La fusión del Reino de Dios y el reinado de la dinastía davídica en el libro de Salmos

Por O. Palmer Robertson.

Fragmentos tomados del libro The Flow of the Psalms. Discovering Their Structure and Theology (Presbyterian & Reformed, 2015), pp. 15, 16-17.

[D]os reyes y dos reinos se funden el uno en el otro mediante la repetición del mensaje de los salmos.  David y sus descendientes serán establecidos en una monarquía en un lugar en particular.  Jehová reina sobre los cielos y la tierra desde la eternidad y a lo largo de todo el tiempo.  Eventualmente, el reinado del Mesías debe unirse con el reinado de Jehová a fin de que los reinos de la tierra y el cielo, del tiempo y de la eternidad, sean uno.  Esta fusión de los dos reyes y de los dos reinos permea la teología del Salterio.  Esta perspectiva por sí sola puede explicar cómo es que el concepto de monarquía en Israel continúa mucho después de que los reyes dejan de existir en la nación.  También explica cómo el reinado de Jesús como el Mesías pudo fundirse con el reinado de Dios sobre el mundo.


La unión del gobierno de Dios y del Mesías es una verdad focal que corre a lo largo del Salterio.  Tres colecciones separadas en tres diferentes libros unen estos dos reinados.

Una colección distintiva de cinco salmos (Sals. 20-24) conecta con el crucial Salmo 18 que declara las “victorias” del ungido de Jehová (Sal. 18:50).  Las mismas victorias mesiánicas son el objeto de las oraciones del pueblo de Dios (Sal. 20:5) y la ocasión para su regocijo (Sal. 21:1, 5). La pregunta sin responder de este rey mesiánico (“Dios mío, Dios mío, ¿Por qué…?”) termina eventualmente con adoración internacional y generacional del Señor que gobierna sobre las naciones (Sal. 22:1, 27-31).  Aun el rey-Mesías encuentra consuelo entre las sombras profundas como la muerte porque el Señor mismo es su Pastor-Rey (Sal. 23:1-4).  Consumativamente, las antiguas puertas de gloria deben levantarse para que el Señor Pactual [Jehová] Todopoderoso, el Rey de Gloria entre (Sal. 24).

Cuatro salmos consecutivos en el Libro II proclaman al Dios de Israel y a su Mesías como soberanos sobre todas las naciones de la tierra.  En una proclamación por demás sorprendente, el salmista primero saluda al rey mesiánico como el Dios eterno que ha sido ungido por su Dios (Sal. 45:6-7).  El salmo que le sigue en este grupo de salmos sobre la monarquía declara que el Señor Pactual [Jehová] Todopoderoso será “exaltado entre las naciones… enaltecido en la tierra” (Sal. 46:10).  Él es “el gran Rey sobre toda la tierra” (Sal. 47:2, 7).  Este Dios Soberano sobre las naciones reside permanentemente sobre el Monte Sion, la ciudad del Gran Rey (Sal. 48:2).

Un grupo de salmos en el Libro IV emplea una frase distintiva para proclamar el reinado del Señor: Yahweh Malak (“Jehová es Rey”) (Sals. 93, 96, 97,99).  La frase subraya la permanencia del gobierno universal del Señor a lo largo de las edades.  La frase ocurre solamente una vez en la Escritura fuera de esta colección distintiva en el Libro IV del Salterio (1 Cro. 16:31).  En este pasaje, David celebra la traída del arca del pacto, simbolizando el trono del Señor, a Jerusalén de manera que esté permanentemente localizada junto al trono mesiánico de David.  En este contexto, puede proclamarse gozosamente:

Alégrense los cielos,
Gócese la tierra;
Y digan en las naciones:
“¡Yahweh Malak!”
(1ª Cro. 16:31; cf. Sal. 96:10)

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Traducción: Alejandro Moreno Morrison.

El Dr. O. Palmer Robertson, de nacionalidad estadounidense, es un erudito en Antiguo Testamento educado en Union Theological Seminary, Virginia. Ha sido profesor de Antiguo Testamento en Reformed Theological Seminary, Westminster Theological Seminary, Covenant Theological Seminary, y Knox Theological Seminary. Actualmente divide su actividad académica entre la African Bible University en Uganda, y el centro de estudios bíblicos Tyndale House en Cambridge, Inglaterra. Es autor de los libros The Christ of the Covenants, The Christ of the Prophets, and The Israel of God.

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Ver también: El Señor Jesucristo es ya el rey mesiánico que se ha sentado en el trono de DavidLa extensión del territorio del reino del Mesías (Salmo 72:8-11)El Reino de Dios a lo largo de la historia de la redenciónEl mensaje del sermón de Pedro en Pentecostés: ArrepentíosEste mundo está lleno del poder redentor de Dios.El reino del Mesías y Su IglesiaLa proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Salmo 67 (para canto congregacional)Ampliación en el Nuevo Testamento de la noción judía del Reino de Dios y de Jerusalén como su sedeLa profecía de las setenta “semanas” (Daniel 9:20-27)Sermón expositivo de Hechos 1:6-7. La restauración del Reino a Israel (audio)Sermón expositivo de Hechos 1:9-11. Cumplimiento de la profecía de Daniel 7 en la ascensión del Señor (audio).Sermón expositivo de Hechos 2:22-37, el Señor Jesucristo es el rey mesiánico prometido en el AT (audio)Sermón expositivo del Salmo 67 (audio)Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios).

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Conferencia: Los milagros del Señor Jesús (audio)

Por Simon Kistemaker (intérprete: Alejandro Moreno Morrison).

Conferencia impartida en la Iglesia “Berith” (Iglesia Nacional Presbiteriana de México) de la Ciudad de México, en junio de 2010.

Enlace al archivo de audio: Conferencia: Los milagros del Señor Jesús (S. Kistemaker, 2010).

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Ver también: Para entender el Apocalipsis, conferencia en dos partes (audios)La proclamación del reino en los evangelios sinópticos (incluyendo el significado de las parábolas del reino en Mateo 13 y Marcos 4)Sermón expositivo de Juan 5:1-17, sanidad de un paralítico (audio)Sermón expositivo de Juan 4:1-42; el diálogo entre el Señor Jesús y la mujer Samaritana (audio)Sermón expositivo de Joel 2 y Hechos 2:14-21 (audio)El derramamiento del Espíritu Santo (Pentecostés)Sermón expositivo de Hechos 2:1-4 (audio)Sermón expositivo de Hechos 2:22-37 (audio)Serie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios).

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El Rev. Dr. Simon J. Kistemaker, nació en Holanda de donde migró con su familia a los Estados Unidos de América; fue educado en Calvin College, Calvin Theological Seminary, y la Universidad Libre de Amsterdam; fue profesor de Latín y Griego en Calvin College, pastor de una iglesia reformada en Vernon, British Columbia, Canadá; profesor de Biblia y Lenguas en Dort College, y de Griego y Nuevo Testamento en Reformed Theological Seminary, primero en el campus de Jackson, Mississippi, y posteriormente y hasta la fecha en el campus de Orlando, Florida.  También fue presidente de la Sociedad Teológica Evangélica.  Es autor de numerosos libros, algunos de ellos publicados en español.

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Pretender adorar a Dios en cualquier forma no prescrita por Él es superstición e idolatría

Por Zacarías Ursino[1]

Traducción y notas por Alejandro Moreno Morrison.
Fragmento tomado y traducido de Commentary on the Heidelberg Catechism (traducción de la edición latina de 1616, 2ª ed. estadounidense en inglés de 1852); pp. 917-918.*

Por lo tanto, todas aquellas cosas que están opuestas a la verdadera adoración de Dios son contrarias a este segundo mandamiento; tales como 1. Idolatría, que consiste en una adoración falsa o supersticiosa de Dios.  Hay, como ya hemos resaltado, dos clases principales de idolatría.  La una… adoración dada a un dios falso…  La otra especie de idolatría es más sutil y refinada, como cuando el Dios verdadero es supuestamente adorado, pero la clase de adoración que le es dada es falsa, que es el caso cuando cualquiera imagina que está adorando u honrando a Dios haciendo cualquier cosa que no está prescrita por la ley divina.  Esta especie de idolatría es más propiamente condenada en el segundo mandamiento, y se le aplica el término superstición,** porque añade a los mandamientos de Dios las invenciones de hombres.  Son llamados supersticiosos quienes corrompen la adoración a Dios mediante sus propias invenciones.  Este culto arbitrario [Col. 2:23] o superstición es condenada en cada parte de la Palabra de Dios.  “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí.  Pues en vano me honran enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.”  “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.”  “Nadie os juzgue en comida o bebida, todo lo cual perece con el uso, conforme a los mandamientos y doctrinas de hombres” (Mat. 15:8, 9; Col. 2:8, 16, 22, 23).

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[1] Ver Brevísima nota biográfica de Zacarías Ursino, coautor del Catecismo de Heidelberg

* El Catecismo de Heidelberg, escrito por Zacarías Ursino y Jacobo Oleviano por encargo del príncipe Federico III, elector del Palatina, fue publicado en 1563.

** Previamente en la obra citada (p. 904), Ursino usa el término superstición en su sentido genérico y más común (…atribuir efectos a ciertas cosas, o a señales y palabras, que no dependen de ninguna causa física o política, si de la Palabra de Dios, y que no sucederían si no fuese por el Diablo y otras causas, aparte de las que son supuestas…  Está incluido en este vicio las predicciones, la atención especial a, e interpretación de, sueños, adivinaciones, con las señales y predicciones de adivinadores y magos…).  El uso al que se refiere en este otro punto no excluye a dicho sentido sino que lo complementa para efectos de la teología y ética cristianas.  Dicho sea de paso que este uso del término en este sentido no es nuevo en Ursino sino que está ya presente en Juan Calvino, en su exposición del 2º mandamiento (ver Institución de la religión cristiana, II, viii, 17).

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Ver también: La enseñanza bíblica sobre la adoración pública del Dios verdadero (video-conferencia)La música en la Iglesia occidental en tiempos previos a la ReformaSalmo 100 (para canto congregacional)Salmo 67 (para canto congregacional)Invocar el nombre de Jehová (Génesis 4:26)Puritanismo como un movimiento de avivamiento, 1 (a)La espiritualidad del culto público en la Iglesia del Nuevo TestamentoLa luz de la naturaleza es insuficiente para prescribir el culto (texto en imagen JPG)Dos sermones sobre Éxodo 32:1-33:6, episodio del becerro de oro (audios)Sermón expositivo de Éxodo Caps. 35-39, 1ª parte (audio)Sermón expositivo de Génesis 4:26, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)El 2º mandamiento prohibe las imágenes (aunque sean sólo para fines didácticos y de ornamento) — “Catecismo de Heidelberg” y comentario de UrsinoContraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)El “Salterio ginebrino” o “Salterio de Ginebra” en español; Sermón expositivo de Éxodo 40 (audio)Sermón temático: Soli Deo gloria (audio)El culto de la sinagoga como modelo del culto de la Iglesia apostólica.

Sermón temático: Soli Deo gloria (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Enlace al archivo de audio: Sermón: Soli Deo gloria (AMM, Oct. 30, 2016).

Sermón predicado el domingo 30 de octubre de 2016, en la misión “Monte Sión” (Iglesia Nacional Presbiteriana de México), de la Ciudad de México.

Lecturas del culto:

  • Salmo 29
  • Levítico 10:1-11
  • Efesios 1:1-14

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Ver también: La enseñanza bíblica sobre la adoración pública del Dios verdadero (video-conferencia)La música en la Iglesia occidental en tiempos previos a la ReformaSalmo 100 (para canto congregacional)Salmo 67 (para canto congregacional)Invocar el nombre de Jehová (Génesis 4:26)Puritanismo como un movimiento de avivamiento, 1 (a)La espiritualidad del culto público en la Iglesia del Nuevo TestamentoLa luz de la naturaleza es insuficiente para prescribir el culto (texto en imagen JPG)Dos sermones sobre Éxodo 32:1-33:6, episodio del becerro de oro (audios)Sermón expositivo de Éxodo Caps. 35-39, 1ª parte (audio)Sermón expositivo de Génesis 4:26, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)El 2º mandamiento prohibe las imágenes (aunque sean sólo para fines didácticos y de ornamento) — “Catecismo de Heidelberg” y comentario de UrsinoContraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)El “Salterio ginebrino” o “Salterio de Ginebra” en españolPretender adorar a Dios en cualquier forma no prescrita por Él es superstición e idolatríaEl culto de la sinagoga como modelo del culto de la Iglesia apostólica.

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de varias denominaciones incluyendo la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

El 2º mandamiento prohíbe las imágenes (aunque sean sólo para fines didácticos o de ornamento) — “Catecismo de Heidelberg” y comentario de Ursino

Por Zacarías Ursino[1] (traducción y notas de Alejandro Moreno Morrison).

Fragmento tomado y traducido de Commentary on the Heidelberg Catechism (traducción de la edición latina de 1616, 2ª ed. estadounidense en inglés de 1852); pp. 938-939, 944-945. *
  1. ¿Pero no han de tolerarse las imágenes[i] en los templos [ii] como libros para el pueblo?**

No; pues no debemos pretender ser más sabios que Dios, quien no tendrá a su pueblo enseñado por ídolos mudos, sino mediante la predicación viva de su Palabra.***

EXPOSICIÓN: Ésta es la objeción de aquéllos que conceden, de hecho, que las imágenes y estatuas de Dios y de santos no han de ser adoradas, pero mantienen que deberían ser toleradas en los templos cristianos, como libros para los laicos, y por otras causas, si tan sólo no son adoradas.  Debemos, sin embargo, mantener lo opuesto, que es que las imágenes y semejanzas de Dios, o de los santos, no han de ser toleradas en los templos cristianos sino abolidas y removidas de la vista de los hombres, ya sea que sean o no adoradas.

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Objeción 4: Pero los retratos e imágenes no son adorados en las iglesias Reformadas.  Por lo tanto pueden ser toleradas.  Respuesta: 1. Dios no sólo prohíbe que las imágenes sean adoradas sino que también prohíbe que sean hechas y tenerlas una vez hechas.  No te harás imagen, etc.  2. Siempre son ocasión para la superstición**** e idolatría para los ignorantes, como la experiencia del pasado y el presente testifican abundantemente.  3. Dan a los judíos, turcos [musulmanes], paganos y otros enemigos de la iglesia ocasión para ofensa y materia para blasfemar el evangelio.

Objeción 5: Los retratos y estatuas son ornamentos en nuestros templos.  Por lo tanto pueden ser tolerados.  Respuesta: 1. El mejor y verdadero ornamento de nuestros templos es la pura e inadulterada doctrina del evangelio, el debido uso de los sacramentos, oración y adoración verdaderas conforme con la Palabra de Dios.  2. Los templos han sido construidos para que imágenes vivas de Dios sean vistas y no para ser la habitación de ídolos e imágenes mudas.  3. El ornamento del templo no debe ser contrario al mandamiento de Dios.  4. No debe ser seductor [iii] para los miembros ni ofensivo para los enemigos de la iglesia.  Pero alguien quizá replique: “La cosa en sí misma y su uso legítimo no tienen que ser quitados simplemente porque pueda ser abusada.  Las imágenes son seductoras y ofensivas meramente por accidente.  Por lo tanto, no han de ser removidas de los templos.”  Respuesta: La primera proposición es verdadera, siempre y cuando la cosa sea buena por su propia naturaleza, y su uso sea lícito, y el accidente conectado inseparablemente con ella no esté condenado por Dios.  Si no es este el caso, la cosa y su uso son ambas ilícitas, y por lo tanto de ser evitadas.  Pero las imágenes de Dios y de santos, que están puestas en nuestros templos para fines religiosos, no son ni buenas, ni su uso es lícito sino expresamente prohibido por el mandamiento de Dios.  Y no sólo eso, sino que el accidente, que es la superstición, o idolatría, invariablemente acompañan el uso de estas imágenes (sin importar las vanas pretensiones de aquellos que están más plenamente establecidos, y de su conocimiento) y es igualmente condenado por el mandamiento de Dios.

Objeción 6: Todo lo que es necesario es que los hombres, mediante la predicación del evangelio, no tengan imágenes en sus corazones.  Por lo tanto, no es necesario que sean removidas de los templos.  Respuesta: Negamos la premisa; puesto que Dios no sólo nos prohíbe tener ídolos en nuestros corazones sino también delante de nuestros ojos, viendo que no meramente desea que no seamos idólatras sino que evitemos aún la apariencia de idolatría, conforme a lo que está dicho: “Absteneos de toda apariencia de mal” (1 Tes. 5:22).  Nuevamente, tal es la depravación del corazón humano y su propensión a la idolatría, que ídolos bien pulidos y adornados, dejados ante los ojos de los hombres, muy pronta y fácilmente se asientan en el corazón y conducen a nociones falsas de religión, sin importar lo que digan algunos al contrario.  Podemos, por lo tanto, invertir el argumento y razón así: Las imágenes han de ser desarraigadas del corazón de los hombres mediante la predicación del evangelio.  Por lo tanto, han de ser también expulsadas de nuestros templos: pues la doctrina revelada a nosotros desde el cielo no meramente nos manda no darles culto y adorarlas, sino igualmente no hacerlas ni tenerlas.

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[1] Ver Brevísima nota biográfica de Zacarías Ursino, coautor del Catecismo de Heidelberg.

* El Catecismo de Heidelberg, escrito por Zacarías Ursino y Jacobo Oleviano por encargo del príncipe Federico III, elector del Palatina, fue publicado en 1563.

i  Nota de traducción: La palabra usada en el original en latín es imagines (plural de imago) que es cognado exacto del sustantivo castellano imágenes, es decir, que abarca todo tipo de representación gráfica.  La versión alemana usa bilder, que puede traducirse como pintura, retrato, imagen o fotografíaLa traducción al inglés de la obra de donde este fragmento está tomado usa la palabra picture, que igualmente puede traducirse como pintura, retrato, o imagen.  Es decir, que este artículo doctrinal se refiere a cualquier representación visible, no exclusivamente estatuas, y muy particularmente a retratos o pinturas.  Que no se refiere ni primaria ni exclusivamente a estatuas, queda claro más allá de toda duda de la exposición de Ursino, quien menciona más adelante estatuas e imágenes.

ii  Nota de traducción: Aunque la traducción al inglés usada recurre al sustantivo church indistintamente para iglesia y para templo, el original en latín usa la palabra templum/templis cuando se refiere a los edificios, por lo que en tales casos he traducido church como templo.

** La frase “como libros para el pueblo” que usa aquí el Catecismo de Heidelberg alude al pretexto que, según refiere Ursino, el papa Gregorio (I o “el grande”) alegó para introducir imágenes a los templos cristianos a finales del S. VI.  Ver Zacharias Ursinus, The Commentary of Dr. Zacharías Ursinus on the Heidelberg Catechism (The Synod of the Reformed Church in the U. S., 2004), p. 53.

*** Este es el texto del Catecismo de Heidelberg.  La exposición que le sigue (incluyendo las respuestas a las objeciones) es la que es de la autoría de Zacarías Ursino.

**** En la literatura reformada, el concepto de superstición se refiere a dos clases de acciones.  La primera es la más comúnmente relacionada con el término superstición (aún fuera de la teología y ética cristianas), que Ursino mismo describe así, más arriba en la obra citada:

…atribuir efectos a ciertas cosas, o a señales y palabras, que no dependen de ninguna causa física o política, ni de la Palabra de Dios, y que no sucederían si no fuese por el Diablo y otras causas, aparte de las que son supuestas…  Está incluido en este vicio las predicciones, la atención especial a, e interpretación de, sueños, adivinaciones, con las señales y predicciones de adivinadores y hechiceros… (p. 904).

A la segunda clase de acciones se refiere así Ursino:

Por lo tanto, todas aquellas cosas que están opuestas a la verdadera adoración de Dios son contrarias a este segundo mandamiento; tales como 1. Idolatría, que consiste en una adoración falsa o supersticiosa de Dios.  Hay, como ya hemos resaltado, dos clases principales de idolatría.  La una… adoración dada a un dios falso…  La otra especie de idolatría es más sutil y refinada, como cuando el Dios verdadero es supuestamente adorado, pero la clase de adoración que le es dada es falsa, que es el caso cuando cualquiera imagina que está adorando u honrando a Dios haciendo cualquier cosa que no prescrita por la ley divina.  Esta especie de idolatría es más propiamente condenada en el segundo mandamiento, y se le aplica el término superstición, porque añade a los mandamientos de Dios las invenciones de hombres.  Son llamados supersticiosos quienes corrompen la adoración a Dios mediante sus propias invenciones.  Este culto arbitrario [Col. 2:23] o superstición es condenada en cada parte de la Palabra de Dios.  “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí.  Pues en vano me honran enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.”  “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.”  “Nadie os juzgue… conforme a los mandamientos y doctrinas de hombres (Mat. 15:8, 9; Col. 2:8, 16, 22, 23) (pp. 917-918).

iii  Nota de traducción: Que atrape o distraiga la atención.

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Ver también: La espiritualidad del culto público en la Iglesia del Nuevo TestamentoLa luz de la naturaleza es insuficiente para prescribir el culto (texto en imagen JPG)Dos sermones sobre Éxodo 32:1-33:6, episodio del becerro de oro (audios)La enseñanza bíblica sobre la adoración pública del Dios verdadero (video-conferencia)Pretender adorar a Dios en cualquier forma no prescrita por Él es superstición e idolatría.

Brevísima nota biográfica de Zacarías Ursino, coautor del Catecismo de Heidelberg

Por Alejandro Moreno Morrison.

Zacharias Baer (1534-15), latinizado como Zacharius Ursinus, y catellanizado como Zacarías Ursino, nació el 18 de julio de 1534, en Breslavia (entonces parte de Alemania pero hoy perteneciente a Polonia), y estudió teología en la Universidad de Wittemberg (1550-1557), donde vivió en la casa de Felipe Melanchton.  Continuó sus estudios teológicos en Ginebra (1557-1558) con Juan Calvino.  En 1558 regresó a Breslavia para dar clases de teología.  Debido a que su doctrina de la Cena del Señor no era luterana sino Reformada (“calvinista”), en 1560 dejó su posición en Breslavia y viajó a Zurich donde conoció a los teólogos reformados Henrich Bullinger y Pietro Martire Vermilgli.  Este último recomendó a Ursino con Federico III, elector del Palatinado, de filiación teológica Reformada, y quien en 1561 invitó a Ursino ser director de la academia de teología de la Universidad de Heidelberg, y desde 1562 a ser también profesor de teología la misma.  Fue en dicha posición que, por encargo del príncipe elector, Ursino escribió, junto con Jacobo Oleviano, el documento que ha llegado hasta nosotros bajo el título de Catecismo de Heidelberg (1563), uno de los documentos confesionales oficiales de las iglesias reformadas de la Europa continental (es decir, distinguidas de la iglesia presbiteriana que es británica).  Durante el resto de su estancia en Heidelberg, Ursino defendió la doctrina del Catecismo de Heidelberg de los ataques del luteranismo, y escribió otros dos catecismos, uno mayor y uno menor.  A la muerte de Federico III, la filiación teológica del Palatinado cambió al luteranismo, y Ursino tuvo que dejar la ciudad y su posición en la universidad.  Junto con Ursino tuvieron que salir de la ciudad y de la universidad todos los profesores y estudiantes que no suscribieron los documentos confesionales luteranos.  En respuesta a esta situación el conde del Palatinado, Juan Casimiro, de fuerte convicción calvinista, estableció el Casimirianum, una academia reformada en la ciudad de Neustadt, donde gobernaba dicho conde.  A dicha ciudad y academia migraron los Reformados que tuvieron que salir de Heidelberg.  Ursino fue invitado a ocupar una cátedra, posición que desempeñó hasta su muerte el 6 de mayo de 1583, a los 48 años de edad.

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Ver también: La música en la Iglesia occidental en tiempos previos a la ReformaInfluencia del calvinismo y del puritanismo en el pensamiento político de las colonias británicas en el norte de América (siglos XVII y XVIII)Sobre la liturgia ginebrina de Juan Calvino para la celebración de la Cena del SeñorPresbiterianismo en la primera reforma en Inglaterra¿Cómo eran los puritanos originales?La espiritualidad del culto público en la Iglesia del Nuevo TestamentoJuan Altusio (1557-1638), filósofo, jurista, teólogo, y estadista ReformadoSamuel Rutherford (1600-1661) erudito, pastor, teólogo, pactante y comisionado escocés a la Asamblea de WestminsterOración por toda la Iglesia de Cristo (usada por la congregación angloparlante en Ginebra, en tiempos de Calvino y Knox)Las esposas de Juan KnoxLos puritanos del S. XVII y las ciencias, la cultura, y la educaciónProhibición de imágenes (aunque sólo sean para fines didácticos y de ornamento y no para ser adoradas) según el “Catecismo de Heidelberg” y el comentario Ursino.

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de varias denominaciones incluyendo la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.

Sermón temático: Sola gracia (audio)

Por Alejandro Moreno Morrison.

Enlace al archivo de audio: Sermón: “Sola gracia” (AMM, Oct. 23, 2016).

Sermón predicado el domingo 23 de octubre de 2016, en la misión “Monte Sión” (Iglesia Nacional Presbiteriana de México), de la Ciudad de México.

Lecturas del culto:

  • Salmo 107:1-22
  • Jeremías 31:1-10
  • Tito 3:1-11
  • Efesios 2:8

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Ver también:  Sobre el pecado original (Génesis 3)Sobre el pacto abrahámicoPablo sobre la justificación de Abraham en Génesis 15 (Romanos 4)Contraste entre los linajes de Caín (simiente de la serpiente) y de Set (simiente de la mujer)La correcta interpretación de Romanos 10:9-10 (monergismo vs. sinergismo)Orígenes jesuitas y pentecostales del dispensacionalismoInvocar el nombre de Jehová (Génesis 4:26)Ganancias y pérdidas (Filipenses 3:7-9)Sermón: El pacto de obras o de creación de Génesis 2:4-3:24 (audio)Sermón temático: El antiguo pacto y el nuevo pactoSerie de sermones de Hechos 1:1 al 2:41 (audios)Sermón expositivo de Joel 2 y Hechos 2:14-21 (audio)Sermón expositivo de Génesis 4:26, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)Sermón de Rut 1, antecedente AT de invocar el nombre del Señor (audio)Sermón expositivo de Éxodo 34. La ley como señal de la gracia y la elección de Dios (audio).

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Alejandro Moreno Morrison, de nacionalidad mexicana, es un abogado y teólogo reformado.  Fue educado en la Escuela Libre de Derecho (México), el Reformed Theological Seminary Orlando, y la Universidad de Oxford.  En el Reformed Theological Seminary Orlando fue asistente del Rev. Dr. Richard L. Pratt, y del Rev. Dr. Ronald H. Nash.  Ha ministrado como maestro de doctrina cristiana y Biblia y como predicador en diversas iglesias y misiones de varias denominaciones incluyendo la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, la Presbyterian Church in America, la Presbyterian Church of Ireland, y la Reformed Presbyterian Church North America Synod.  Con esta última estuvo a cargo de una misión durante 2014.  También ha sido profesor invitado de Teología Sistemática, Ética, Evangelismo, y Apologética en el Seminario Teológico Reformado de la Iglesia Presbiteriana Reformada de México, y de Sistemas Políticos Contemporáneos en la Facultad de Derecho de la UNAM (México).  Desde 2010 es profesor adjunto de Filosofía del Derecho en la Escuela Libre de Derecho.