 112).

It is worth noting that the “Antinomian Errours” circulating in England around 1645-6 were connected to the moral scepticism and antinomianism that developed in Lutheran circles in the 17th century.  In his book Natural Law and Moral Philosophy: From Grotius to the Scottish Enlightenment (Cambridge: Cambridge University Press, 1996; pp. 25-6), Knud Haakonssen explains as follows the line of thought of such moral scepticism and antinomianism:

Nothing that a person can be or make of himself will justify him before God; only faith justifies, and that only by God’s grace. Our duty towards God is thus infinite, and we may view our temporal life as a network of unfulfillable duties, which natural law theory may put into systematic form and give such worldly justification as our limited understanding permits. On the other hand, if our duty is really infinite and unfulfillable, then it is hard to see it as a possible guide to action; it provides no criterion for what behaviour to choose. We therefore can live only by faith. This strongly antinomian line was adopted by a great many sects at the Reformation and later and must undoubtedly be regarded as a target no less important than moral scepticism for Protestant natural law theory.

Also in his Introduction to this facsimilar edition, Casselli explains that in Burgess’s lectures the:

…development of the doctrine of the law and the covenants was worked out by the careful exegesis of particular texts, including detailed attention to grammatical and lexical features of the text. [Also]…thoughtful dialogue with the catholic theology of the Western church, a sophisticated interaction with contemporary interpretive traditions, and eye to ecclesiastical concerns, and a sensitivity to the progress of revelation leading to its culmination in the person and work of Jesus Christ…

Sermón temático: Sola gracia (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Enlace al archivo de audio: Sermón: “Sola gracia” (AMM, Oct. 23, 2016).

Sermón predicado el domingo 23 de octubre de 2016, en la misión “Monte Sión” (Iglesia Nacional Presbiteriana de México), de la Ciudad de México.

Lecturas del culto:

  • Salmo 107:1-22
  • Jeremías 31:1-10
  • Tito 3:1-11
  • Efesios 2:8

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Ver también:  Sobre el pecado original (Génesis 3)Sobre el pacto abrahámicoPablo sobre la justificación de Abraham en Génesis 15 (Romanos 4)Contraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)La correcta interpretación de Romanos 10:9-10 (monergismo vs. sinergismo)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoInvocar el nombre de Jehová (Génesis 4:26)Ganancias y pérdidas (Filipenses 3:7-9)Sermón: El pacto de obras o de creación de Génesis 2:4-3:24 (audio)Sermón temático: El antiguo pacto y el nuevo pactoSerie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Sermón expositivo de Joel 2 y Hechos 2:14-21 (audio)Sermón expositivo de Génesis 4:26, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)Sermón de Rut 1, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)Sermón expositivo de Éxodo 34. La ley como señal de la gracia y la elección de Dios (audio).

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de varias denominaciones incluyendo la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

La doctrina de la luz de la naturaleza en el libro “La ley divina para el gobierno eclesiástico”

Por varios teólogos de la Asamblea de Westminster.

Introducción, selección y traducción por Alejandro Moreno Morrison.
Introducción

El libro Ius divinum regiminis ecclesiastici  (La ley divina para el gobierno de la Iglesia) fue escrito ca. 1646 por “varios ministros de Cristo en la ciudad de Londres,” que conformaban la mayoría presbiteriana en la Asamblea de Westminster.  Su propósito es demostrar que la forma presbiteriana de gobierno de la Iglesia es el único régimen de origen y designio divino.  Fue escrito en el contexto de una polémica cordial pero franca contra el congregacionalismo, el episcopalianismo  y el erastianismo que unos pocos miembros de la Asamblea de Westminster sostenían.  El capítulo 3 (pp. 10-12) versa sobre las maneras en que algo puede decirse que es por ley o institución (ius) divina, y enlista cinco maneras en orden ascendente de importancia.  La primera es “la luz de la naturaleza.”  La Asamblea de Westminster (no sólo la mayoría presbiteriana sino todos sus miembros) sostenía que también en la “ley natural,” la “ley escrita en los corazones” (Rom. 2:14-15), el Señor ha revelado a la humanidad en general algo de Su ley y sabiduría eternas para el orden y gobierno de los estados y de la Iglesia.

En los fragmentos que siguen he traducido consistentemente la palabra latina ius como ley para evitar la confusión a la que en la era moderna se presta la palabra “derecho,” que puede interpretarse en el sentido de algo a lo que alguien es acreedor.  En la obra citada la palabra ius es usada en el sentido de sistema normativo vinculativo (obligatorio).

Los siguientes fragmentos están tomados de dicho Capítulo 3 del libro referido.

La doctrina de la luz de la naturaleza en IUS DIVINUM (carátula)

De la naturaleza de una LEY DIVINA en particular.  En cuántas manera algo puede ser por LEY DIVINA.  Y primero, de una LEY DIVINA por la luz de la naturaleza.

Una cosa puede decirse que es por ley divina, o… por institución divina, en diversas maneras: 1. Por la verdadera luz de la naturaleza

I. Por la luz de la naturaleza.  Aquello que es evidente mediante, y consonante con la verdadera luz de la naturaleza, o la razón natural, ha de ser considerado como ley divina en asuntos de religión.  Por lo tanto, dos cosas deben discernirse de la Escritura.  1. Lo que significa la verdadera luz de la naturaleza.  2. Cómo puede probarse que las cosas que en religión son evidentes mediante, o consonantes con esta verdadera luz de la naturaleza son por ley divina.

1. …  La luz de la naturaleza puede ser considerada de dos maneras.  1. Como estaba en el hombre antes de la caída…  2. Como es ahora tras la caída.  La luz de la naturaleza e imagen de Dios no están totalmente abolidas y arrasadas por la caída; quedan aún algunos restos y fragmentos de ellas, algunos destellos, auroras, y principios comunes de luz, tocantes a la piedad hacia Dios, a la equidad al hombre, y a la sobriedad hacia uno mismo, etc., como es evidente comparando estos pasajes, Salmo 19; Hechos 14:17, y 17:27-28; Romanos 1:18-21, y 2:12, 14-15; 2 Corintios 5:1) es claro: 1. Que el libro de las creaturas puede (sin las Escrituras, o la revelación divina) hacer conocer al hombre mucho de Dios, su deidad invisible y atributos… tanto como para dejarlos sin excusa…  2. Que queda tanta luz en las mentes aun de los paganos, como para hacerlos capaces de instrucción mediante la creatura en las cosas invisibles de Dios; sí, y que realmente en alguna medida conocieron a Dios, y porque no anduvieron conforme a este conocimiento fueron castigados (Rom. 1:18-21, 24-32).  3. Que la obra de la ley (aunque no el correcto fundamento, la manera, y el fin de esa obra, que es la bendición del nuevo pacto (Jer. 31:33; Heb. 8:10) fue escrita en alguna medida en sus corazones.  En parte porque hacían por naturaleza sin la ley las cosas contenidas en la ley, siendo así una ley para sí mismos (Rom. 2:14-15); en parte, porque por naturaleza resistieron algunos de esos pecados que fueron prohibidos en la ley, y fueron practicados por algunos que tenían la ley (2 Cor. 5:1); y en parte, porque conforme al bien y mal que hicieron, sus conciencias los acusaron o excusaron, Romanos 2:15.  Ahora bien, la conciencia no acusa o excusa sino conforme a una regla, principio, o ley de Dios (que está por encima de la conciencia), o al menos que se suponga que es así.  Y no tenían ley sino los caracteres imperfectos de la misma en sus corazones, que no fueron del todo borradas por la caída.  Ahora bien, en la medida en que esta luz de la naturaleza después de la caída es un verdadero remanente de la luz de la naturaleza antes de la caída, lo que sea conforme con esta luz puede ser contado como de derecho divino en asuntos de religión…

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…  Dios mismo es la Fuente y Autor de la verdadera luz de la naturaleza; por lo que algunos no inapropiadamente la llaman la divina luz de la naturaleza, no sólo porque tiene a Dios por su objeto, sino también porque Dios es su principio; ahora bien, lo que es conforme a la manifestación de Dios necesariamente tiene que ser por ley divina.

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Textos en formato PowerPoint: IUS DIVINUM. Luz de la naturaleza.

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Ver también: Anthony Burgess sobre la ley natural (Romanos 2:14-15); Calvino sobre la ley natural (conocimiento innato de las semillas de equidad y justicia) para el gobierno del estado y el orden social; Calvino sobre la ley natural y contra el teonomismo; La ley de la naturaleza en la tradición agustiniano-reformada (album de imagenes jpg)Influencia del calvinismo y del puritanismo en el pensamiento político de las colonias británicas en el norte de América (siglos XVII y XVIII)Los puritanos del S. XVII y las ciencias, la cultura, y la educaciónLa ley natural en el libro “Lex, rex” de Samuel Rutherford.

Anthony Burgess sobre la ley natural y contra el teonomismo (Romanos 2:14-15)

Por Anthony Burgess.

(Introducción, compilación, y traducción de Alejandro Moreno Morrison).

Fragmentos tomados de Vindiciae Legis: A Vindication of the Moral Law & Covenants (London, 1646), pp. 60, 62, 67, 68-70, 72, y 73-74.

El libro Una vindicación de la ley moral y los pactos de Anthony Burgess es fundamental para la correcta interpretación de la doctrina de la ley de Dios contenida en el Cap. 19 de la Confesión de fe de Westminster.  Burgess fue miembro de la Asamblea de Westminster y del comité redactor de dicho capítulo.  Las conferencias que luego fueron publicadas como libro (1646) fueron dictadas en una iglesia en Londres inmediatamente antes y durante el periodo en que la Asamblea discutió el Cap. 19.  En su introducción a la edición facsimilar electrónica del libro de Burgess (Reformation Heritage Books, 2011), Stephen J. Casselli escribe: “Vindiciae  Legis provee una explicación exegética y teológica consonante con la enseñanza del Cap. XIX de la Confesión de fe de Westminster” (la edición referida, en el original inglés, está disponible gratuitamente aquí).

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CONFERENCIA VI: ROMANOS 2:14, 15:

¿Cómo manifiestan [los hombres] esta ley escrita en sus corazones?  …primero externamente, de dos maneras: 1. Haciendo buenas y saludables leyes para gobernar por ellas a los hombres; y 2. Mediante su práctica, al menos algunos de ellos, conforme con aquellas leyes.  Y en segundo lugar internamente, mediante sus conciencias, en el consuelo o temor que tengan ahí…
Hay una ley de la naturaleza escrita en los corazones de los hombres… [p. 60].

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[La naturaleza de la ley escrita en los corazones consiste] en aquellas nociones comunes y máximas, las cuales están implantadas en los corazones de todos los hombres: y hay algunas de ellas especulativas, que hay un Dios; y algunas prácticas, que el bien debe abrazarse, y el mal evitado: y por lo tanto Aquino dijo bien, que lo que los principios de la ciencia son en las cosas de demostración, lo mismo son estas reglas de la naturaleza en lo práctico: por lo tanto no podemos dar ninguna razón de ellos…

[La Ley de la Naturaleza] fue perfectamente implantada en el corazón de Adán, pero nosotros tenemos solamente algunos fragmentos, y una mera sombra de ella en nosotros.  La totalidad de la Ley de la Naturaleza, como nos instruía perfectamente la voluntad de Dios, fue comunicada a él: y también Dios… dio, además de esa ley de la naturaleza, una ley positiva para probar su obediencia; empero la otra no puede negarse que estaba en él, viendo que fue hecho a imagen de Dios, en justicia, y santidad, y de otra manera Adán habría estado destituido de la luz de la razón y sin conciencia.  Por lo tanto es una cosa muy imprudente en Socinio negar que Adán tenía tal ley o precepto… [p. 62].

CONFERENCIA VII: ROMANOS 2:14

La doctrina ya deducida de estas palabras es que, los gentiles tienen una ley de la naturaleza escrita en sus corazones; la cual ley consiste en parte en luz y conocimiento de principios especulativos, y parte en práctica y obediencia a principios prácticos…

La luz de la naturaleza es un remanente de la imagen de Dios   … Primordialmente consistía en justicia y verdadera santidad; empero secundariamente también comprendía los poderes y facultades de un alma razonable…  Y esta última parte permanece.  Es cierto, esta luz de la naturaleza comparada con aquella de la fe, es como una luciérnaga al sol; empero alguna luz e irradiación tiene… la cual el apóstol llama (Rom. 1) verdad; le otorgó ese nombre, detienen con injusticia la verdad [p. 67].

…esta luz de luna o luz tenue es de una triple utilidad:
1.  Para las sociedades y los estados, mediante la cual han hecho buenas leyes.  Es maravilloso considerar cuán excelentes los paganos han sido en ello…
2.  Esta luz de la naturaleza sirve para instigar y provocar a los hombres a muchas buenas acciones y deberes hacia Dios y el hombre…
3.  El último uso de esta luz natural es, hacer al hombre inexcusable; pues, viendo que no glorificaron a Dios conforme a su conocimiento, por ello son justamente condenados… [p. 68-70]

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No hay nada en teología que contradiga la verdad de la naturaleza, pues es remanente de la imagen de Dios.  Esto es difícil de aclarar en muchos puntos de teología; como en la doctrina de la Trinidad, y la doctrina de la encarnación de Cristo, que parecen paradójicas a la razón…  Empero, viendo que el apóstol llama verdad al conocimiento natural del hombre, y que toda verdad proviene de Dios, cualquiera que sea el camino por el que llegue, no puede por lo tanto haber contradicción entre ello [p.72].

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Aunque la razón y la luz de la naturaleza son necesarios, la razón no es Juez en asuntos de fe.  Los luteranos parecen deprimir demasiado a la razón, y los socinianos exaltarla demasiado; la hacen no solamente un instrumento sino un juez; y así rechazan los más grandes misterios de la religión… y ciertamente…. podemos por la misma razón probar que la religión cristiana es la verdadera.  ¿Pero quién no puede ver cuán incierta es la razón comparada con la fe?  …  Pero no debemos confundir el instrumento con el Juez.  Las verdades santas son verdades bíblicas, aunque sean forjadas por la razón.  Así como el orfebre toma la placa de oro, y la golpea para darle la forma que quiere, su martillo no hace el oro sino solamente le da forma del oro.  Así también la razón no hace divina una verdad, sino solamente la presenta y la declara de una manera tal [p. 73-74].

La naturaleza es insuficiente para prescribir la adoración divina…  De ahí que tan a menudo Dios nos prohíbe andar tras nuestras propias imaginaciones y hacer lo que nosotros queramos.  El apóstol lo llama “culto arbitrario”  [Col. 2:23] cuando en el arbitrio del hombre está su causa…  los hombres tienen una tendencia a admirar esto, como lo vemos en los fariseos y papistas; aprecian mucho más sus tradiciones que a las instituciones de Dios.  ¿Pero qué dice nuestro Salvador (Luc. 16:15)?  Que “lo que los hombres tiene por sublime, delante de Dios es abominación.”  Esa palabra es aplicada a ídolos y a la adoración falsa [p. 74].   

CONFERENCIA VIII: ROMANOS 2:14

…así como hay algunos que menosprecian mucho [la luz de la naturaleza]; también hay otros que la ponen muy en alto.  Veamos entonces lo que esta luz puede hacer…

Que hay un Dios puede ser conocido por la luz de la naturaleza.  …  Esto es negado por los socinianos y otros.  De hecho, Belarmino acusó de algo así a Calvino, pero lo que los autores protestantes sostienen es que uno puede tener conocimiento de que hay un Dios, pero qué es ese Dios, si es uno, y cuáles son sus atributos, no pueden alcanzarlo así…  Dicho de otro modo, no hay ateo natural, aunque muchos en sus afectos desean que no hubiese Dios [p. 76-77].

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Si Dios está tan airado con aquellos que no usan bien la luz de la naturaleza, ¿cuánto más entonces con quienes tampoco usan bien la luz del evangelio?  …  En un capítulo [Rom. 1] se dice de Dios tres veces que “los entregó,” porque no glorificaron a Dios conforme a la luz de la naturaleza; ¿cuánto más entonces conforme a la luz del evangelio?  “Grave es la ley de la conciencia,” dijo Séneca, pero más grave es la luz del evangelio.  La luz del ministerio y la Palabra necesitan ser más perturbadoras para tus caminos pecaminosos [p. 83]

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Presentación PowerPoint con el mismo contenido en láminas:  PPT: BURGESS, A. Rom. 2.14-15, ley natural, luz naturaleza

Láminas en formato jpeg (album en Facebook).

Láminas en formato jpeg (album de Facebook) de la presentación “La ley natural en la tradición agustiniano-reformada”.

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Ver también: Influencia del calvinismo y del puritanismo en el pensamiento político de las colonias británicas en el norte de América (siglos XVII y XVIII)La fe de los estatistasGanancias y pérdidas (Filipenses 3:7-9)Brevísima nota biográfica sobre Jonathan EdwardsNulidad de los oficios eclesiásticos no prescritos en la BibliaCalvino sobre la ley natural y contra el teonomismoCalvino sobre la ley natural (conocimiento innato de las semillas de equidad y justicia)La luz de la naturaleza es insuficiente para prescribir el culto (texto en imagen JPG)La doctrina de luz de la naturaleza en el libro “La ley divina para el gobierno eclesiástico”Juan Altusio (1557-1638), filósofo, jurista, teólogo, y estadista ReformadoSamuel Rutherford (1600-1661) erudito, pastor, teólogo, pactante y comisionado escocés a la Asamblea de WestminsterLos puritanos del S. XVII y las ciencias, la cultura, y la educaciónLa ley natural en el libro “Lex, rex” de Samuel Rutherford.

Dos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Hay dos formas de alimentarse “bien.”  Una es tomando píldoras que contienen sintetizados todos los nutrientes necesarios para sobrevivir.  La otra es mediante una dieta variada y balanceada que además satisfaga los sentidos corporales y aun el alma.  Similarmente, hay dos formas de alimentarse de la Biblia.  Podemos usar la Biblia para alimentarnos como astronautas.  Es decir, extraer de la Biblia las respuestas que buscamos y tomarlas en forma sintética, como píldoras.

Esa es, en cierta forma, la manera de leer la Biblia de la teología sistemática o dogmática.  No es que la teología sistemática o dogmática sea mala—nada de eso—es sólo que no es la única forma de leer la Biblia.  El acercamiento de la teología sistemática es bueno para sus fines pero no es suficiente para un estudio integral de la Palabra de Dios.  La teología sistemática nos da mucho, pero no nos da todo lo que podemos obtener del estudio de la Biblia.  La teología sistemática nos ayuda a no tener deficiencias graves que resulten en enfermedades pero no nos da todo el contenido y riqueza de la Palabra de Dios.  En cierta forma la teología sistemática es como un suplemento alimenticio.  Nos ayuda a suplir y corregir las deficiencias que tenemos cuando todavía no hemos podido leer, escudriñar y discernir todo el consejo de Dios revelado en la totalidad de Su Palabra.  Mediante la teología sistemática o dogmática aprovechamos de antemano las conclusiones que son fruto del estudio y discernimiento que el Espíritu Santo ha dado al pueblo de Dios, a lo largo de 20 siglos de historia de la Iglesia, mediante los pastores y maestros a quienes dio dones para la edificación del Cuerpo de Cristo (Efesios 4:8, 11-12).

Pero leer la Biblia únicamente con el acercamiento de la dogmática o teología sistemática no puede darnos la misma calidad de vida y salud espiritual que si leemos y digerimos cada porción tal y como nos es dada, sin desechar o desperdiciar nada.  En lugar de extraerle a una porción bíblica las respuestas que buscamos y desechar lo demás, dejamos que el Espíritu Santo nos nutra y satisfaga con todo lo que Él ha revelado en las Sagradas Escrituras.  Es como la diferencia entre tomarse una pastilla de vitamina C sintética y comer las frutas y demás alimentos que la contienen junto con muchos otros nutrientes, y que nos proporciona, además, una placentera experiencia sensorial.  No es en vano sino por una buena razón que el Señor no nos dio meramente un manual de doctrina sino una Biblia que contiene tantos libros, escritos por tantos y tan diversos autores en tan diversas épocas, cuyo contenido es tan variado y diverso, como también lo son sus géneros y estilos literarios.  ¡Tantos libros tan ricos y tan hermosos!

Cuando estudiamos la Biblia debemos tener en mente lo que nos dice la teología sistemática para no caer en errores que ya fueron enfrentados y superados por la iglesia en épocas pasadas, y para tener en cuenta en panorama completo del mensaje de la Biblia.  Pero si lo único que hacemos al estudiar la Biblia es buscar lo que queremos, lo que ya sabemos, o lo que creemos que ya sabemos, estamos perdiéndonos de la riqueza que hay en “degustar” todo el consejo de Dios.  Lo más probable es que no crezcamos saludablemente porque no estamos aprendiendo nada nuevo ni estamos desafiando nuestras mentes y espíritus a escalar a alturas desde donde tengamos una perspectiva más completa de la totalidad del mensaje de la Escritura.

Además del acercamiento de la teología sistemática, debemos escudriñar las Escrituras dejando que ellas nos hablen.  Debemos “degustar” los frutos completos, sin desechar nada, a fin de recibir no solamente los nutrientes que pensamos que necesitamos sino todo lo que el Señor ha puesto en Su Palabra.  Esta lectura más natural u orgánica (no sintética) requiere que pongamos atención y discernamos, por ejemplo, los trasfondos y contextos bíblicos e históricos, los diversos géneros literarios, los muchos y variados recursos literarios usados por los autores, las emociones que imprimieron en sus escritos y las que buscaron crear en su audiencia, y el desarrollo orgánico o progresivo de la revelación divina.

Éste último es el acercamiento de la teología bíblica y del análisis literario de la Escritura.  De hecho, no todas las teologías sistemáticas o dogmáticas son creadas iguales.  Las buenas teologías sistemáticas o dogmáticas son aquéllas que primero se detienen en el análisis literario (como parte de su exégesis) y en la teología bíblica.

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Ver también: Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasEl valle de los huesos secos (Ezequiel 37:1-14)Elección del sustituto de Judas (Hechos 1:12-26)Elección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoEl comienzo de los postreros días en PentecostésLa historia de la redención: Del protoevangelio al reinado universal del MesíasArrepentimiento en respuesta al sermón de PentecostésContraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)Este mundo está lleno del poder redentor de DiosLa correcta interpretación de Romanos 10:9-10La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Vistámonos con la armadura de luz (Romanos 13:12)Vestíos del Señor Jesucristo (Romanos 13:14); Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Brevísima introducción a la teología bíblica del evangelismo y las misiones (audio)Sermón: Los jóvenes cristianos y el “liderazgo.” Algunas lecciones del libro de Proverbios (audio).Sermón expositivo de Mateo 8:28-34, los endemoniados gadarenos (audio)Sermón expositivo del Salmo 67 (audio)Ampliación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeDos sermones sobre Éxodo 32:1-33:6, episodio del becerro de oro (audios)Conferencia: Los milagros del Señor Jesús (audio)Sermón expositivo de Juan 5:1-17, sanidad de un paralítico (audio)Sermón expositivo de Juan 4:1-42; el diálogo entre el Señor Jesús y la mujer Samaritana (audio)Sermón expositivo de Éxodo 34. La ley como señal de la gracia y la elección de Dios (audio)Sermón expositivo de Éxodo 40, Jehová habita en medio de Su pueblo (audio).

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado. Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church of America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

 

La correcta interpretación de Romanos 10:9-10 (monergismo vs. sinergismo)

Por Alejandro Moreno Morrison.

En soterilogía (doctrina de la salvación) existen dos posturas o tesis.  El monergismo (del griego monos, que significa “uno,” y erg, que significa “trabajo,” “obra”) sostiene que la salvación es la obra de uno solo, de Dios.  El sinergismo (del griego syn, que significa “con,” y erg, “obra” o “trabajo”) afirma que la salvación es la obra conjunta de Dios con el hombre, que el hombre coopera con Dios en su salvación.  Hay diversas variedades de sinergismo. Una de ellas cree que el hombre coopera con su salvación mediante su confesión del señorío de Cristo, y recurre a la porción de Rom. 10:9-10 como fundamento.

9que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.  10Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.  (Rom. 10:9-10, RV1977)

Pero Romanos 10:9-10 NO enseña un sinergismo soteriológico, es decir, que el creyente coopere en la aplicación de su salvación mediante su confesión del señorío de Cristo.

La correcta interpretación de varios pasajes paulinos depende de discernir correctamente los recursos literarios que Pablo usó para expresar su mensaje.  En esta porción, como en otras en sus epístolas, Pablo, el “hebreo de hebreos,” usa y combina recursos literarios típicos de la literatura hebrea y del Antiguo Cercano Oriente.

Uno de los recursos literarios que Pablo usa en Rom. 10:9-10 es el paralelismo, mediante el cual una idea es comunicada con dos expresiones complementarias.  En Rom. 10:8 Pablo cita Deut. 30:14 (“Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas”).  Este pasaje usa un paralelismo en donde boca y corazón son dos expresiones distintas que se refieren a lo mismo (ver también Sal. 19:14; 49:3; Prov. 15:7, 14, 28; 16:23; Ecc. 5:2; Mat. 12:34; Luc. 6:45).  Acto seguido (vv. 9-10), y tomando dicha cita como punto de partida y de referencia, Pablo recurre también a un paralelismo que igualmente usa boca y corazón como dos expresiones distintas que se refieren a lo mismo.  Por lo tanto, confesar con la boca que Jesús es el Señor y creer en el corazón en su resurrección no son dos acciones separadas y diferentes sino dos aspectos de lo mismo, la fe salvífica.

Dicho sea de paso que en la teología paulina, y en general en la teología del Nuevo Testamento, el señorío de Cristo (su posición como rey mesiánico, el Hijo del Hombre de Daniel 7, a quien Dios da dominio universal y eterno) y Su resurrección, son nociones paralelas.  Por ejemplo, en Rom. 1:3-4, Pablo escribe que “nuestro Señor Jesucristo…que fue declarado Hijo de Dios con poder… por la resurrección de entre los muertos.”  Y en su sermón en Pentecostés, Pedro dijo: “A este Jesús resucitó Dios…  Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo” (Hch. 2:32, 36).

Otro recurso literario que Pablo usa en Rom. 10:9-10 es el quiasmo o microquiasmo, mediante el cual el orden de los conceptos se invierte en la segunda expresión.  Al graficar este recurso literario resulta en una x, como la letra griega chi (o qui)–de donde se deriva el nombre quiasmo.  Para completar el quiasmo en esta porción, Pablo añade en el v. 10 otro paralelismo usando nuevamente las palabras corazón y boca (orden inverso) que son el leitmotif (tema recurrente).

Micro-quiasmo y paralelismo en Romanos 10.9-10 esquema en X.jpg

El quiasmo que forma Pablo al añadir el segundo paralelismo tiene además como punto focal, es decir, como mensaje central de la porción, la declaración “serás salvo.”  Quiasmo Romanos 10.9-10 (con x).jpg

Por lo tanto, los vv. 9-10 de Romanos 10 conforman una sola unidad literaria que habla de exactamente lo mismo y así debe interpretarse.

Dicho sea de paso que la traducción que hacen las revisiones 1909, 1960, y 1995 de la Reina-Valera, y la Nueva Versión Internacional de la conjunción griega de en el v. 10 como conjunción adversativa (“…cree para justicia, mas/pero con la boca…”) es incorrecta, si bien es cierto que es una de las posibles traducciones del griego de.  Es más congruente con el paralelismo traduccir dicha conjunción como copulativa (“y”), como lo hacen la Revisión 1977 de la Reina-Valera, la Reina-Valera Actualizada, la Biblia de las Américas, y la Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy.

En el paralelismo del v.10, “justicia” se refiere a la justificación (como en Rom. 1:17).  Creer para justicia es otra manera referirse a la justificación por la fe, es decir, es otra manera de referirse a la salvación mediante la fe.  Confesar es también sinónimo de creer (compartir o estar de acuerdo con una fe, como cuando decimos que lo que creemos está contenido en nuestra “confesión de fe”).  Por lo tanto, confesar para salvación es otra forma más de referirse a la justificación por la fe.

Afirmar que es la declaración pública de fe lo que hace salva a una persona, o que dicha acción es en alguna forma necesaria para que Dios aplique la salvación al creyente, es afirmar que la salvación requiere de una obra humana; que la salvación no es la obra perfecta de Dios de principio a fin.  Pero si la salvación requiere de dicha obra humana, entonces la salvación no es realmente por la sola gracia mediante la sola fe como tantos otros pasajes de la Escritura lo enseñan.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe (Efesios 2:8-9).

La salvación es don de Dios de principio a fin.  Es trabajo de uno solo (monergismo), de Dios.

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Sermón alusivo: Sermón expositivo de Génesis 4:26, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio).

Ver también: Invocar el nombre de Jehová (Génesis 4:26)Contraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Arrepentimiento en respuesta al sermón de PentecostésGanancias y pérdidas (Filipenses 3:7-9).

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado. Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de denominaciones como la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Definición bíblica del concepto “postreros días” (eschaton)

Por Richard L. Pratt, Jr.

Fragmento tomado de Nos dio profetas, Lección 8.

En Deuteronomio 4:30, Moisés acuña un término técnico para este periodo final de restauración.  Dijo que la restauración de Israel tras el exilio se daría en los “postreros días.”  La expresión en hebreo es  b’ahrit hayyamim.  En la mayoría de los casos, este tipo de terminología simplemente significaba “el futuro”…  Pero aquí, en Deuteronomio 4:30, encontramos el uso técnico de la terminología “los postreros días” o “la culminación de la historia.”  Este uso técnico aparece en los profetas, incluyendo Is. 2:2, Mi. 4:1; y Os. 3:5.  En el Nuevo Testamento, la misma expresión ocurre en Hch. 2:17, He. 1:2, y San. 5:3.  De hecho, es ésta expresión de donde obtenemos nuestro término teológico “escatología” — el estudio de las últimas cosas o últimos eventos.

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Ver también: Amplicación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeLa profecía de las setenta “semanas” de Daniel 9:20-27; Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoLa historia de la redención: Del protoevangelio al reinado universal del MesíasEl comienzo de los postreros días en PentecostésEl reino universal del Mesías (Salmo 72:8-11)Dos acercamientos al estudio de la Biblia: teología sistemática y teología bíblica (con análisis literario)Contexto bíblico (intertextual) de las lenguas extrañasExaltación y entronización del Señor JesucristoElección del reemplazo de Judas (Hechos 1:15-26)El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés)La profecía de Noé (Gen. 9:25-27) y su cumplimiento en el Nuevo TestamentoArrepentimiento en respuesta al sermón de PentecostésEste mundo está lleno del poder redentor de DiosEl reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Las dos preguntas de los discípulos respecto de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24)Jerusalén: Lugar del fin de la antigua eraSobre el “bautismo en Espíritu Santo y fuego”(Lucas 3:16)Paralelismo o recapitulación en las visiones apocalípticas de Daniel (cuadro comparativo)Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios).

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El Rev. Dr. Richard L. Pratt, de nacionalidad estadounidense, es un teólogo reformado y erudito en Antiguo Testamento.  Fue educado en Westminster Theological Seminary, Union Theological Seminary, y Harvard University (Th.M. en Estudios del Antiguo Testamento).  Fue profesor de Antiguo Testamento y Director del Departamento de Antiguo Testamento de Reformed Theological Seminary Orlando.  En 1997 fundó Third Millennium Ministries, un ministerio dedicado a la producción y difusión gratuita de materiales en diversas lenguas para la educación teológica de líderes cristianos alrededor del mundo.  Es autor de varios libros (algunos publicados en español), incluyendo su libro de texto de hermenéutica de las narrativas del Antiguo Testamento titulado Nos dio historias